Dario Amodei, el cofundador y CEO de Anthropic, tiene un look especial. Mientras Mark Zuckerberg y Sam Altman llaman la atención por su juventud (¿cómo un muchacho que parece de 19 años va a tener tanto dinero?), Amodei tira para el lado más nerd: unos anteojos fondo de botella, el pelo revuelto y un nombre con reminiscencias clásicas, que podría perfectamente ser el de un villano de Marvel.
Parece más introvertido y reflexivo que sus pares, casi como si guardara un secreto o supiera algo que nosotros no. Muchas de sus declaraciones y ensayos –porque sí, escribe y bastante– se mueven entre lo profético y lo considerado; casi siempre en la línea de “hey, atentos, hay que ponerle un poco de freno a esto de la IA, pero aquí tienes un modelo nuevo”.

Pero que eso no detenga el negocio. El lunes Anthropic presentó su prospectus, el documento donde una empresa pone a disposición del regulador y de los futuros inversionistas la información relevante de su negocio, por lo general, justo antes de salir a la bolsa. La idea es que en el futuro, quienes quieran invertir en esta empresa no dependan solo de las promesas de sus CEOs, y que puedan tomar decisiones informadas.
Es como que te abran una ventana para mirar dentro de la compañía (no una puerta, tampoco nos engañemos), y lo que vimos fue bastante interesante. Partiendo por las ganancias, pérdidas y especialmente la valoración que esperan conseguir: 2 trillions, que sería un récord absoluto, superando a SpaceX.
Pero como si Anthropic fuera una extensión neuronal de su fundador Amodei, tres días después salieron a decir de nuevo que los modelos se estaban poniendo demasiado peligrosos. A veces es difícil leer el juego de los creadores de Claude.
Así que aquí te contamos qué es lo más interesante del prospectus y por qué para algunos la salida a la bolsa puede ser el método de fiscalización más adecuado para estas compañías, que parecen ir incluso más rápido de lo que sus dueños quisieran.
Los números de Anthropic
A veces nos cuesta dimensionar el tamaño de estas mega empresas. Para que te hagas una idea: si Amodei y sus colegas logran llegar al número que estiman, serán casi como el PIB anual de México, o dicho de otra manera, lo que produce la economía mexicana en un año.
Entonces, ¿como Claude lo usa todo el mundo y ya es indispensable para el día a día, Anthropic está destinada al estrellato?
No tan rápido.
Voltear a ver su ingresos de los últimos 3 años explica un poco el atrevimiento: de 2024 a 2025 crecieron más de 10 veces. Anthropic reportó que más de 500 clientes gastan más de 1 millón de dólares al año y que Claude Code solito genera más de $2,500 millones al año en ventas. Claramente sus clientes no están usándolo para saber cómo se verían en los 80s.

Vamos ahora a la otra cara de la moneda: sus pérdidas.
Su pérdida operativa superó los 8,000 millones de dólares durante el mismo periodo, mientras que la pérdida neta alcanzó los 42,000 millones de dólares por un cargo contable asociado al financiamiento mediante acciones de la empresa, por lo que no cuentan necesariamente como una salida de dinero.
Además, uno de los principales retos de crecimiento de estas plataformas es que exigen una inversión considerable en infraestructura para operar, y después para el desarrollo y entrenamiento de nuevos modelos. De acuerdo a Reuters, la empresa planea invertir $518,000 millones de dólares durante la siguiente década para seguir escalando.
Este es un problema que comparten con OpenAI, y que analizamos en este artículo

De todas formas, esto es algo que ya conocemos: la salida a la bolsa de SpaceX contaba un relato similar, con pérdidas que suenan irremontables pero una capacidad de crecer casi hasta el infinito (y más allá). Puedes leer más sobre SpaceX en este post, aunque estos dos gráficos resumen bastante bien su situación.


