Elon Musk y la píldora venenosa de Twitter

Actualización: El 25 de Abril Twitter anunció que quiere aceptar el trato de compra de Elon Musk a aproximadamente 44 mil millones de dólares (a $54.20 la acción). Dicen que el directorio se juntó con Musk el fin de semana y ahí se convenció de que era la decisión correcta. Habrá estado muy entretenida esa junta, muy sabrosa esa comida para que Twitter cambiara de opinión? Como en la serie de HBO, Succession, cuando dicen que lo mejor es "comer pulpo" para cerrar un trato y después darse la mano. Abajo puedes leer la historia de cómo Twitter al principio quería defenderse de la compra hostil de Elon Musk.

Elon Musk anda detrás de Twitter. Pero no es correspondido.

El idilio unidireccional comenzó hace varios años, con el primer tweet de Musk. El primero de muchos, que lo llevarían a estar en el top 10 de cuentas con más seguidores, con más de 80 millones.

Es que sus tweets son divertidos considerando que vienen de alguien cuyos comentarios tienen un impacto en compañías que valen miles de millones de dólares. Quizá por eso mismo, su polola dijo que era muy inmaduro en Twitter.

Pero su interés fue más allá de ser un popular usuario.

Si te gusta el servicio que presta una empresa, pero le mejorarías algunas cosas ¿qué haces? Yo, nada. Alegar frente a la pantalla del computador o del celular, a lo más. Otros más peleadores motivados llamarán soporte para plantear sus inquietudes. Y otros, con un poco más de recursos como para estar en el número 1 de los multimillonarios del mundo, tratarán de comprar la empresa.

Elon ama twitter, pero lo critica igual. Le preocupa que no proteja la libre expresión, no le gustó que pusieran NFT’s como foto de perfil y obvio le carga que no se puedan editar tweets. Eso no lo dijo directamente, pero seguro le molesta, a quién no. Entonces, para implementar los cambios que creía necesarios, decidió pasar de ser usuario a dueño de su red social favorita.

Y a principios de abril de este año comenzó a implementar su plan de adquisición.

  • El 4 de abril, Elon informaba a la SEC (el regulador del mercado de capitales de Estados Unidos) que había adquirido el 9.2% de las acciones de Twitter
  • El 10 de abril el CEO de Twitter informa que Elon no se incorporaría al directorio de la empresa, a pesar de que 5 días antes, había anunciado lo contrario. Elon había cambiado de parecer, probablemente porque los miembros del directorio no pueden tener más del 15% de la compañía (Jack Dorsey, fundador, ex CEO y actual miembro del directorio, tiene un poco más de 2%)
  • El 13 de abril Elon comunicó al directorio de Twitter que quería comprar el 100% de la compañía por 43 mil millones de dólares, o sea 54,20 dólares por acción. El precio se especula que es una referencia al consumo de marihuana y de pasada una sutil troleada a la SEC, por un entrevero que tuvieron el 2018.
  • El 15 de abril, el directorio de Twitter informó a la SEC su plan para “defender” a la compañía de este intento de compra de Musk.

El precio de las acciones de Twitter con estos eventos

Puede sonar extraño que una compañía se quiera defender de una compra, pero es común que ocurra cuando se trata de intentos de adquisición “hostiles”. Es curioso llamar hostil a un ofrecimiento de compra de acciones a un precio mayor al que tienen actualmente, pero así se denomina cuando esa oferta no tiene el beneplácito de la administración de la compañía. Y eso es lo que pasó en el caso de Elon con Twitter.

El directorio de Twitter encontró pobre la oferta del papá de X Æ A-12. Aunque los USD 54,20 son un 54% más de lo que valía la acción antes de que comenzara a comprar, están bajo los USD 77,06 que llegó a valer en febrero de 2021. Esto hizo pensar al directorio que la operación no era conveniente para los accionistas y, por tanto, salió a defenderse.

El argumento de la poca conveniencia para los accionistas, es lo que oficialmente informó el directorio de Twitter, pero en estas situaciones siempre hay espacio para suspicacias. Son comunes los litigios en los que se alega que la administración podría estar velando por su propio interés y no por el de los accionistas, sobre todo cuando la decisión de defenderse de la compra se toma sin ser consultada a los mismos (como en este caso). Y más si hay elementos que alimentan la sospecha, como Musk diciendo que si logra comprar la empresa, eliminará el directorio y con eso se ahorraría 3 millones de dólares al año.

