La historia y personajes detrás de la compra de Activision Blizzard que prepara Microsoft

Los personajes de los juegos de Activision Blizzard son más intrigantes que los coaches de felicidad que aparecen en LinkedIn. Sus historias son levemente más entretenidas que los ascensos y buenos modales que se ven en la red social de oficinistas.

Por eso no es raro que Microsoft esté dispuesto a pagar por la empresa de videojuegos Activision Blizzard 69 mil millones de dólares, harto más del doble que los 26 mil millones que pagó por LinkedIn.

Pero, fuera de bromas, por un lado Microsoft dice que la compra es para ser protagonistas en la creación del metaverso. En un llamado con los medios e inversionistas después de anunciar la decisión, Microsoft y Blizzard Activision dijeron la palabra metaverso 10 veces en 15 minutos.

Y otro motivo clave para que el monto de compra de Microsoft fuera tan grande es la cantidad de contenido en franquicias populares que tiene la empresa: Call of Duty, Candy Crush, Crash Bandicoot, World of Warcraft, StarCraf, Tony Hawk's, Diablo, Guitar Hero… E igual que la franquicia de la Guerra de las Galaxias, aunque las secuelas o precuelas sean malísimas, ganan mucha plata.

Un trabajador anónimo el 2008 contó a Gamesradar: “Cualquier cosa que sacábamos a la que le poníamos un logo de Call of Duty le iba muy bien”.

Pero no todo cabe en una franquicia: ese año hicieron un concurso para que otro estudio tuviera la oportunidad de hacer un Call of Duty distinto e hicieron un prototipo que jamás vería la luz: “Call of Duty Roman Wars”. El jugador habría sido parte de la décima legión de Julio César, en la batalla de Alesia, con armas como lanzas, arcos y escudos. Activision Blizzard nunca se tomó la propuesta en serio y decidió no lanzarlo. Es doloroso pensar en todas esas horas de diseño en el videojuego convertidas en un costo hundido y es doloroso no poder simular estar en la décima legión el año 61 A.C.

Ahora la duda es ¿Microsoft querrá aprovechar y explotar las franquicias para empujar más juegos distintos, como ese Call of Duty que nunca salió? O me imagino un Candy Crush que en vez de dulces muestra en la pantalla supositorios u otros remedios de farmacia. ¿O dejará que la empresa de videojuegos siga haciendo lo suyo, como lo hizo con LinkedIn? Porque con la red social, después de la adquisición Microsoft no cambió nada de cómo funcionaba la empresa.

Creo que es probable que Microsoft sí intervenga esta vez y quizás se vea reflejado en los próximos juegos que salgan:

Microsoft quería comprar hace tiempo Activision Blizzard pero la empresa se mostraba desinteresada. Como explica el Wall Street Journal, eran “demasiado cool” para que los compraran, hasta que salieron a la luz las acusaciones por acoso sexual en la empresa. La demanda salió el 20 de julio y varios medios como The Verge, la BBC, New York Times la hicieron publica, pero eso no logró mover tanto las acciones de Activision Blizzard ni tampoco su cultura.

Lo que sí hizo que las acciones bajaran más de un 6% fue que el CEO Bobby Kotick sabía del acoso y de un caso de violación en la empresa pero no le avisó al directorio y mantuvo silencio. El 16 de Noviembre Wall Street Journal lo delató en un reportaje y bajaron las acciones. Fue a partir de ese incidente que Microsoft vio una oportunidad para hacer una oferta y a los directores, nerviosos con el conflicto, les pareció buena idea vender.

Encuentro que este es un muy buen ejemplo para explicar por qué es bueno que las personas que invierten lean este tipo de noticias y entiendan la historia completa: la personalidad de los involucrados, las motivaciones y recorridos mentales que hay detrás de la decisión de una compra tan grande mueven los mercados. Una trama como esta que sale en un diario prestigioso como el Wall Street Journal logra hacer subir o bajar las acciones igual que un tweet de Elon Musk. Es parecido a lo que muestra de forma bastante pedagógica la serie de HBO Succession, que si no lo han visto, la recomiendo.

Algo que nos preguntan seguido es: "qué tienen que ver estas noticias que me mandan al correo con mis inversiones?" Justamente lo que estoy contando ahora: en este ejemplo, por la futura compra de Microsoft que se dio a raíz de la demanda por acosos sexuales, el ETF temático de videojuegos ESPO subió 1.3%.

Ahora que terminó esta “breve interrupción” voy a seguir con la historia.

Es curioso que lo que debilitó a la empresa de videojuego fue todo lo contrario a los buenos modales y optimismo de LinkedIn del que nos burlábamos al comienzo: el exceso de alcohol en las fiestas de empresa y una cultura de Frat boys (fraternidad de puros hombres) hizo que finalmente tuviera que abandonar su independencia y ceder ante una "oferta generosa".

Después de que se cierre la compra de Microsoft (que se concretará el 2023) el CEO Bobby Kotick se va a retirar de la empresa. Ayer jueves 20 de enero, en una reunión con todo el equipo llamada “Fireside Chat” (que quiere decir, conversación alrededor del fuego, como si estuvieran frente a una acogedora chimenea), Kotick dijo que tiene la esperanza de que Microsoft va a conservar la mayor cantidad de trabajadores posible y tiró la broma de que no serían desplazados a trabajar en Microsoft Teams. El chiste y las declaraciones no ayudó a los ánimos de los empleados que ya dan por sentado que se vienen despidos. Es complejo, y la densidad de esta historia se puede ver reflejada en el mismo el Twitter de Bobby Kotick, que parece un barco abandonado: no postea nada desde junio del 2021.

Dice la leyenda que Bobby sí alcanzó a ver el demo del juego de Roman Wars que nunca salió a la luz. Quizás ahora que se va de Activision Blizzard, Bobby recuerde con nostalgia esos soldados romanos que intentaron defender a Julio César.


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