El Standard & Poor’s 500, más conocido como S&P 500, es un índice bursátil en Estados Unidos que sigue a 500 empresas líderes que cotizan en bolsa. NVIDIA, Alphabet (la matriz de Google), Meta, Amazon, Apple —casi todas las que se te ocurran están ahí, probablemente. El índice pondera a cada compañía por su capitalización bursátil ajustada por las acciones disponibles para el público: mientras mayor sea ese valor, mayor suele ser su peso. Por ejemplo, al cierre del 7 de agosto de 2026, NVIDIA representaba aproximadamente 7.5% y tenía una capitalización cercana a US$5.4 billones
Además de ser una referencia muy usada para invertir en acciones estadounidenses, el S&P 500 también se usa como benchmark para muchos fondos de inversión pasiva. Un benchmark es un punto de referencia o comparación y es un concepto importante en finanzas. Un ejemplo: si yo administro tu dinero y te digo que el portafolio que construí para ti rindió 30% en un año, podrías pensar que soy el próximo Warren Buffett, pero si después de eso te confieso que el S&P 500 rindió 50%, más bien me llevaré una bofetada.
Y resulta que casi todos los fondos de inversión activa, es decir fondos en donde los portfolio managers buscan formas de ganarle a la bolsa mediante su conocimiento, análisis e intuición, tarde o temprano se llevan su bofetada también.
Según el reporte SPIVA, publicado por el S&P Dow Jones Indices con datos hasta el 31 de diciembre de 2025, en una ventana de 15 años solo el 10% de los fondos Large-Cap, es decir, fondos que siguen una estrategia para la cual el S&P 500 es un benchmark apropiado, le han ganado a este último. En una ventana de 1 año este número sube a 21.22%, pero sigue siendo bajo.

¿Risky Hayek está a la altura?
En lo que va del año, al cierre del 7 de agosto, Hayek va por encima de ETFs que replican al S&P 500, como el VOO, en rendimiento total acumulado en MXN (16.46% vs 8.43%).
El retorno de VOO incorpora el costo del ETF y considera sus distribuciones reinvertidas, netas de una retención de 10% aplicable a un residente de México que cumple los requisitos del tratado fiscal con Estados Unidos.

Existen varias razones: por un lado, Risky Hayek tiene una mayor exposición a acciones tecnológicas y en particular a semiconductores que el S&P 500. En la siguiente gráfica podemos ver que la mayor parte del crecimiento de utilidades del S&P ha sido por los semiconductores y los famosos “Big 4” (Microsoft, Google, Amazon y Meta).

Risky Hayek es un fondo que invierte en distintos ETFs que en conjunto tienen una exposición algo mayor al Big 4 que el S&P 500 y, producto de nuestro algoritmo de rebalanceo, hoy tiene una ponderación mayor en semiconductores.

Una forma alternativa de visualizarlo es que varios de los ETFs en que invierte Hayek han rentado más, en promedio, que el S&P 500, como se muestra a continuación:

Por otro lado, Risky Hayek invierte en compañías de otras regiones del mundo que este año han andado bien, como por ejemplo Japón, Corea o Taiwán. Corea y Taiwán han crecido en gran parte por el incremento en la demanda de chips de memoria y alto rendimiento por el boom de la IA. Japón por un lado cuenta con ventajas competitivas en producción de materias industriales y en el uso de maquinaria de precisión (precision machinery, o sistemas mecánicos avanzados que producen piezas con precisión nanométrica), pero además ha superado su etapa deflacionaria e implementado reformas corporativas que empiezan a dar frutos.
Como se muestra en el siguiente gráfico, los índices de mercado de estos países han superado a su contraparte estadounidense en lo que va del año.

En conclusión, este ha sido un buen año para Hayek debido no sólo al buen rendimiento de la industria de tecnología y semiconductores, sino que también por su diversificación geográfica. Dicho esto, superar al S&P 500 sigue siendo un reto formidable. Es importante recalcar que nuestros fondos no buscan competir ni replicar al S&P 500, de hecho, en el caso de Risky Hayek, una mucho mejor referencia es un índice global como el MSCI ACWI, el cual (al igual que Hayek) diversifica en distintas regiones e industrias del mundo.
Seguimos un proceso disciplinado de inversión que utiliza técnicas modernas de gestión y optimización de portafolios, validado tanto por la comunidad académica internacional como por la industria de las finanzas cuantitativas, que busca construir portafolios eficientes: combinaciones de activos que, para cierto nivel de riesgo medido con una métrica de riesgo de mercado llamada CVaR —que estima cuánto podría perder un portafolio, en promedio, en escenarios negativos—, aspiren a entregar el mejor retorno posible.

Una parte de la diferencia en rentabilidad mostrada en los gráficos está en la construcción de los fondos mientras que otra se explica por la apreciación del peso mexicano contra el dólar.

Finalmente, si quieres entender mejor cómo se construyen los fondos de Fintual y cómo se determinan los distintos niveles de exposición por industrias, sectores y países, puedes leer más en detalle la metodología y proceso de inversiones en https://fintual.mx/proceso-de-inversiones.
Y esto es importante: este contenido es únicamente informativo y no constituye una recomendación de inversión personalizada. Rendimientos pasados no garantizan rendimientos futuros. Las inversiones en fondos de inversión están sujetas a riesgos de mercado, incluyendo variaciones en el tipo de cambio. Cifras de rendimiento al 7 de agosto de 2026, con fines ilustrativos. Risky Hayek no busca replicar ni competir directamente con el S&P 500.