El rally que habían armado las acciones con la salida a bolsa de Anthropic y los resultados de nube de Microsoft y Alphabet se deshizo en los últimos días. Entre jueves y viernes, el Nasdaq 100 completó su tercera corrección técnica del año (una caída de más de 10% desde su máximo reciente), arrastrado por una venta particularmente dura a cualquier compañía que decepcionara en resultados. Amazon cayó fuerte el viernes pese a que AWS aceleró ventas por sexto trimestre consecutivo, simplemente porque gastó US$77.000 millones en infraestructura frente a los US$58.000 millones que esperaba el mercado. Lo mismo pasó con Alphabet, Intel y otras tecnológicas: el mercado está cobrando cada vez más caro cualquier señal de que el retorno sobre toda esta inversión en IA tarde más de lo prometido.
El otro foco de la semana fue la Fed. El miércoles 28 de octubre mantuvo su tasa en el rango de 3,75%-4,00%, como esperaba el mercado, pero con dos votos a favor de otra alza inmediata. La presidenta de la Fed de Dallas, Lorie Logan, reforzó ese tono el viernes al señalar que todavía ve necesarias al menos dos alzas adicionales de 25 puntos base, aunque planteó que el ritmo puede ser gradual. El mercado ya asigna una probabilidad alta a que la próxima alza llegue en la reunión de diciembre. A eso se suma un cambio de forma en la Fed: el presidente Kevin Warsh anunció que reducirá el número de reuniones de decisión al año, lo que en la práctica significa menos forward guidance (la comunicación anticipada de hacia dónde va la política monetaria) y más espacio para sorpresas en el mercado de bonos del Tesoro.
Conviene mirar el año completo y no solo la semana. El S&P 500 y el Nasdaq siguen con ganancias sólidas en lo que va de 2026, así que la corrección reciente duele pero no borra lo acumulado.

El peso chileno, en tanto, se mantiene presionado frente al dólar en el margen de las últimas semanas, en un contexto donde la fortaleza del billete verde a nivel global sigue siendo parte del trasfondo para monedas emergentes.
El Central de Chile está más preocupado por la inflación
El punto central de la decisión de octubre, anunciada el martes, es que el Banco Central está más preocupado que antes por la inflación. Aunque mantuvo la TPM en 4,5% por unanimidad, señaló que los riesgos inflacionarios aumentaron de forma relevante y que sus proyecciones para los próximos meses se ubican significativamente por encima de la trayectoria prevista en el IPoM de septiembre. Detrás de este cambio están el aumento del precio del petróleo, las presiones sobre los alimentos, la depreciación del peso y el alza de las expectativas de inflación de los operadores financieros.

Creemos que el plan del Central es mantener la TPM en 4,5% mientras evalúa cuánto de estos shocks se traspasa a la inflación y cuán persistentes resultan sus efectos. La debilidad de la actividad reduce la necesidad de subir la tasa inmediatamente, pero los recortes parecen haber quedado fuera de la discusión por ahora. Si las presiones inflacionarias se extienden hacia los precios subyacentes, aumentaría la probabilidad de un alza de la TPM durante los próximos meses.
El desempleo sube justo cuando el Central está más atento a la inflación
El INE informó el jueves que la tasa de desocupación nacional llegó a 9,8% en el trimestre móvil julio-septiembre, confirmando que el mercado laboral sigue sin mostrar señales claras de fortalecimiento. El dato llega apenas días después de que el Banco Central, en su decisión de octubre, dejara ver que está cada vez más preocupado por la inflación.
Un mercado laboral débil normalmente suele darle al Central más margen para pensar en bajar la tasa, pero las presiones inflacionarias apuntan en la dirección contraria. El resultado más probable sigue siendo que la TPM se mantenga en 4,5% mientras el Central observa cuánto de estos shocks termina pasando a precios.
😌 Los mercados se mueven harto. No seas como los mercados.