El Sueño Americano siempre tuvo una imagen clara: comprar una casa. También se lo asociaba a tener estabilidad financiera, pero en realidad la imagen que penetró la cultura de masas era la de una casa bien construida en lo alto de una colina.
Y como muchos de los productos culturales norteamericanos, permeó al resto del mundo.
Hoy en día el sueño de comprar una casa está cada vez más complejo, incluso en Estados Unidos. En México, la realidad cambia –y bastante– dependiendo del estado en donde quieras comprarte tu chalecito.
¿Cuáles son los estados más caros (aunque no necesariamente más ‘difíciles’) para comprar una vivienda?
Actualmente, hay ocho estados donde el precio promedio de comprar una vivienda es superior a 2 millones.
Principalmente son estados ubicados en zonas metropolitanas con alto dinamismo económico y/o actividad turística importante: CDMX, Baja California Sur, Querétaro, Yucatán, Nayarit, Baja California, Morelos y Jalisco.
Sin embargo, sólo analizar el precio no es suficiente. Para entender qué tan difícil es comprar una vivienda para una familia promedio, es vital analizar los ingresos que se pueden obtener en cada estado.
Para eso, calcular la razón entre el precio de las propiedades y el ingreso promedio de los hogares (price-to-income ratio) es la opción más indicada.
Los lugares más difíciles para comprar relativos al ingreso promedio

Quizá para sorpresa de nadie, la Ciudad de México es el lugar donde más trabajo cuesta comprar una vivienda: una familia promedio tendría que juntar sus ingresos durante 9.25 años para comprarla.
El caso de la CDMX es notorio porque incluso siendo el cuarto estado con mayor ingreso promedio, el exorbitante precio de las propiedades lo vuelve extremadamente caro para el bolsillo de sus habitantes.
Sin embargo, los siguientes lugares resultan más sorprendentes.
En el resto del top 5 de estados más caros se encuentran entidades donde el precio promedio de las propiedades no está en el top 10 de los más altos, pero los ingresos de los hogares son bajos con respecto al nivel nacional: Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Morelos.
El otro extremo: ¿en qué estados comprar vivienda es más lograble?
En el extremo opuesto del análisis, los cuatro estados más asequibles para comprar vivienda son todos ‘norteños’: Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila y Durango.
Estos estados combinan ingresos similares o superiores al promedio nacional, pero con precios de vivienda más bajos.
Un factor importante puede ser el tema de la extensión y disponibilidad de espacio para seguir construyendo y disponibilizando vivienda, a diferencia de lugares más ‘estresados’ en espacio como la CDMX.
Algo que reafirma esta teoría es que ninguno de estos estados se encuentra en la lista de entidades donde más aumentó el precio de las viviendas en 2025. Según el reporte más reciente de la SHF, hubo 7 estados donde el incremento de precios fue superior al 10% el año pasado: Quintana Roo (14.3%), Baja California Sur (13%), Nayarit (12%), Tlaxcala (12%), Jalisco (11%), Michoacán (11%) y Yucatán (10.6%).
Cómo se compara México con el resto del mundo
En términos absolutos, la vivienda en México sigue siendo relativamente barata en dólares: el precio promedio nacional está en torno a 1.86 millones de pesos, con un precio por metro cuadrado de 31,631 pesos a marzo de 2026. Y eso está muy por debajo de países como España, donde el m² promedia 2,357 euros a junio de 2026.
¿Buenas noticias? No tanto, porque como te explicamos más arriba, hay que comparar usando el ingreso: cuántos años de salario promedio se necesitan para comprar una vivienda. Y ahí la cosa cambia bastante.

Por suerte no estamos como en Hong Kong, pero digamos que tampoco es tan sencillo comprar una vivienda en nuestro país como en Estados Unidos o Canadá, que son los países a donde más emigran los mexicanos para buscar mejores oportunidades.
Y lo que es una realidad: la forma más efectiva para alcanzar los criterios para obtener un crédito hipotecario es juntando un buen enganche, lo cual significa empezar a ahorrar lo más pronto posible.