El miércoles se publicó el IPC en Estados Unidos, que aumentó 0,65% en septiembre. Es una cifra bien alta en términos históricos, aunque sólo marginalmente mayor de lo que esperaba el mercado. La energía aportó aproximadamente 60% del aumento total, lo cual responde principalmente a un shock energético, asociado tanto al petróleo más caro como a mayores márgenes de refinación.
La historia que más le importa a la Fed es que la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, también sorprendió al alza, al subir 0,33% mensual. Su momentum de tres meses subió a 3,4% anualizado–una velocidad incompatible con la meta de inflación del 2% anual de la Fed. Vivienda explicó algo más de la mitad del aumento subyacente.
No es un nivel alarmante, pero la sorpresa fue suficiente para subir la probabilidad de un aumento de tasas por parte de la Fed en su reunión de octubre desde un 22% a cerca de un 37%. Eso le puso un freno a las acciones, que habían cerrado la semana anterior prácticamente en récord.
Sigue la tensión en el Medio Oriente
El Brent tocó los US$110 por barril, nivel que no se veía desde mayo, tras nuevos ataques de rebeldes hutíes respaldados por Irán contra instalaciones en Arabia Saudita y el intercambio de ataques entre Rusia y Ucrania contra infraestructura energética de ambos lados. El petróleo más caro mantiene la presión sobre precios justo cuando la Fed quería ver señales más claras de que la inflación converge a su meta.
Mala racha de los bancos en EE.UU.
Los bancos grandes de Estados Unidos tuvieron una racha semanal débil pese a resultados trimestrales que en general cumplieron expectativas. JPMorgan fue la excepción, subiendo cerca de 1,7% en la semana, mientras Citigroup, Bank of America y Morgan Stanley lideraron las caídas, afectados por dudas sobre cómo la inteligencia artificial puede reconfigurar el negocio financiero.
A pesar de que la semana estuvo lejos de ser estelar, las acciones globales siguen con un año sólido: el índice VT acumula cerca de 9% en 2026.
El peso chileno se ha debilitado de forma importante en lo que va del año: acumula una caída de 8,6% frente al dólar en 2026, con un retroceso adicional de 1,1% solo en lo que va de octubre. En la última semana el movimiento fue más moderado, con una depreciación de 0,7%, consistente con un dólar que a nivel global se ha visto favorecido por el petróleo más caro y por tasas estadounidenses que vuelven a subir.

😌 Los mercados se mueven harto. No seas como los mercados.