Uno de los componentes que más llamó la atención del proyecto de ley conocido como MK4 (que te explicamos aquí) fue el Ahorro Voluntario para la Vivienda (AVV).
Su objetivo principal es apoyar a las personas en el ahorro del pie para la compra de su primera casa, pero tiene varios detalles que vale la pena revisar.
El beneficio establece que el Estado aportará hasta el 3% del valor de una primera vivienda de máximo 6.000 UF. El ahorro en teoría podría hacerse en todas las instituciones de ahorro supervisadas por la CMF, es completamente voluntario y su rentabilidad no paga impuestos (igual que en un APV, si retiras esa plata y no la usas para comprar una vivienda, la rentabilidad paga impuestos como cualquier otra inversión).
Hasta ahí se ve bastante interesante, pero tiene ciertas condiciones:
- Los aportes deben ser estables en su monto (con un monto pactado en UF). Es decir, tienes que depositar siempre el mismo monto pactado.
- Continuos (periodicidad mensual, bimestral, trimestral o semestral).
- Sostenerse por un período mínimo de 30 meses completos (con la posibilidad de interrupciones en casos excepcionales por definir).
Si lo comparamos con otros productos de ahorro voluntario, como el APV, parece que el AVV es bien poco flexible: te pone plazos y montos, algo que en los tiempos que corren no siempre es fácil de conseguir. ¿Podría ser incluso que el 3% que te pasaría el Estado sea menos conveniente que ahorrar para tu pie con otro instrumento más flexible y que te permita estar mejor parado para cambiar de opinión sobre montos, el tipo de casa que quieres o los plazos?
Por suerte, Chile no es el primer país que intenta impulsar el mercado de la vivienda y su acceso mediante políticas públicas: veamos dos medidas similares que se han realizado en otros países y cómo resultó la experiencia.
First Home Savings Account (FHSA) - Canadá
Vigente desde el 2023, este es un beneficio mucho más flexible que la propuesta inicial del AVV.
De forma similar al AVV permite abrir cuentas de ahorro en instituciones financieras reguladas, pero no tiene límites de tiempo mínimo de ahorro ni topes en el valor máximo de la vivienda.
También tiene límites en los montos ahorrados, con un tope anual de 8.000 CAD (138 UF) y ahorro máximo de 40.000 CAD (690 UF). No existen restricciones sobre el uso mientras esté asociado al pago de una compra de vivienda aprobada, es decir, puede usarse para pagar el pie, los costos de transacción, parte de un crédito, etc.
El beneficio es completamente tributario: los aportes y la rentabilidad son exentos de impuesto, pero no existe un aporte directo del Estado.
En general, este beneficio ha sido bien recibido y se registraron aproximadamente 1 millón de participantes en el beneficio a finales del 2024.
Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) - México
En México ya hemos escrito bastante al respecto de este beneficio. Aquí analizamos en detalle su última reforma.
El resumen es que este beneficio se usa mediante una cuenta a nombre del trabajador a la cual el empleador aporta un porcentaje del sueldo. Es más flexible en su amplitud de uso, ya que sirve para cubrir el pie del pago de una vivienda, o para mejorar las condiciones de un crédito bancario, el cual tiene límites en el monto y extensión del plazo para el pago (de hecho llegó a ser conocido como un hack para los créditos).
La medida ha tenido un impacto positivo en el acceso al crédito para más personas, y también mejorando las condiciones para otras.
Las principales críticas han sido a la calidad de las viviendas otorgadas (ya que la medida también participa en la construcción), y también a la rentabilidad que han tenido los fondos administrados, apuntando a que el ente administrador del Estado está restringido a sólo invertir en hipotecas, mezclando los objetivos de ahorro de las personas y el impulso al sector inmobiliario.
Como se ve de estos ejemplos, Chile ha tomado varias de las características positivas de estos instrumentos, pero aún tiene espacio para ser más flexible en las condiciones que plantea, así que volvamos al AVV para revisar los montos con más detalle.
AVV, ¿de qué montos estamos hablando?
Ahora que ya tenemos un buen contexto de la medida y otras experiencias internacionales, vamos a los números.
El límite es de viviendas de hasta 6.000 UF. Por ahora, una de nuestras hipótesis es que se impulsarán las ventas de viviendas del valor límite y que tengan potencial “remodelable”, para luego expandir al gusto del cliente (o hasta containers bien decorados instalados en terrenos de ese valor, aunque esto ya es un hack más border).
