Este es un conflicto de larga historia. Estalló ahora porque las negociaciones nucleares entre EE.UU. e Irán fracasaron el 26 de febrero de 2026. Dos días después, el sábado 28 de febrero, EE.UU. e Israel atacaron Irán. Trump argumentó que Irán no iba a abandonar su programa nuclear ni sus misiles, y apuntó directamente al liderazgo del régimen, mató a Alí Jameneí, la máxima autoridad política y religiosa del país, y a gran parte de la cadena de mando, con el objetivo de forzar un cambio de gobierno desde adentro. No fue algo repentino — ya en 2025 hubo una guerra breve entre ambos bandos que no resolvió nada, y las tensiones se habían acumulado durante años. Irán respondió con oleadas de misiles y drones contra Israel, bases estadounidenses y países vecinos del Golfo, lo que expandió el conflicto a toda la región.
El lunes el impacto inicial en los mercados fue lo clásico: cayeron los activos de mayor riesgo como las acciones y las monedas de países emergentes. Pero fue relativamente contenido y hacia el final del día los principales índices de acciones en Estados Unidos pasaron a terreno positivo. Por otro lado, subieron los activos considerados como de refugio, entre ellos el dólar y el oro.
A cuatro días de que inició el conflicto, los mercados siguen muy volátiles. Los principales índices de acciones en Estados Unidos han visto caídas marginales, mientras que los activos más riesgosos, como las monedas y bolsas de mercados emergentes siguen en terreno más negativo.

¿Qué sigue?
Trump ya dijo que el conflicto podría durar semanas. En el corto plazo es probable que haya presiones al alza en los precios de energía, en particular el petróleo y gas natural licuado. Hay afectaciones en el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 30% del comercio marítimo mundial de petróleo y el 20% del gas natural licuado. Además Qatar suspendió la producción de gas natural licuado en su mayor planta exportadora tras un ataque militar, lo que disparó los precios del gas en Europa. Esto podría mantener elevado el precio del petróleo. Los precios del gas natural también se han visto afectados por disrupciones en la producción de Catar.
Sin embargo, el consenso de analistas políticos no esperan que se extienda más allá de unos cuantos meses. Una victoria de Irán parece muy poco probable: el país no controla su espacio aéreo, sus instituciones están infiltradas por inteligencia estadounidense e israelí, y el régimen carece de legitimidad ante gran parte de su población. Por otro lado, EE.UU. tiene incentivos para terminar rápido porque el conflicto no es popular a nivel doméstico, se aleja de la agenda de Trump y las elecciones de medio mandato se acercan.
El impacto en la economía y en los mercados
El aumento en el precio de los energéticos, particularmente del petróleo, podría potencialmente presionar la inflación global al alza. Esto se ve reflejado en la subida de tasas de interés en EE.UU, lo que sugiere expectativas de que la Reserva Federal podría mantener su tasa de referencia más alta. Al ser importador neto de petróleo, también en México podrían surgir presiones inflacionarias de corto plazo. En los mercados, los eventos geopolíticos suelen tener un efecto en la volatilidad de corto plazo de los mercados, pero no marcan una tendencia en horizontes largos de inversión.
😌 Los mercados se mueven mucho. No seas como los mercados
Estos vaivenes son la naturaleza del mercado. Todo esto te lo contamos para que, si tienes curiosidad, puedas informarte de las razones por las que tus inversiones se mueven. Sin embargo, no recomendamos darle mucha importancia a los movimientos de días o meses. Lo que debes saber es que tus inversiones están muy bien diversificadas y que cuando tenemos paciencia e invertimos a largo plazo, los retornos son siempre positivos.