
Hay un tipo de ansiedad que sientes cuando estás esperando un correo que puede cambiar tu vida. No es la ansiedad antes de hablar frente a un auditorio, ni la de entrar a un trabajo nuevo, es una mucho más pequeña y ridícula, el tipo que te tiene haciendo F5 cada treinta segundos. Esa era yo un 29 de abril del 2021 y este mail llegó solo unas horas después de haber redactado y enviado mi correo de despedida de Uber, después de 5 años trabajando ahí.
La startup con la que apliqué a Y Combinator se llamaba Perfekto. Al momento de aplicar se llamaba Eatgood, justo el tipo de nombre que pondrías a una startup cuando aún no sabes lo que estás haciendo. El objetivo era reducir el desperdicio de comida con una plataforma de supermercado que enviaba alimentos estéticamente imperfectos a un precio más bajo. Aún pienso que es una gran idea.
Aplicar a YC era un sueño de mi socio y mío desde antes de que existiera Perfekto, de esos que compartes a la ligera porque se ven muy lejos. Y después de solo 3 meses de haber empezado a operar, con una combinación de ingenuidad y optimismo, aplicamos. En el camino nos ayudaron muchos fundadores, nos dieron consejos, nos hicieron entrevistas como prueba para prepararnos, algo que después yo hice también con otros fundadores que querían aplicar.
Ahora que las aplicaciones para el batch S26 siguen abiertas, recordé lo que fue aplicar hace 5 años y las mejores prácticas ya conocidas en la comunidad de YC. Porque entrar a esta aceleradora es una experiencia que, con un buen producto y un poco de suerte, sí puede cambiarte la vida.
El inicio de la aplicación es un ejercicio de autoconocimiento disfrazado de formulario. Teníamos que responder preguntas de negocio como: el tamaño del mercado, la tracción actual, la competencia; pero también en qué destacábamos como fundadores y por qué nos interesaba resolver este problema.
Cada respuesta tenía que ser corta y directa, al estilo YC. Nada de buzzwords, nada de “revolucionando esta industria para generar el máximo impacto posible”, solo la verdad, lo más concreto posible. Junto con la aplicación enviamos un video que al día de hoy recuerdo haberlo grabado unas 10 veces. Hay algo muy vulnerable en intentar sonar inteligente y entusiasta pero no demasiado desesperada, todo en menos de 1 minuto.
(Hoy no entiendo por qué grabé mi video de aplicación a YC con un chile en la mano)
Enviamos la aplicación y empezó la espera.
Seis días después llegó este correo invitándonos a una entrevista.
Se suponía que tenía que estar gritando de emoción, pero en el fondo sabía que venía lo más difícil, la etapa en la que la mayoría se quedaba fuera: una entrevista de 10 minutos con los partners de YC para responder lo que se les ocurriera.
Entramos en modo preparación, hablamos con otras personas que ya habían pasado por la entrevista y nos aseguramos de entender muy bien el estilo de comunicación de YC. Acá algunos de los consejos que he compartido con quienes se acercan a esta etapa, considerando que en la primera ya lograron generar interés en lo que están construyendo.
Los top 3
Antes de entrar a la entrevista, es importante tener claro cuáles son los 3 puntos que sin duda tienes que mencionar en alguna de las respuestas. Esos datos que los hacen verse más sólidos como fundadores, que resultan sorprendentes sobre el mercado o que validan el PMF del producto.
La claridad
Esos 10 minutos pasan demasiado rápido y quieres que los partners resuelvan sus dudas y conozcan lo más posible sobre ti y sobre tu startup. Por eso las respuestas tienen que ser lo más cortas y claras posibles. Al menos que sea uno de tus top 3, no des detalles que no estén preguntado.
La energía
Muchos coincidimos en que les gusta ver que estás emocionado por lo que estás construyendo, que te apasiona el problema que estás resolviendo. Ellos saben que te esperan momentos oscuros y que necesitas tener una motivación grande que te empuje a seguir.
Los datos
Tienes que conocer perfectamente tus números. Nosotros antes de la entrevista armamos un cheat sheet con todas las métricas del negocio: ticket promedio, crecimiento semanal, cantidad de clientes, tamaño del mercado (TAM, SAM). Dominamos las métricas antes de entrar a esa entrevista y eso mostró que en verdad conocíamos el negocio.
La interacción del equipo
Si la startup tiene más de un founder probablemente entren todos a la entrevista. El tiempo es tan corto que no es necesario que todos hablen, pueden elegir a una persona como representante del grupo para responder, está bien. Pero si habla más de uno, tengan claro quién responde sobre qué temas. En nuestro caso, como éramos 2, preferimos dividirnos los temas y ambos respondimos preguntas.
Los 10 minutos de entrevista se escurrieron como si hubiera sido uno. Al salir, mi socio y yo empezamos a repasar toda la entrevista: “hubiera mencionado esto”, “esto lo contestamos bien”, “viste que Jared sonrió?”, como si pudiéramos encontrar señales de aceptación en esos gestos.
Cuatro horas después llegó el correo de aceptación.
Procedí a llamar a todo el mundo: fundadores que nos habían ayudado, a mi familia, a mis amigos y quizá hasta a personas que no recordaban haberme conocido.
Ese batch de YC duró todo el verano, de mayo a agosto, meses en los que pensábamos absolutamente todas las horas del día en Perfekto. Fue también el periodo en el que aprendí más de cómo piensan en Silicon Valley sobre el crecimiento, el producto y los equipos.
El 28 de agosto llegó el final del batch y con eso otro hito importante de nuestro paso por YC: el Demo Day. Un día en el que cada quien tiene 1 minuto para pitchear a un foro lleno de inversionistas, todo virtual, porque aún vivíamos en el mundo del COVID. Mi socio se enfermó días antes y no iba a poder hacer el pitch, así que me tocó practicarlo con muy poco tiempo de anticipación.
Prendí mi cámara y de alguna manera logré verme como si fuera un sábado normal, pero para mi era todo menos un día normal, sentía que cualquier movimiento en falso podría ser catastrófico.
YC había terminado.
Fue una de las mejores experiencias de mi vida. Tener mentores que habían construido y ayudado a tantas startups, conocer a otros fundadores con los mismos problemas, y haberlo vivido con Jan, mi cofounder y a quien tanto admiro.
Tres años después, Perfekto cerró (pero esa es otra historia).
Hoy sigo compartiendo mi experiencia de haber pasado por YC. Hablo de los consejos para llenar la aplicación, de cómo prepararse para la entrevista y cómo sacar el máximo provecho de esos 4 meses después de ser aceptados.
Lo que no siempre digo, pero igual es verdad, es que también hay que estar preparada para que todo esto no sea suficiente y las cosas no pasen como esperabas. Para que no sea el momento correcto y para cometer muchos errores. Al final, también de ellos se aprende.
PD: Si tienes una historia parecida y te gustaría complementar con buenas prácticas para postular, o estás postulando a Y Combinator y te quedaron algunas dudas, escríbeme a cartas@fintual