Gráfico 1: Mientras el negocio combinado de cohetes y Starlink (Space + Connectivity) muestra un crecimiento sólido y rentable año a año, las pérdidas operativas de la división de IA se profundizaron con fuerza en 2025, superando los 6.300 millones de dólares. Fuente: S-1 de SpaceX. Gráfico 2: Las estimaciones de mercado potencial de SpaceX muestran que el negocio a escala de los cohetes y satélites es diminuto al lado de la gigantesca oportunidad que ven en la Inteligencia Artificial y los servicios corporativos.
Pero cuando eres así de grande (o al menos esperas serlo), tu lugar en el mundo se vuelve más complejo. Más allá de las cifras principales, algunos analistas están llamando la atención sobre el riesgo sistémico que representa Anthropic. Gigantes tecnológicos como Amazon y Google tienen participaciones significativas en Anthropic, y que figuran en sus balances con valoraciones bastante elevadas. Creen que si Anthropic retrasa su salida a bolsa (de nuevo) o fija un precio con descuento, se podría desencadenar un efecto dominó de reajustes de valoración a precios de mercado.
El otro riesgo que ven está en la dependencia de Anthropic de un par de clientes muy grandes, según muestra el prospectus. Dos clientes suman casi un cuarto de sus ganancias, según el Financial Times. De esto todavía no hay tanta información corroborada, así que hay que estar atentos.
Vamos ahora a la otra arista de todo este asunto: los constantes pedidos de frenar la IA de parte de… sí, el mismo Anthropic.
Bájale un poco, mi cuate
Anthropic encabeza gran parte de las discusiones sobre los riesgos de la IA, y su propia investigación advierte que los modelos más avanzados también son más autónomos, llegando a rebeldías similares a las de mi hijo de 6 años, pero con el poder de sabotaje, ejecución de fraudes, manipulación de información y engaño a sus mismos creadores en ambientes de prueba (espero le pidas las cosas por favor).
Dario Amodei, ganador al Peor Vendedor del Mes, solicitó a la comunidad de IA a calmarse por favor e ir más lento (pero todos al mismo tiempo eeee) cuando de liberar avances se trate, esto mientras liberaba Opus 5.5 para pelearle al GTP-6 Astra.
En su ensayo We Must Pace the Frontier compartió las grandes oportunidades que ve en materia de IA, pero acompañadas de los enormes riesgos de convertirse en la peor transición de héroe a villano desde Anakin - Vader.
Así que se rifó con 3 acciones para evitarlo:
1. Evaluadores independientes de las empresas que auditen y expongan estos riesgos sin conflicto de interés
2. Coordinación entre países democráticos para regulación, estándares y medidas de seguridad
3. Coordinación global, osea lo mismo que el 2 pero incluyendo a China
Enfatizó en la importancia de que para que el Monopoly se ponga divertido todos tienen que jugar con las mismas reglas, a lo que sus contrapartes reaccionaron con un “Suena bien, pero a mi modo”.
Sam Altman de OpenAI dijo que a ellos se les ocurrió primero y que iban a tener a sus auditores independientes, pero no entró mucho a lo de bajarle al ritmo. Demis Hassabis de Google dijo que el ensayo estaba bueno pero faltaban detalles y Elon Musk dijo que Dario tiene razón, y no sé por qué eso da más miedo que calma.

¿Hay otra manera de fiscalizar a estas empresas?
Estas constantes apariciones en prensa y publicaciones propias de las principales empresas de IA y tecnología nos dejan con una sensación de que estamos entregados a la buena voluntad de sus CEOs para que la IA no destruya el mundo.
Pero con el prospectus entregado, algunos analistas creen que se abre una puerta para entregar algo más de fiscalización, y que no viene precisamente del gobierno: el mercado. Citamos aquí en extenso a Holman W. Jenkins, Jr., columnista y editor del Wall Street Journal:
“Sin embargo, es posible que haya llegado el momento de que OpenAI y Anthropic adopten una estructura de propiedad y control más institucionalizada y supeditada a los accionistas, poniendo así fin al dominio absoluto de sus actuales líderes y ejecutivos más influyentes. Hay mucha verdad en la afirmación de que sus filas se nutren desproporcionadamente de una comunidad de creencias y prácticas singulares —que algunos calificarían de sectarias—, las cuales moldean su pensamiento grupal y dan lugar a una retórica que, al llegar al gran público, resulta extraña e inquietante. Incluso puede parecer antihumana.” (la traducción es nuestra, puedes leer la original aquí).
Más allá de la evidente tirria que Jenkins le tiene a los CEOs e ingenieros de Silicon Valley, tal vez hay un punto en su argumento: cuando estas empresas salen a la bolsa inevitablemente tienen que abrir sus ventanas más seguido, y deben por ley respetar la opinión de sus accionistas. Tal vez el editor del WSJ peca de ingenuo al creer que no serán esos mismos CEOs y ejecutivos los dueños de una buena parte de las empresas, pero seguramente tendremos más información de la que disponemos hoy. Ya se verá.
En fin, la constante conversación alrededor de los riesgos de la IA nos tiene a todos alarmados, pero basta un trend, tarea pesada o investigación compleja de la misma IA para tragarnos el miedo y recurrir a nuestro agente favorito. Parece que fue ayer que la valuación de Anthropic post Serie H (mayo 2026) apenas rozaba los $965 mil millones y con todas las advertencias hoy parece haberse duplicado. Algo así como un Pedrito y el Lobo que no influye en el precio de una empresa.