Bienvenidos al Libro de la Semana, un espacio donde recomendaremos libros para seguir avanzando en lo económico y lo financiero. Este texto está basado en el capítulo de mi podcast Contrapunto. Así que si prefieres escuchar que leer, ponle play.
Hoy te traigo un libro de corte más histórico, enfocado en México, que se llama El desarrollo estabilizador: reflexiones sobre una época. Lo interesante de este libro es que fue escrito por uno de los protagonistas del propio desarrollo estabilizador: Antonio Ortiz Mena, quien fue secretario de Hacienda entre 1958 y 1970.
El desarrollo estabilizador fue un periodo político, económico y social en México que abarcó aproximadamente de 1954 a 1970. Ortiz Mena jugó un papel clave en este proceso, especialmente durante las presidencias de Adolfo López Mateos y Gustavo Díaz Ordaz. En esencia, este modelo buscaba promover el crecimiento sostenido y la estabilidad macroeconómica. México creció de manera significativa durante estos años, y lo hizo sin inflación. Por eso también se le conoce como “el milagro mexicano”.
Las estrategias del desarrollo estabilizador incluyeron la sustitución de importaciones, el impulso a la inversión en infraestructura, el fomento de la industria nacional y un papel activo del Estado en la economía. El libro reflexiona sobre los desafíos y logros de este modelo y analiza cómo las políticas adoptadas ayudaron a transformar la economía mexicana. Está dividido en bloques temáticos muy bien ordenados: antecedentes y concepción del modelo, entorno internacional, política macroeconómica, monetaria, tributaria, agropecuaria, industrial, de telecomunicaciones, laboral, educativa, demográfica, entre otras, concluyendo con reflexiones finales.
Uno de los ejemplos que destaca el libro muestra el nivel que alcanzó México durante ese periodo. En 1968, Estados Unidos enfrentaba problemas con el dólar y, por algunos meses, utilizó el peso mexicano como una especie de moneda de reserva a través de una línea de crédito bilateral entre ambos países. Incluso la Reserva Federal usó pesos para estabilizar el dólar. Además, entre 1965 y 1970, el Fondo Monetario Internacional incluyó al peso en su canasta de monedas de reserva, aunque con una proporción pequeña. Por ejemplo, se usó para ayudar a estabilizar la moneda brasileña en medio de una crisis. Ese fue el nivel de reconocimiento internacional que alcanzó la economía mexicana en esa época.
Sin embargo, no todo fue positivo. Aunque el libro de Ortiz Mena es clave para entender qué se hizo y cómo lo vivieron los actores políticos del momento, también es necesario contrastarlo con otras miradas. Una de ellas es la tesis doctoral de Alejandro Reynoso del Valle, presentada en el MIT en 1989, titulada Essay on the Micro Effects on Monetary Reforms, Price Controls, and Financial Repression. En ella concluye que el 90% del éxito del desarrollo estabilizador se debió a factores externos, lo cual ofrece una visión crítica importante sobre el verdadero impacto de las políticas internas.
Otra forma de ver la otra cara de esta época es el libro Los hijos de Sánchez de Oscar Lewis. Publicado en México en 1964 por el Fondo de Cultura Económica, el libro es una especie de novela basada en la autobiografía de una familia mexicana de escasos recursos. Fue muy polémico en su momento: causó indignación inmediata, le costó el trabajo al director del Fondo de Cultura Económica y Lewis enfrentó procesos legales por calumnia, difamación y por atentar contra el orden público. Esta obra ofrece una visión cruda de la vida en los sectores más pobres del país durante el auge del desarrollo estabilizador. Mientras la economía crecía a niveles históricos, había amplios sectores de la población que no se beneficiaban de ese progreso.
Por eso, aunque el libro de Ortiz Mena es fundamental para entender una etapa clave de la historia económica de México, es igualmente importante leer obras como Los hijos de Sánchez, que nos muestran lo que no se ve en los indicadores macroeconómicos: cómo vivía la base de la pirámide social.
Así que esta semana, te dejo dos lecturas. La principal, El desarrollo estabilizador de Ortiz Mena, y como complemento, Los hijos de Sánchez de Oscar Lewis. Ambas ayudan a entender mejor ese momento de la historia del país y a reflexionar sobre si ese modelo es algo que podría repetirse o no.