Perros y ballenas: lo que aprendí sobre las apuestas
por Maximiliano Díaz
El juego ya estaba bastante expandido cuando tuve mis primeros tazos. Las reglas eran sencillas y muy conocidas: lo primero es que tenía que haber como mínimo dos jugadores, cada uno debía escoger un tazo o más para poner en el pozo, y mantener otro en la mano para competir.