El conflicto en Medio Oriente dio un paso más hacia la escalada esta semana. Irán extendió lo que llama su "zona de control" más allá del estrecho de Ormuz hasta las costas de Fujairah, atacó infraestructura energética en los Emiratos Árabes Unidos y siguió dificultando el tránsito de embarcaciones en el Golfo Pérsico. El Brent trepó cerca de US$114. Trump anunció que la marina estadounidense comenzaría a escoltar algunos buques a partir del lunes, pero los ataques continuaron incluso después del anuncio, y el tráfico por el estrecho sigue muy reducido pese a los primeros tránsitos escoltados. El canal de transmisión hacia la economía global es el de siempre: energía más cara, inflación más persistente, menos espacio para que los bancos centrales que quieren recortar tasas lo hagan con comodidad.
La temporada de resultados compensó el ruido geopolítico
En ese contexto, lo que evitó que los mercados perdieran la racha positiva fue una temporada de resultados corporativos excepcionalmente fuerte. Con cerca de dos tercios del S&P 500 ya reportado, 84% de las compañías había batido estimaciones de ganancias y el crecimiento agregado de utilidades del índice iba en 27,1%, el mejor desde finales de 2021.

La inversión masiva en inteligencia artificial está generando retornos visibles en los negocios de nube, publicidad y semiconductores, y eso le está dando al mercado razones concretas para seguir subiendo incluso con petróleo caro y una Fed que no tiene prisa por bajar tasas. Esta semana reportan AMD, Palantir y Uber, entre otros, y el viernes se publica el dato de empleo de abril en Estados Unidos, donde el consenso apunta a algo de desaceleración en la creación de nóminas, pero sin señales de deterioro mayor.
En Chile, la actividad encadena tres caídas
El Imacec de marzo fue la tercera sorpresa negativa consecutiva. La actividad cayó 0,13% anual, muy por debajo del consenso que esperaba un alza de 0,5%. En términos mensuales hubo una mejora acotada de 0,3%, explicada por comercio y servicios, pero el sector industrial y la minería siguen cediendo terreno. El dato preliminar para el PIB del primer trimestre apunta a una contracción de 0,2% trimestral y una caída anual cercana al 0,3% —la primera contracción interanual desde el segundo trimestre de 2023— y lo más llamativo es que el Imacec no minero, que había mostrado resiliencia hasta hace poco, prácticamente se detuvo durante el trimestre. Esa señal importa porque el BCCh tiende a darle más peso a la actividad no minera, por ser menos volátil. El primer trimestre, además, fue bastante más débil de lo que proyectaba el propio Banco Central en su último IPoM, donde el centro del rango apuntaba a un crecimiento anual de 1%.

El resultado deja al BCCh en una encrucijada que ya había reconocido en su última reunión: mantener la TPM en 4,5% es lo que corresponde hoy, pero el diagnóstico se complica con cada semana que el shock de combustibles no se resuelve. Las expectativas de inflación anual para diciembre subieron a 4,3% desde 3% en marzo, y según la última Cadem (5 de abril), 59% de los chilenos identifica la inflación como el principal problema económico del país. Si el petróleo se mantiene alto, el BCCh eventualmente tendría que subir tasas para evitar que el alza de combustibles contagie al resto de los precios —pero hacerlo con la economía contrayéndose sería una decisión muy incómoda. El forward guidance abierto que dejó la última reunión ("reunión a reunión") refleja que las opciones, incluida una alza, siguen sobre la mesa.
😌 Los mercados se mueven harto. No seas como los mercados
Estos vaivenes son la naturaleza del mercado. Todo esto te lo contamos para que, si tienes curiosidad, puedas informarte de las razones por las que tus inversiones se mueven. Sin embargo, no recomendamos darle mucha importancia a los movimientos de días o meses. Lo que debes saber es que tus inversiones están muy bien diversificadas y que cuando tenemos paciencia e invertimos a largo plazo, los retornos son siempre positivos.