Pero más allá de la implementación, sabemos que está en el espíritu de nuestros lectores optimizar y planificar.
Hagamos un ejercicio: ¿cuánto tendría que ahorrar periódicamente durante 30 meses para juntar 420 UF, considerando que esa plata va rentando?
¿Por qué 420 UF (aprox. 17 millones de pesos)? Porque si buscamos juntar el mayor beneficio posible, el 7% de las 6.000 UF es justo esto, y ahí el 3% que aporta el Estado sería el máximo posible.
¿Y por qué 30 meses? Sabemos que los depósitos deben ser por un monto pactado, durar 30 meses, y tienen la posibilidad de distintas frecuencias (desde mensual a semestral).
Entonces, usando las rentabilidades promedio de los últimos 5 años de nuestros fondos, podemos hacer el ejercicio de ver cuánto tenemos que aportar periódicamente para llegar a la meta de 420 UF en 30 meses, en cada uno de nuestros fondos.
Por ejemplo: para llegar a las 420 UF tendrías que poner mensualmente 520 lucas en Norris, 540 en Clooney y 570 en Streep. En la tabla de abajo puedes ver cómo varía el monto dependiendo si quieres depositar mensual, bimestral, trimestral o semestralmente.
| Mensual | Bimestral | Trimestral | Semestral | |
| Norris | $522.262 | $1.047.883 | $1.576.882 | $3.184.373 |
| Pitt | $540.447 | $1.083.119 | $1.628.027 | $3.276.253 |
| Clooney | $562.046 | $1.124.906 | $1.688.580 | $3.384.501 |
| Streep | $571.635 | $1.143.433 | $1.715.394 | $3.432.253 |
¿Por qué Norris necesita menos? Esto es reflejo del premio por el riesgo a no lograr la rentabilidad esperada (o ver una mayor volatilidad en el proceso).
Comparar las filas para analizar la frecuencia es un poco más difícil, pero una forma de simplificarlo es “mensualizar” los depósitos. Por ejemplo, un depósito semestral es equivalente a 6 mensuales, por lo que podemos dividir su monto por 6 para comparar las magnitudes. Haciendo lo mismo con las distintas frecuencias llegamos a la siguiente tabla.
| Mensual | Bimestral | Trimestral | Semestral | |
| Norris | $522.262 | $523.941 | $525.627 | $530.729 |
| Pitt | $540.447 | $541.560 | $542.676 | $546.042 |
| Clooney | $562.046 | $562.453 | $562.860 | $564.083 |
| Streep | $571.635 | $571.717 | $571.798 | $572.042 |
Así, vemos que para el caso de Norris, acordar un depósito mensual nos ahorra aproximadamente $8.500 por depósito, lo que luego de 30 depósitos suma más de $250.000. Esto es consecuencia directa de lo que se conoce como el interés compuesto.
(Aquí puedes revisar los cálculos en detalle).
Con esto, ya tenemos algunas ideas importantes:
- Con nuestra primera tabla puedes pensar en el presupuesto necesario para maximizar el beneficio (aunque recuerda, es posible iniciar el ahorro con cualquier nivel que estimes conveniente).
- También puedes pensar en el nivel de riesgo que quieres tomar, y tener una referencia del impacto en el monto que podrías pactar.
- Sabemos también que la mejor frecuencia para tus depósitos es de manera mensual, por lo que vale la pena considerar presupuestarlo de esta forma tanto por el beneficio económico además de la tranquilidad de no ver llegar ese momento de pago semestral con alguna emergencia de por medio.
Cómo sería un AVV soñado
Ahora imaginemos por unos minutos que en la discusión parlamentaria del AVV se abren a considerar la flexibilidad. El AVV podría funcionar entonces como un APV: ahorras lo que quieres y cuando quieres, en los plazos que tú estimes conveniente.
Esto además evita la necesidad de considerar (y más trabajoso aún, fiscalizar) excepciones a casos obvios como imprevistos por enfermedad, cesantía, maternidad, etc.
Entiendo que el tope de 6,000UF está puesto porque esta es una política pública que apunta a cierto tramo de la población, y está bien que sea así, pero eso no quita que la flexibilidad es un valor cada vez más importante a la hora de invertir y ahorrar.