Seguro te ha pasado: llega el miércoles y estás tan cansado que te parece que trabajaste una semana completa. Nadie resume mejor el sentimiento que el Capitán Haddock, de Tintín.

En esos momentos nuestra mente empieza a fantasear con la jubilación. No importa la edad que tengas, es imposible no pensar en ese momento en el futuro cuando tendremos todo el tiempo del mundo para hacer lo que queramos.
Después te acuerdas de cuánto te falta para cumplir 65 y mejor pasas a otra cosa.
FIRE: Financial Independence, Retire Early
Por sensaciones como esa han aparecido en los últimos años muchos métodos para lograr el “early retirement”, o en español, la jubilación anticipada. El más conocido se llama método FIRE: Financial Independence, Retire Early (Independencia Financiera, Retírate Antes), y promueve que mediante una disciplina de ahorro muy, muy estricta, más un plan de inversiones inteligente, podrías retirarte un par de décadas antes de cumplir 65.
Nadie sabe bien de dónde salió el acrónimo ni cuándo apareció, pero muchos apuntan a que la filosofía detrás del movimiento viene de un libro del año 92: Your Money or Your Life. Si tuviera que resumir las muchas ideas del libro, diría que la más importante para el FIRE es que las personas deberían evaluar cada gasto en términos de la cantidad de horas de trabajo necesarias para pagarlo.
Algo así como calcular el valor de tus horas hombre y dividir cada gasto por eso para ver cuántas horas trabajaste por esos tacos al pastor que estás a punto de comerte o de esa chamarra que estás a punto de comprar.
El movimiento FIRE tomó esa idea y la llevó al siguiente nivel: si la aplicas a tu día a día por muchos años te podrías retirar mucho antes de los 65.
Antes de ayudarte con las matemáticas —sí, te diremos cuánto tienes que ahorrar para decirle adiós a tu jefe para siempre—rindámosle tributo a un par de leyendas, las chispas detrás del FIRE.
Joseph R. Dominguez y Vicki Robin, los autores del libro Your Money or Your Life, prácticamente iniciaron el movimiento al proponer una forma radicalmente distinta de conceptualizar el dinero. Peter Adeney, un ex-programador canadiense que se jubiló a los 30 años, mejor conocido como Mr. Money Mustache, ayudó a difundir el concepto y mostrar cómo hacerlo realidad en su popular y altamente recomendado blog. Mi frase favorita de él es “Mr. Money Mustache puede parecer un modelo a seguir místico e inalcanzable, pero su único superpoder es su capacidad para no comprar cosas.” (énfasis nuestro).
Jacob Lund Fisker merece una mención también. Autor de Early Retirement Extreme, Jacob es un ex astrofísico nuclear con un doctorado en física que ha vivido cerca de dos décadas gastando entre 7 y 8 mil dólares al año (sí, alrededor de 11,300 pesos al mes). Mucho más enigmático y radical que Mr. Money Mustache, Jacob propone un régimen bastante más difícil de seguir (yo ni siquiera lo intenté). En uno de sus artículos, por ejemplo, sugiere cambiarse de ropa varias veces al día para que esta se desgaste menos por la acumulación del agua. ¿Quién tiene tiempo para eso? Pero hey, yo estoy aquí trabajando y Jacob no, así que mantengo mis comentarios al margen (aunque mi ropa seguro está más nuevecita Jacob, tómala).
Pero bueno, volvamos a lo importante, si me quiero jubilar pronto, ¿qué tan difícil se va a poner la cosa y tendré que dejar los tacos al pastor?
¿Cuánto habría que ahorrar para lograr el FIRE?
El número varía pero la mayoría de los gurús del FIRE recomienda mantenerte en tu trabajo el mayor tiempo posible ahorrando el 70% de tu sueldo. Sí, el 70. Cuando tus ahorros sean más o menos 25-30 veces tus gastos anuales, ahí nos vidrios patrón.
Después vas sacando aproximadamente un 3% o 4% del balance anual de tus ahorros (lo que se conoce como la regla del 4%) para vivir. Y claro, tienes que manejarte con mucho cuidado para no gastar de más. Por eso la inversión es clave, ya que un buen portafolio te da más holgura.
