Píldoras para superhéroes

Empezar una startup no es fácil aunque a veces nos hagamos los superhéroes. La gente desde fuera te ve como si montaras un león y se sorprende y admira. Y uno que está arriba del león dice “¡dónde me vine a meter!”.

Está lleno de decisiones. Las vivo y se repiten tanto conversando con emprendedores, que pensé que hacer una lista, no tan intuitivas quizá, de píldoras para superhéroes podría servir.

El esposo de la foca. Escribe una lista de las cosas que quieres hacer, puede ser buscar a una persona para un cargo, escribir una campaña de mails a clientes, etc. Elige las 5 más importantes y tacha todas las otras. No digas: “ah, las otras igual las puedo hacer”, no. El secreto del foco está precisamente en no hacer lo que decidiste que no era prioritario. Y si te duele no hacer algo, entonces ¿por qué no lo priorizaste? Esto se lo copié a Warren Buffet.

No participes en concursos. Los intereses de quienes los organizan son otros, y son una pérdida de tiempo, un desperdicio de ego, sin impacto significativo en las ventas y lo que es más grave: una pérdida de foco. Participar de un concurso no puede estar en tu top five de prioridades. Y si no está en tu top five de prioridades, no tienes que hacerlo.

No hagas alianzas. No importa que ese partner tenga un millón de clientes. Lo que tienes que hacer es buscar 100 personas que amen con locura lo que tú estás haciendo, imperfecto y todo. Y no perder tiempo en reuniones largas donde no se toman decisiones. Eres una pulga y si tu negocio depende de la alianza, vas a morir con cualquier estornudo.

La primera persona que contrates tiene que ser atómica. Las que vengan después van a admirarla, intentarán ponerse a su nivel (no al tuyo) y terminarán invitando a otras a sumarse al equipo. El ideal es que con cada persona nueva que entre, las otras piensen “oye que ha subido el nivel, menos mal ya entré”. Corolario: No practicantes. Si tu negocio necesita un practicante, chao. Sorry practicantes, porque sé que ustedes deberían estar matándose por entrar a una startup.

No a los pedidos especiales. “Es que es tentador, si lo hacemos son buenas lucas”. No importa. ¿Emprendiste para hacer desarrollo a un tercero? Esta trampa la he visto mil veces. Startups buenas que caen en la tentación y listo. Quedaste fuera de la carrera. Puede que logres salvar el flujo de caja, pero lo que quizá no cachas es que habrías preferido morir intentando hacer algo grande. Claro, si lo que quieres es ser superhéroe o superheroína. Si no, está bien. Y esta columna no te sirve.


Columna publicada originalmente en Economía y Negocios de El Mercurio en noviembre de 2020.

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