Independiente de las razones, el método que eligieron para disuadir la compra fue una “píldora venenosa”.

Qué es la píldora venenosa que está usando Twitter

Es un tipo de defensa ante adquisiciones hostiles, que consiste en emitir un número importante de nuevas acciones de la compañía, de manera de diluir su propiedad y que una adquisición ocasione la práctica muy inconveniente.

En este caso, lo que aprobó el directorio de Twitter es que si alguien compra más del 15% de la compañía, se gatilla una opción para los accionistas registrados antes del 25 de abril que les permite comprar acciones preferentes a un precio de USD 210, pero recibiendo el equivalente al doble de ese monto, USD 420.

Twitter le seguía el chiste del cannabis. Sí, en una operación de miles de millones de dólares en la que se juega el destino de la empresa, decidieron continuar la broma. Curioso que hayan decidido entrar en esa competencia de rebeldía, si se piensa que un punto a favor de Twitter es precisamente que la oferta de Musk no se tome en serio y por lo mismo sea desestimada por los accionistas.

Elon Musk fumando marihuana en el podcast The Joe Rogan Experience

El nombre píldora venenosa viene de las historias de espías y las cápsulas con cianuro que llevaban para eventualmente ingerirlas y suicidarse  antes de ceder en los interrogatorios y revelar información valiosa.

Lleva este nombre porque si se concreta, se provoca un gran daño a la compañía y ese es precisamente la idea:  el más afectado con ello sería el propio adquiriente (en este caso, Musk) y por lo tanto funciona como una herramienta disuasiva, no necesariamente para evitar la compra, sino también para negociar un mejor precio.

Históricamente ha funcionado. Desde sus primeros usos a principios de los 80, donde las empresas se defendían de tiburones financieros como T. Boone Pickens y Carl Icahn, nunca se ha gatillado el plan de emisión de acciones que autoinflinge el daño a la compañía. O dicho de otro modo, nunca una empresa ha debido tragarse la píldora. Y desde esa época no han sido pocas las empresas que han usado esta defensa. Solo el 2020 casi 100 firmas adoptaron la medida, temerosas de que la caída en el precio de las acciones debido a los efectos de la pandemia, las dejara vulnerables a compras hostiles.

Otro caso famoso tuvo como protagonistas a Netflix y un experimentado tiburón, o “inversor activista” como más elegantemente se les conoce. En noviembre del 2012 Carl Icahn compró un 9,98% de las acciones de Netflix, lo que encendió las alarmas de la administración y respondió con una píldora venenosa que se activaba si un inversionista adquiría más del 10% de la empresa. La estrategia una vez más funcionó y la compañía de streaming, en ese entonces con solo 30 millones de usuarios (hoy tiene más de 220 millones), “sobrevivió” al intento de compra.

Aún está por verse cómo será el desenlace de esta teleserie, aunque algunas dudas ya se están despejando. Una de ellas era si Musk contaba efectivamente con los fondos para financiar la compra, lo que él mismo afirmó aa la SEC diciendo que tenía más de 46 mil millones de dólares asegurados, provenientes principalmente de préstamos de un grupo de bancos liderados por Morgan Stanley. Parece raro cuestionar que el mayor multimillonario del mundo no tenga los fondos para una operación financiera, pero además de que no es un monto menor, él mismo ha confirmado que a pesar de tener un alto patrimonio, no tiene mucha liquidez. O sea, no es que tenga su plata en la cuenta del banco, precisamente.

Charla Ted de Elon Musk el 14 de Abril, donde menciona Twitter

Mientras esperamos ver en qué termina esto, puedes leer el hilo del ex CEO de Reddit, Yishan Wong, con su especulación de qué pasaría si Elon logra la compra. Les dejo una sinopsis: Wong incursiona en un futuro distópico con frases como “un mundo de dolor”, “dejar de lado su misión de Tesla y SpaceX”, “daño a su siquis, y de pasada a toda la humanidad”. Parece que Yishan no ve con muy buenos ojos la operación.


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