¿De dónde viene la regla del 4%? La regla surgió intentando responder la pregunta “¿qué tasa de retiro podría tener tal que sea muy poco probable que se me acabe el dinero?” Y fue concebida analizando los retornos de activos en el periodo 1926 a 1992. Es importante comentar que el 4% surgió pensando en un horizonte de retiro de 30 años, por lo cual podría ser insuficiente para los seguidores del método FIRE. Al S&P 500 le ha ido bien en los últimos 40 años, pero un mínimo de renta fija podría reducir el riesgo de tu portafolio.

En el siguiente gráfico ilustramos un ejercicio sencillo. Si los retornos reales de tu portafolio siguen una distribución normal con media entre 3 y 5% y desviación estándar entre 5 y 10%, es prácticamente imposible que tu dinero se acabe en los próximos 30 años siguiendo la regla del 4%, pero en un plazo de 50 años sí corres ese riesgo (con una probabilidad del 41.2% considerando todos los escenarios).

¿Dan los números?
Aquí es donde la cosa se pone un poco más compleja. Muchos dicen que este tipo de estrategias sirven para los que tienen sueldos bastante altos. Por lo menos si la idea es retirarte a los 40. Vamos a ser un poco menos soñadores, y pensemos si podríamos jubilarnos 10 años antes: a los 55, y que partimos trabajando a los 25.
El cálculo, en realidad, no es tan complejo:
- Si ahorras 75% de tu sueldo, juntas para 3 años en 1
- Si ahorras 50%, la relación es 1:1
- Si ahorras 25%, necesitas 3 años para ahorrar 1 año de tus gastos
Por ejemplo, si ahorras el 75% de tu sueldo, en 10 años podrías juntar 30 años de ingresos, suficiente para salirte de la matrix y ser feliz.
Independientemente de tu sueldo hay dos claves para el éxito: 1) tener un estilo de vida austero (para que 25-30 veces tu ingreso anual no sea una cantidad inalcanzable) y 2) tener una tasa de ahorro alta y sostenible para que puedas llegar ahí lo antes posible. Aunque Mr. Money Mustache tiene hijos, yo no lo recomendaría a menos que hayas empezado a ahorrar a los 8.
Pongamos cuatro casos de sueldo promedio (probablemente partimos ganando menos que eso y tal vez, si tuvimos suerte, terminamos ganando más que eso. El sueldo seguro varía, pero vamos a dejarlo fijo para simplificar el cálculo): 20 mil al mes; 45 mil al mes; 70 mil al mes y 100 mil al mes (todos los sueldos en términos netos, es decir, el dinero que te llega a la bolsa). Buenos sueldos, sin duda, pero es que el ejercicio tiene poco sentido si no se gana bien.
Además, es muy importante que el dinero esté invertido, si no, perderá valor con la inflación y al final te servirá para bastante poco el día que te jubiles (el cálculo está hecho con un fondo moderado a 30 años, con una rentabilidad aproximada de 5.83% en términos reales).*
*Nota: Cifras en términos nominales. Truncamos los decimales por simplicidad.
A primera vista suena bien: el monto final anual no es nada despreciable considerando que no tienes que hacer nada más que disfrutarlo. Pero considera ahora el nivel de ascetismo y frugalidad que tendrías que impregnarle a tu vida, durante 30 años, para llegar a juntar semejante ahorro.
Además, habría que poner en la balanza algunos gastos periódicos: ¿te alcanzaría para pagar la renta con lo que retiras anualmente o para hacer las cosas que te gustan, suponiendo que para eso te retiraste antes? No es tan fácil como parece.
Tenemos una noticia buena y una mala: la mala es que esto ni siquiera considera que existan los impuestos a las ganancias por fondos mutuos (lo cual implicaría que tienes que ahorrar más), pero la buena es que la existencia de tu AFORE —y ojalá que un PPR— hacen que lo más seguro es que tengas que ahorrar menos que lo que exige el método FIRE (hey, ¿quién pensaría que se puede estar agradecido con el gobierno aunque sea por un instante?).
¿Y si ya voy tarde?
