Desde hace algunas semanas es posible solicitar, desde tu cuenta y en menos de 5 minutos, traspasos de planes de pensiones u otros planes personales de retiro a un PPR con Fintual.
Y hay una duda muy frecuente.
¿Se puede transferir el ahorro voluntario en la AFORE a mi PPR con Fintual?
Y la respuesta oficial es que no (pero sí).
Acá te explico mejor cómo puedes revisar si tus aportaciones en la AFORE son elegibles para moverlas a un PPR.
Tipos de aportaciones en la AFORE: ¿cuáles puedes mover y cuáles no?
Hay cuatro tipos de aportaciones voluntarias en la AFORE:
- Aportaciones de Corto Plazo
- Aportaciones de Largo Plazo (ALP)
- Aportaciones con Perspectiva de Inversión a Largo Plazo (PLP)
- Aportaciones Complementarias para el Retiro (ACR)
Cada AFORE puede llamarles de diferentes formas, pero en esencia caen en una de esas cuatro.
De estas, las Aportaciones de Corto Plazo son las más fáciles de ‘mover’: son aportaciones que no tuvieron un beneficio fiscal —o sea, no se han hecho deducibles— y por lo tanto no hay retención de impuestos al retirarlas. De hecho, si verdaderamente tu objetivo es que ese dinero se use para tu retiro, te conviene hacerlo: al aplicarlas ‘formalmente’ a un PPR deducible de impuestos puedes obtener el beneficio fiscal que hoy no estás aprovechando por ese dinero.
Ahora ten en cuenta: como están depositadas en tu AFORE, el flujo de traspasos desde un plan de pensiones u otro PPR no aplica. Lo que sí puedes hacer es retirar esas aportaciones a tu banco y después depositarlo directamente a tu PPR en Fintual.
Eso se solicita directamente en tu cuenta de la AFORE, en una sección llamada “Retiros”.
Ejemplo de cómo se ve esta sección en la app de AFORE Sura.
Te piden algunos datos para el retiro, incluida la CLABE interbancaria a donde quieres que te depositen. El trámite generalmente tarda menos de 5 días hábiles.
Otra buena noticia es que aproximadamente el 80% de las aportaciones voluntarias que se hacen a la AFORE caen en este tipo, así que la probabilidad es alta de que estén ahí.
Las Aportaciones de Largo Plazo (ALP) y las de Perspectiva de Inversión (PLP) de Largo Plazo sí se podrían retirar una vez cumplidos los requisitos de permanencia que marque cada AFORE, pero es un poco más complejo: como tienen ligado un beneficio fiscal, al retirarlo te harían una retención de impuestos. Honestamente, a menos de que de verdad necesites el dinero o ya no quieras que esté ahí, te recomiendo no moverlo. En este caso, puedes empezar a hacer aportaciones futuras a un PPR con Fintual, sin problema. Lo que ya esté en tu AFORE se quedará ahí y te lo darán cuando sea tiempo de que te retires, junto con el ahorro obligatorio.
Por último, las Aportaciones Complementarias para el Retiro (ACR) no son retirables bajo ninguna circunstancia, hasta que sea tiempo de tu jubilación. Así que esas no se pueden mover.
Casos excepcionales
Algunas instituciones públicas, como Pemex o la CFE, ofrecen planes de pensiones para sus empleados que están administrados por AFORES.
En esos casos SÍ es posible moverlos directamente a un PPR en Fintual, y la solicitud se hace directamente desde la cuenta de forma muy rápida (5 minutos).
Si tienes uno de esos planes o crees que podrían caer en este caso, puedes también escribirnos al chat desde tu cuenta en la app para verificar la elegibilidad y si es posible transferirlos. Recuerda que al hacerlo te ahorras hasta 35% de la posible retención que te harían si lo recibieras en efectivo, por lo que vale la pena conservarlo invertido.
En resumen, mover entre tu AFORE y Fintual es posible
Puedes verificar en la aplicación de tu AFORE o en el último estado de cuenta cuatrimestral disponible el desglose de dónde está invertido tu ahorro voluntario.
Aquí un ejemplo:

En este caso, casi todo el saldo está en las ACR por lo que no es posible moverlas. Las tres subcuentas que aparecen a la izquierda son las de Corto Plazo, que sí serían movibles (y ya moví jaja).
Lo más importante es que puedas conservar este ahorro en una meta importante como lo es el retiro. Con un PPR en Fintual, el dinero está invertido en fondos de inversión optimizados para el largo plazo, lo que también permite a tu dinero aprovechar el efecto del interés compuesto.