Cómo convertir la educación financiera en una novela juvenil
por Rodrigo Peña
Hace poco más de un año me decidí a escribir una novela juvenil que motivara a niños y adolescentes a aprender a manejar mejor su dinero y, de paso, algo de finanzas.
Hace poco más de un año me decidí a escribir una novela juvenil que motivara a niños y adolescentes a aprender a manejar mejor su dinero y, de paso, algo de finanzas.
Hoy nos encontramos –de pura casualidad– con la primera mujer en ilustrar para el New Yorker: Ethel Plummer.
En 1963 se estrenaba en Estados Unidos uno de los filmes épicos más importantes de la historia: Cleopatra. Ganó un montón de premios de la Academia, obviamente, pero uno en especial llamó la atención: mejores efectos especiales, a cargo del pintor checo Emil Kosa Jr.
La Invitación es una de esas películas que aparecen de vez en cuando para reflejar una arista del momento en que vivimos.
¿Quién pidió la serie de Moria Casán? No es nada nuevo el género del biopic televisivo, pero por lo general se suele enfocar en figuras históricas, hechos relevantes o pasajes que cambiaron el mundo de alguna manera.
¿Qué pasa cuando se topan las estampas japonesas con el postimpresionismo de Gauguin? Aparecen los cuadros y esculturas de Lacombe.
Últimamente mi Instagram está lleno de videos que comparan Santiago antes y ahora (y otros lugares o cosas también). Edificios antiguos llenos de molduras, ventanas, detalles y ornamentos versus lo que hay hoy en su lugar: fachadas lisas, vidrio, hormigón, líneas rectas.
Empieza como una fantasía suburbana, casi como una parodia de la vida perfecta americana. Con dinosaurios.
La vida en de Cole Phillips fue, en general, bastante típica. Por ejemplo, nació en una de las 41 ciudades llamadas Springfield en Estados Unidos, en 1880. Estudió un tiempo en la Universidad de Kenyon antes de mudarse a Nueva York –lo que hacía cualquiera que quisiera ser artista–.
En su novela más reciente, The Shards (Los destrozos, en español), el autor norteamericano Bret Easton Ellis cuenta en primera persona su último año de colegio en la California de los 80.
Justo este domingo recién pasado me tocó encontrarme con un libro que no veía hace muchísimos años, El bosque encantado, ilustrado por Fritz Baumgarten. Estaba en inglés, en la estantería de libros usados. No lo compré, pero encontré una foto de cómo se veía la serie:
Oliver es una poeta sencilla que defiende la posibilidad de una poesía sencilla. Y es esta accesibilidad lo que le ha permitido alcanzar a lectores que no suelen leer poesía, lectores no especializados ni académicos.
Una película gay, de terror, independiente y de Australia logró mantenerse varias semanas en cartelera chilena. El terror está de moda, como ya hemos discutido, pero hay algo en su poder metafórico que está capturando a las audiencias.
Imagínate que en 1900, en plena época donde Japón intentaba abrirse al mundo, te enviaran a Europa a aprender del arte occidental, para tratar de modernizar lo que estabas haciendo en tu propio país. Y que lo primero que te notaras es que ya fuese en París o en Escocia, había una japonismo rampante.
¿Han visto publicidad del streaming de Apple? ¿Conocen a alguien que lo tenga? Sus series atraen al talento más alto de la industria y cada año ganan premios, pero pareciera que se dedican a crear series que pasan desapercibidas para la gente.
Si Walt Disney es fan de tus historietas, es porque algo especial tienes. Digamos que el creador del imperio de dibujos animados más grande de la historia tenía un ojo especial para estas cosas.
Estaba listo para que La Odisea me diera igual porque Nolan, a pesar de todo el despliegue y fanfarria, suele darme igual. Por lo general salgo de sus películas igual que como entré, sin nuevos pensamientos, ideas e incluso sin haberme divertido particularmente.
Y es que la lluvia no es solamente un problema para fotógrafos, también lo fue para pintores. Dicen, incluso, que fue lo que terminó de volver loco a Cézanne.
La semana pasada se anunciaron las nominaciones de la edición 78 de los Emmys, como para contrarrestar con ficción la locura del Mundial. Y, al igual que con el fútbol, podemos llenarnos de estadísticas, frustrarnos por omisiones y competir por predecir a los ganadores.
Bernard Boutet de Monvel nació en 1881 en París. Su padre era el célebre ilustrador infantil Louis-Maurice Boutet de Monvel. Louis tenía un estilo muy particular, reconocible desde lejos.
En 1881 un incendio arrasó con el Ringtheater, en el centro de Viena, la por entonces ciudad más importante del Imperio Autrohúngaro. Mucha, un joven ilustrador que tomaba algunos trabajitos en el teatro, se quedó en la calle, sin su única fuente de ingreso.
Los análisis de la cuenta de X de Elon Musk indican que twittea en promedio unas 67 veces por día, pero no todos sus tuits se vuelven virales. Eso sí, recientemente logró más de 300.000 likes posteando una película entera, como si fuera una cuenta de cine pirata
Como dijo Omar Larré, cofundador y CIO de Fintual “la industria financiera tiene una debilidad: le gusta disfrazar de materia de expertos los obstáculos y enredos en los productos que ofrece, como si entenderlos estuviera reservado para miembros de un club sofisticado.”
Los que tenemos el ojo entrenado todavía somos capaces de darnos cuenta –en la mayoría de los casos– que algo fue escrito totalmente por una máquina. Y aunque las pistas suelen estar por todos lados, a veces igual el ojo es engañado. Lo que me recordó los viejos trampantojos.