El IPC de agosto en Estados Unidos volvió a superar las expectativas: la inflación subyacente subió 0,3% mensual, por sobre el 0,2% que anticipaba el mercado, y quedó en 2,4% anual. La inflación general avanzó 0,4% en el mes y 3,4% en doce meses, empujada en parte por un alza de 2,1% en los precios de la energía. El dato no es catastrófico, pero tampoco es el que necesitaba la Fed para bajar la guardia. Refuerza la posibilidad de que suba la tasa en su reunión del 16 de septiembre, algo a lo que el mercado ya asigna bastante probabilidad.

La reacción en bonos fue el otro foco de la semana. La tasa del Treasury a 10 años llegó a 4,96%, su nivel más alto desde 2023 y cerca de un umbral que el mercado sigue con atención desde hace rato: el 5%. El movimiento combina dos presiones que vienen empujando en la misma dirección: petróleo más caro y una inflación que lleva bastante tiempo por sobre la meta de la Fed. Hacia el cierre de la semana el petróleo bajó —el Brent retrocedió a alrededor de US$104 después de que la Agencia Internacional de Energía recortara sus proyecciones de demanda— y eso les dio algo de aire tanto a las acciones como a los bonos.

En Chile, el Banco Central bajó las expectativas de crecimiento y mantuvo la tasa
El BCCh publicó esta semana su Informe de Política Monetaria de septiembre y el mensaje central fue una revisión relevante para el crecimiento de este año: la proyección bajó desde un rango de 1,0%-1,75% hasta 0,25%-0,75%. El diagnóstico ya no apunta a un problema puntual, sino a una debilidad más generalizada de la demanda interna, con menos consumo, caída de la inversión, confianza deteriorada y un mercado laboral que sigue sin repuntar.
La inflación, en cambio, casi no se movió en las proyecciones: terminaría el año algo por sobre 4% y volvería cerca de 3% recién en el segundo trimestre de 2027. El shock de combustibles sigue presionando costos, pero la demanda débil actúa como contrapeso y evita que la inflación se acelere más. Con ese cuadro, el Consejo mantuvo la tasa en 4,5% y el corredor de política monetaria plantea que se quedaría ahí durante casi todo 2027, con un eventual recorte recién hacia fines de ese año. Eso contrasta con lo que el mercado venía anticipando, que eran una o dos alzas.

El IPoM también proyecta una recuperación más marcada desde 2027, apoyada en buena parte en la Ley de Reconstrucción, que aportaría cerca de medio punto de crecimiento adicional en 2027 y 2028 vía inversión privada.
😌 Los mercados se mueven harto. No seas como los mercados.