El jueves se publicó el IPC de septiembre en Chile, que fue de 0,4%, ligeramente por debajo de lo que se esperaba. Con eso la inflación anual se mantuvo en 4,1%, igual que en agosto.
La presión estuvo más concentrada en componentes volátiles. La inflación sin volátiles aumentó 0,3% en el mes y su comparación anual pasó de 3,3% a 3,2%.

Ambos son registros prácticamente alineados con la estacionalidad de septiembre, lo que nos indica una normalización de las variaciones en los precios desde el shock post temporal, aunque este dejó aproximadamente 0,3 pp en el nivel del IPC.
Para octubre, un mes típicamente de alta inflación, de forma preliminar esperamos un registro de 0,6% para el IPC, influido también por alzas ya anunciadas en precios de combustibles. Nuestra estimación de inflación a fin de año es de 4,6%.
Aunque el ritmo reciente de la inflación subyacente aún es elevado, la composición del mes de septiembre fue positiva y en nuestra opinión no justifica por sí sola una reacción más restrictiva por parte del Banco Central, especialmente en consideración de que la economía sigue muy debilitada.
En cuanto al aumento en el tipo de cambio, reflejo de las condiciones externas, si persiste representa un riesgo al alza para la inflación en los próximos 3-6 meses. Sin embargo, en este punto esperamos que el Banco Central lo maneje como un riesgo que amerita tener todas las opciones sobre la mesa y no como razón para cambiar su escenario base.
Miembros de la Fed moderaron la lectura de las minutas
El miércoles se publicaron las minutas de la Fed de la reunión de septiembre. Estas mostraron que los 19 funcionarios respaldaron por unanimidad el alza de 25 puntos base que llevó la tasa a un rango de 3,75%-4%. La mayoría considera probable otra subida antes de que termine el año para contener la inflación. El mercado tomó nota: los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años superaron 5,30% y los futuros sobre el S&P 500 cayeron 0,5% tras el cierre en récord del martes, con el Nasdaq 100 retrocediendo cerca de 0,9% en la apertura. A esto se sumó una escalada de ataques en el Estrecho de Ormuz que empujó al Brent sobre los US$101 por barril, revirtiendo parte del alivio que habían traído señales de normalización en días previos.
Declaraciones posteriores de dos funcionarios de la Fed moderaron la lectura más dura de las minutas: la probabilidad de un alza en la reunión del 27 y 28 de octubre bajó a cerca de 20%, desde un 70% que llegó a manejarse justo después de la decisión de septiembre.
El costo de esa incertidumbre ya se siente en el crédito: la tasa hipotecaria a 30 años en Estados Unidos subió a 7,49%, la más alta desde noviembre de 2023, tras siete semanas consecutivas de alzas. Las acciones estadounidenses se mantienen cerca de máximos históricos. El S&P 500 vuelve a acercarse a sus récords conforme arranca la temporada de reportes corporativos, con expectativas de un crecimiento de utilidades cercano a 25% interanual para el tercer trimestre.

El lunes el CLP recuperó terreno, pero momentáneamente
El lunes peso chileno subió hasta 1,6% después de que Hacienda anunciara ventas de hasta US$600 millones semanales durante octubre. Hacienda realiza estas operaciones para convertir parte de sus dólares en pesos y financiar gastos locales, pero su regreso al mercado —no vendía desde mayo— también aumenta la oferta de dólares y puede contener el tipo de cambio. Eso ayuda a explicar la reacción del peso, aunque el efecto suele ser principalmente temporal. De hecho, el resto de la semana recortó sus ganancias.

😌 Los mercados se mueven harto. No seas como los mercados.