Si, como yo, ya vas tarde para vivir como un monje budista por treinta años, ya sea porque tienes tus vicios –en mi caso, los tacos–, porque tu estilo de vida no te lo permite, tienes hijos o simplemente no ganas lo suficiente como para ahorrar semejantes cantidades, no desesperes.
Tal vez tu mejor opción es abrir un PPR, el cual tiene beneficios fiscales. Puedes deducir hasta el 10% de tus ingresos anuales (o 5 UMAs anualizadas, lo que sea menor); al día de hoy ese límite está cerca de los 214 mil pesos. Además, si inviertes todo lo que el SAT te regrese año con año —que pueden ser más de 70 mil pesos— quizá no tengas que ser tan frugal después de todo (por lo menos que no tengas que cambiarte de ropa varias veces al día —ya vamos 2-0, Jacob).
En fin, que el método FIRE suena interesante pero la realidad es que es bastante difícil vivir con el 30% de tu salario durante décadas. No te sientas culpable si no es para ti. Como autor de este artículo y miembro del equipo de Inversiones de Fintual, te puedo decir que si bien no me hace sentido gastar “a lo menso”, tampoco soy fan de vivir con demasiados sacrificios en busca de una utópica jubilación temprana. ¿Qué voy a hacer solo en mi departamento 10 horas al día? Ni siquiera tengo perro y soy alguien solitario, necesito trabajar.
El método FIRE implícitamente asume que no es posible encontrar un trabajo que te dé verdadera satisfacción o en el que tengas calidad de vida, pero la verdad es que cada vez más personas tenemos un trabajo que disfrutamos y que nos permite crecer a nivel personal e intelectual. ¿Qué vas a hacer a los 35 cuando te independices? ¿Rentar para siempre un departamento de una sola recámara? Probablemente tengas que trabajar por tu cuenta si no quieres morir de aburrimiento y si lees los blogs de Fisker y Mr. Money Mustache, verás que son personas altamente activas (y un poco excéntricas).
Es importante tener la imagen completa y explorar de cerca el lado no tan romántico de la vida frugal. Para eso recomiendo el libro The Broke and Beautiful Life de Stefanie O’Connell, una actriz de teatro en NY que muestra en detalle cómo se ven en la realidad muchas de las estrategias que necesitas implementar cuando tienes un presupuesto apretado (solo un tercio de los actores de teatro en NY tienen trabajo y la mediana salarial es de 7,500 USD al año). Desde comprar ropa usada hasta rentar cuartos de tu departamento para tener un ingreso extra, no es sorpresa que Stefanie escribe “aunque puede que ahora mismo no esté en la ruina, a menudo me siento así porque mis ingresos limitan mis opciones.” Ella empezó a correr, por ejemplo, porque no podía seguir pagando su membresía del gimnasio. Stefanie misma aclara en un artículo que es un error solo pensar en formas de gastar menos: muchas veces la solución a todos tus problemas financieros viene de ganar más. Cada quien sus batallas, pero en el Fintualist nos gusta presentar ambos lados de la ecuación.
¿No sabes qué hacer? En general en Fintual te recomendamos ahorrar e invertir, pero también dejarte unos pesitos para disfrutar: cómete esos tacos al pastor o cómprate esa chamarra, y olvídate.
Disclaimers
Infórmate de las características esenciales de la inversión en estos fondos mutuos. Están en sus reglamentos internos, que puedes ver en fintual.mx/docs.
La rentabilidad es fluctuante por lo que nada garantiza que las rentabilidades pasadas se mantengan en el futuro.
La diferencia en rentabilidad entre alternativas de ahorro voluntario no necesariamente refleja la diferencia en el riesgo de las inversiones.
*El cálculo está hecho con un fondo moderado a 30 años, con una rentabilidad del 5.83% real. Para la columna de “Total si hubiese estado invertido” , el resultado esperado es una simulación realizada según un método de retornos implícito, que es una estimación del comportamiento de los activos basados en sus precios actuales, los dividendos futuros de acciones estimados por un proveedor externo y en el nivel de tasa actual de los bonos. Dado que los modelos contienen supuestos que podrían no cumplirse, estas estimaciones son sólo referenciales, y por lo tanto se debe entender que la rentabilidad de la cartera o de los fondos son naturalmente variables y que no es posible predecir su comportamiento futuro.