La ciencia, para variar, aguando la fiesta de la astrología

Remontarse milenios atrás en la historia suele ser un juego de sombras. Construimos lo que creemos que sabemos en base a retazos, fragmentos, pistas y crónicas mediadas por intereses y supersticiones. Hasta hoy circula que Nerón tocó la lira mientras Roma ardía en el gran incendio del 64 d.C., pero esa versión solo apareció con Dion Casio, quien escribía un siglo y medio después de los hechos, y básicamente porque aquel cronista no era una blanca paloma de la neutralidad historiográfica, sino que un político con agenda. De acuerdo con Tácito, quien tenía ocho años para el incendio y al menos convivió con muchos testigos presenciales, Nerón volvió con urgencia suma desde su villa en Anzio, se abocó con dedicación exclusiva a apaciguar las llamas, y acogió refugiados con plata de su bolsillo.

No contamos con máquinas del tiempo para someter al factchecking a cronistas facciosos, para confirmar que las muestras de carbono 14 con las que se dató no estuviesen contaminadas, o para refrendar el significado de las ofrendas funerarias que descubren los arqueólogos del siglo XXI.

Salvo en al menos un caso: la astrofísica. En ese ámbito sí gozamos de una máquina del tiempo muy precisa. Más precisa, de hecho, que un censo de población y vivienda contemporáneo, o que la contabilidad de salchichas vendidas el último trimestre.

El movimiento de los astros es gobernado por leyes insobornables, y ello nos permite echar a correr todo en marcha atrás y conocer sus posiciones pasadas con la misma precisión con la que hoy podemos afirmar que el 14 de septiembre de 2099 a las 16:57:53 un eclipse en Norteamérica alcanzará su cenit.

Heródoto es pródigo en pasajes tan asombrosos que nos llevan a pensar No lo sé, Rick, parece falso, y esta herramienta nos permite pillarlo chanchito en al menos uno de ellos. El cronista a quien Cicerón llamara el Padre de la Historia y a quien Voltaire llamara El Padre de las Mentiras narra cómo una batalla entre medos y lidios fue detenida en mitad del degolladero por un eclipse total de sol. El chamullento no previó que los astrofísicos del siglo XXI serían capaces de calcular que ello ocurrió al atardecer del 28 de mayo del 585 a.C., incompatible con su propia cronología de los hechos.

La definición de los signos zodiacales según los babilonios

Gracias a la máquina del tiempo astrofísica sabemos que los signos zodiacales fueron definidos por los babilonios hacia el 401 a. C. Su función no era sugerir influjos en las vidas de las personas, sino solo fortalecer la memoria a través de la posición de determinadas constelaciones. Fue muchos siglos después que se le adjudicaron efectos en la vida de los Homo sapiens, en especial a partir de la publicación del Tetrabiblos, una compilación de rumores publicada por Claudio Ptolomeo a mediados del siglo II d.C.

Y es aquí donde cae la bomba: es tanto el tiempo transcurrido desde el diseño babilónico original que el naipe ha sido rebarajado casi por completo por el fenómeno de la precesión terrestre. Esto es, el paulatino cambio de dirección del eje de rotación de la Tierra. Como el calendario zodiacal no ha sido actualizado ni una sola vez en estos +2400 años, el 86% de las personas nació bajo una constelación diferente a la que han creído toda su vida. Cuando alguien exclama “¡Ay, es que él es tan, pero tan Virgo, se nota a la legua!”. Bueno, hay un 86% de probabilidad de que el día que nació la constelación que estaba sobre el cielo nocturno no era Virgo.

La tabla siguiente precisa las fechas de acuerdo con la posición efectiva de los astros en 2011. En la columna de la derecha el signo en días límite depende del año y hora de nacimiento. Ofiuco no es parte del esquema tradicional concebido en Babilonia y recién en el siglo XX fue propuesto como signo nuevo, dado que es lo que muestra la bóveda celeste durante ese periodo.

Fecha tradicional Fecha que en efecto corresponde a lo que ocurre sobre nuestras cabezas
Capriconio 23 de diciembre a 21 de enero
20 de enero a 16 de febrero
Acuario 22 enero a 20 febrero
16 febrero a 11 marzo
Piscis 21 febrero a 19 marzo
11 marzo a 18 abril
Aries 20 marzo a 20 abril
18 abril a 13 mayo
Tauro 21 abril a 21 mayo
13 mayo a 21 junio
Gémenis 22 mayo a 22 junio
21 junio a 20 julio
Cáncer 23 junio a 22 julio
20 julio a 10 agosto
Leo 23 julio a 22 agosto
10 agosto a 16 septiembre
Virgo 23 agosto a 22 septiembre
16 septiembre a 30 octubre
Libra 23 septiembre a 22 octubre
30 octubre a 23 noviembre
Escorpión 23 octubre a 22 noviembre
23 noviembre a 29 noviembre
Ofiuco Ausente
29 noviembre al 17 diciembre
Sagitario 23 de noviembre a 22 de diciembre
17 de diciembre a 20 de enero

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