Claude Monet - Water Lilies

Cuando se compra “algo” es intuitivo pensar en algo físico, como un superocho, una casa o una moto. A ese tipo de activos se les llama activos reales porque tienen valor por sí mismos y son tangibles: los puedes tocar y ver.

Pero no son el único tipo de activo que existe. Los activos financieros son de otro tipo y no tienen una forma física. Y, por eso, muchas veces son más difíciles de comprender. En este artículo te contaré qué son, cuáles son sus características y algunos ejemplos de ellos.

¿Qué es un activo financiero?

Un activo financiero es un papel (o título) con el cual el comprador tiene derecho a recibir un ingreso —presente o futuro— y el vendedor tiene una obligación que pagar. En simple: se trata de cualquier cosa que te permita recibir plata hoy o en un tiempo más, con distintos grados de seguridad.

Hay distintos tipos de activos financieros.

Algunos son más comunes y se ocupan hace mucho tiempo; estos se llaman activos financieros tradicionales y se dividen entre:

  • renta fija (principalmente bonos)
  • renta variable (acciones).

Esa distinción entre fijo y variable depende del grado de seguridad, que te comentaba antes.

Otros son más nuevos o innovadores, y se llaman activos financieros alternativos.

Quizás la palabra activo te suena asociada a la dupla “activos y pasivos” de la contabilidad. Y tiene todo el sentido: tú tienes un activo (un derecho) que podrás “cobrar” en el futuro y otra persona tiene un “pasivo” (una obligación) porque te debe pagar en ese momento futuro.

Por ejemplo, los bonos. Son instrumentos que representan una deuda; quien emite el bono recibe dinero hoy para financiarse (similar a pedir un crédito) y se compromete a pagar a futuro el monto prestado más un poco adicional. Entonces, quien compra el bono, adquiere el derecho de recibir ese pago futuro.

Las acciones también son activos financieros: la empresa emite acciones para financiarse y a cambio le entrega a los accionistas una parte de su compañía. En ambos casos hay un acreedor (quien tiene o compra el instrumento) y un deudor (quien lo emite). En este caso, quien compra la acción, adquiere el derecho de recibir los dividendos de la empresa.

Las características de un activo financiero

Existen características transversales a todos los activos financieros. Son 3:

  • Liquidez: Qué tan fácil el activo se convierte en dinero sin sufrir grandes pérdidas, O sea poder venderlo a un precio cercano al de mercado. Casi siempre es posible vender el activo, pero si me ofrecen un quinto de su valor, no es “fácil” su venta.
    Mientras más fácil sea vender el activo, más líquido será.
  • Rentabilidad: El cambio de valor que tiene el activo desde que uno lo adquiere hasta la fecha actual. En general es la diferencia entre el precio al que lo compré y el precio que tiene actualmente. Para los activos que reparten beneficios, como los cupones en los bonos y los dividendos en las acciones, estos flujos de dinero también son parte de la rentabilidad.
  • Riesgo: El riesgo está asociado a cuánto varía el precio del activo (volatilidad). Un activo es más riesgoso mientras más fluctúa su valor.

De estas características, la rentabilidad y el riesgo están directamente relacionadas: instrumentos más riesgosos tienen una mayor rentabilidad en el largo plazo. Un buen ejemplo son nuestros fondos: Risky Norris tiene una mayor rentabilidad esperada en el largo plazo que Conservative Clooney, pero tiene más movimientos (alzas y bajas) en el corto plazo. Puedes ver esto reflejado en nuestro gráfico de rentabilidad.

También los activos más líquidos, suelen tener una menor rentabilidad que los menos líquidos. Básicamente, porque activos más líquidos son menos riesgosos.

Y cómo funciona la inversión en activos financieros?

En Chile, puedes comprar activos financieros a través de corredores de bolsa, agentes de valores y administradoras de fondos. Los corredores de bolsa pueden transar cualquier instrumento que se encuentre en las bolsas de valores, como las acciones, mientras que los agentes de valores solamente pueden transar fuera de ellas. Las administradoras de fondos, como Fintual, administran fondos mutuos y fondos de inversión.

Al invertir en Fintual, también inviertes en varios activos financieros. Por lo general, los fondos más riesgosos, como Risky Norris, están compuestos por una mayor cantidad de activos de renta variable, como acciones. En cambio los menos riesgosos, como Very Conservative Streep, están invertido en activos financieros de renta fija, como bonos o títulos de deuda. Fondos como Moderate Pitt o Conservative Clooney son una mezcla de activos que de acuerdo a su clasificación según riesgo, liquidez y rentabilidad tienen un mayor o menor porcentaje de activos de renta fija y renta variable.

Ahora que sabes lo que es un activo financiero, a la hora de elegir en cuál invertir es importante tener en cuenta tu perfil de riesgo.

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