En 1963 se estrenaba en Estados Unidos uno de los filmes épicos más importantes de la historia: Cleopatra. Protagonizada por Elizabeth Taylor, Richard Burton y Rex Harrison. Ganó un montón de premios de la Academia, obviamente, pero uno en especial llamó la atención: mejores efectos especiales, a cargo del pintor checo Emil Kosa Jr.

Kosa había entrado a trabajar hace ya varios años a la 20th Century Fox, y dicen que incluso creó el archiconocido logo con las luces. Pero antes había formado parte de la California Scene Painting, se había movido de país varias veces e incluso se había mantenido gracias a encargos de los famosos californianos.
Pero partamos por el principio.
Kosa Jr nació en París en 1903, hijo de un pintor checo y una pianista de ópera francesa. No debe haber tenido muchas opciones en la vida el pobre Emil más que dedicarse al arte. Tal vez incluso sus padres desaprobaron que se metiera a la industria del cine.
Después de la muerte de su madre, los Kosa se mudaron a Bohemia, donde el padre volvió a casarse. En 1908, se fueron a Cape Cod, Massachusetts, donde su padre trabajó junto a Alphonse Mucha.

Después de algunas idas y vueltas más producto de la Primera Guerra Mundial, la familia Kosa se instaló definitivamente en California, donde también el joven Emil se quedaría el resto de su vida.
Al principio combinaba sus horas de pintor con un emprendimiento familiar en el que hacían decoraciones para iglesias y auditorios, murales, etc. Mientras tanto, Emil se unía al movimiento de la pintura escénica californiana. De ahí vienen sus obras más famosas:









Su pincel es testigo privilegiado del bo0m californiano: las incipientes ciudades que se erigían encima de paisajes soñados donde se mezclaban las montañas, los valles, las playas y los mares.
En 1933, Kosa se unió al recién creado departamento de efectos especiales de la 20th Century Pictures, que pronto se convertiría en 20th Century Fox. Bajo la tutela de Fred Sersen, Kosa perfeccionó su técnica de pintura mate, que permitía a los artistas crear fondos amplios y realistas mucho antes de que se imaginara la animación por computadora (CGI).
Durante las siguientes tres décadas, contribuyó a dar forma a algunas de las películas más impactantes de Hollywood. En total, participó en más de 300 películas a lo largo de sus 35 años de carrera, una producción asombrosa que lo situó en el centro de la época dorada del cine de Hollywood.
De la mente de Kosa, a la pantalla grande.


