Entendiendo el déficit de cuenta corriente

La semana pasada, el Banco Central de Chile publicó las cuentas internacionales del segundo trimestre.  

Ahí nos enteramos que el déficit de cuenta corriente siguió aumentando: alcanzó 8,5% del PIB en 12 meses. Este es el mayor déficit que ha visto Chile desde hace al menos un cuarto de siglo.

Los medios se llenaron de notas acerca del tema. En este post te voy a explicar qué significa la cuenta corriente de un país, para que puedas entender mejor esas notas. (Spoiler alert: no, no es la bancaria que los chilenos llamamos cuenta corriente).

¿Qué es la cuenta corriente?

Es una cuenta que mide el flujo de bienes y servicios entre Chile y el resto del mundo.

Es igual a la suma de los balances del sector público y el sector privado (que se conoce como balance financiero).

         Cuenta corriente = (S-I) + (T-G)

Donde S es el ahorro de la gente, I es la inversión, T es la recaudación de impuestos y G es el gasto público.

Esta relación se cumple para cualquier valor que seleccionemos.

Cuando la cuenta corriente está en déficit, significa que Chile compra más bienes y servicios al resto del mundo de lo que vende.

En Chile, la cuenta corriente ha estado en déficit desde hace más de una década. Inicialmente era el sector privado el que explicaba este déficit, pero en los últimos años ha sido el sector público.

Fuente: elaboración propia con datos de Macrobond

Si tú o yo consistentemente gastaramos más de lo que ganamos, tendríamos que pedir prestado. Y lo mismo pasa con los países.

¿Es malo que la cuenta corriente esté en déficit?
No necesariamente.

Por ejemplo, si pido prestado para construir mi casa y dejar de pagar renta, ¿me dirías que es malo? Puede ser que no, ¿cierto? Si es buena o mala idea va a depender de muchas cosas, incluyendo qué tan grande es la deuda y en qué términos me la dieron.

Con los países funciona igual: los emergentes, como Chile, suelen no tener suficientes ahorros propios para invertir y seguir creciendo. Entonces, sus cuentas corrientes suelen estar en déficit.

Fuente: elaboración propia con datos de Macrobond

En otras palabras, el déficit permite a los países alcanzar más inversión de la que podrían si no hubiera tal déficit.

El grado en que estos déficits pueden llegar a ser preocupantes depende de:

1. Para qué está usando esa plata el país: es bueno cuando se usa en proyectos de inversión que permiten que el país siga creciendo. No tan bueno cuando se usa para gastos del día a día, que no aumentan la capacidad productiva del país.

2. En qué términos se financia el país: siempre es mejor si el financiamiento es a plazos largos, a buenas tasas, y en nuestra propia moneda.

3. Si el país tiene otros “colchones financieros”, como ahorros, activos fáciles de vender, etc.

Además, los déficits de cuenta corriente pueden tener un factor circunstancial.

Al igual que una persona podría gastar más de lo que gana para arreglar una pana de su auto o porque un mes no le fue muy bien en su negocio, Chile podría gastar más de lo que gana si un cierto año el precio del cobre cayó a la mitad.

Pero independientemente de para qué se use la plata, los términos del financiamiento y las circunstancias, es preferible no pedir mucho dinero prestado, porque mientras más pides, más riesgo hay de que se te complique pagar.

Dicho de otra forma:

Los déficits amplios hacen a los países más vulnerables a escenarios difíciles.

De hecho, en el pasado Latinoamérica se ha hecho notar por crisis asociadas a sus cuentas corrientes: en 1982, 1994, y 1997. Sin embargo, más recientemente, la combinación de mejores características del financiamiento y mejor manejo macroeconómico en general han hecho estas crisis menos frecuentes.

¿Cuánto déficit es “mucho déficit”?

Es subjetivo, pero a veces se usa el 3% del PIB como una especie de “nivel aceptable”. El 8,5% que tiene Chile es a todas luces excesivo. De hecho, es el mayor en los principales países de Latinoamérica.

Fuente: elaboración propia con datos de Macrobond

Los déficit de cuenta corriente son un desbalance que no es sostenible en el tiempo, y se corrigen aumentando lo que le vendemos al resto del mundo, o reduciendo lo que le compramos.

¿Y cómo? En la ecuación de arriba puedes ver que, manteniendo todo lo demás constante, si el gasto de gobierno disminuye, el déficit de cuenta corriente también lo hará. Lo mismo con la inversión. Por el contrario, si aumentan los ahorros privados o la recaudación tributaria, manteniendo lo demás constante, el déficit de cuenta corriente disminuirá.

A veces esta corrección se da a través de un mayor tipo de cambio, que estimula las exportaciones y hace más caro importar: por eso, el jueves que supimos que el déficit en la cuenta corriente de Chile siguió aumentando, el valor del dólar subió.