Un profe de Derecho una vez nos dijo que los abogados más duros no eran los penales, eran los familiares. Quizá exageraba un poco pero todos hemos escuchado del mítico terreno que separa en dos a una familia.
Hace unos años, en un intento de salvaguardar nuestra fraternidad, mis hermanos y yo invitamos cordialmente a mis papás a hacer su testamento. Y se unieron al 5% de los mexicanos que tienen uno.
El otro 95% está confiado en que ninguno de sus herederos se va a pelear por los portavasos de la Revolución (con etiqueta Made in China) que tu bisabuela le dejó a tu abuela, y tu abuela a tu mamá. En cualquiera de los casos, me parece importante que sepas lo que les espera.
¿Cuánto tarda y cuesta morir sin testamento?
Depende de muchísimos factores, el más importante siendo el nivel de acuerdo al que los posibles herederos lleguen, pero acá algunas estimaciones:

Los costos comprenden honorarios de abogados, que incluso pueden cobrar un porcentaje de los bienes a heredar, actas, documentos, gastos judiciales, avalúos, peritajes, impuestos, psicólogo y psiquiatra para enfrentar el proceso (esto último es broma, pero en algunos casos seguro se amerita), entre otros.
Para comparar, armar un testamento toma unas cuantas horas si tienes claro qué bienes vas a dejar, a quién y en qué porcentaje. Septiembre no es solo el mes en el que te compras un bigote revolucionario y celebras la independencia (what?), también es el Mes del Testamento. Desde el 2003 se celebra y las notarías impulsan a las personas a armar el suyo con descuentos de hasta 50% en su fee (no te preocupes, no le pierden). Este año hay precios publicados de entre $1,000 y $5,000 dependiendo de la ciudad y el notario y es muy fácil hacerlo, el mío lo hice llenando un google form.
¿Qué pasa si no tengo el testamento?
Va masomenos como la canción de: Estaba la rana sentada cantando debajo del agua 🎶
Alguien, seguro quien tenga interés por recibir bienes, inicia o “denuncia” la sucesión intestamentaria ante un juzgado familiar.No son carreritas, quien pone la demanda no recibe todo, lo que sigue es que se busque y acredite quién tiene derecho a heredar. La línea, muy al estilo Game of Thrones, empieza por descendientes, cónyuge, concubin@, ascendientes y ciertos parientes colaterales.
Habiendo declarado quien hereda, se nombra un albacea. Esta persona reúne la información de todos los bienes por asignar, los administra y también paga las obligaciones correspondientes, porque los bienes no dejan de costar solo porque no tengan dueño al momento. Si todos los herederos se ponen de acuerdo pueden decidir al albacea, si no lo decide un juez.
Sigue el inventario y avalúo de todos los bienes, que se llamarán masa hereditaria. No todos los bienes pasarán a los herederos, algunos se usarán para cubrir sus obligaciones y gastos de sucesión (sí, todo esto cuesta dinero).
Al finalizar se hace la partición y se decide qué le toca a quien y se adjudican los bienes. Aquí es donde se pone bueno.
El juez determina quién hereda y en qué proporción dependiendo del código civil. Por ejemplo:
- Un difunto deja una casa de $3 millones y $2 millones en efectivo.
- Tiene tres hijos con derecho a heredar por partes iguales (aunque el mayor siempre fue el consentido).
- La masa hereditaria vale $5 millones, así que, simplificando, a cada uno le tocan alrededor de $1.67 millones.
Pero las casas no son pizzas, entonces probablemente dejarán la casa a uno y el dinero a los otros. El hermano que ahora tiene su casa deberá compensar a los otros, y así se escribe un capítulo de la Rosa de Guadalupe.
A mí me gusta el drama, pero es mi obligación decirte que sí existe una variable pacífica a todo esto: si todos los herederos logran un feliz acuerdo pueden realizar el trámite con un notario.
Los bienes que nadie sabe que existen
La sana repartición no es la única razón por la que vale la pena un testamento, hay otra no menos importante, y son todos los bienes que los herederos no sabían que existían.
Primero hay que entender que hay 2 tipos de bienes, los que tienen beneficiario y los que no. Los de beneficiario son, por ejemplo, tus cuentas bancarias, de inversión, seguros, incluso tu Afore o Plan Personal de Retiro. Todos en los que te han pedido que dejes un nombre y un porcentaje. Los que no tienen beneficiarios pueden ser tu casa o depa, todo lo de adentro de estos dos, coche, negocio, portavasos de la revolución o el siempre imitado nunca igualado dinero en efectivo.
Nota intermedia, si hay un bien en el que el beneficiario sea una persona, pero en el testamento aparezca otra, es probable que gane el beneficiario, así que mantenlo actualizado.
Digamos que muchos bienes con beneficiario no son problema, siempre y cuando mantengas esos beneficiarios actualizados y sepan de la existencia de los bienes. Y ahí es donde nuevamente se vuelve muy relevante el testamento.El testamento debería incluir todos los bienes que no puedes “beneficiar”, pero también un inventario de todos los que sí para que en el momento en que recibas el llamado divino, tus seres queridos puedan conocer exacto lo que acumulaste, y puedan reclamarlo.
Es latoso mantenerlo actualizado, por lo que nunca está de más contar con un inventario actualizado seguro, idealmente visible para quien consideras será tu albacea.
Para que te des una idea, en 2024 las Afores declararon 259,000 cuentas no reclamadas por un valor de $946 millones de pesos que regresaron al IMSS porque nadie (vivo o muerto) las reclamó durante 10 años o más. Como si no le diéramos lo suficiente al sistema.
En resumen y para que te ardas, no dejar un testamento es dejar que la ley, sí, la ley, decida cómo repartirán TUS bienes.
Seguro ya estarás en el paraíso disfrutando, pero es muy fácil ahorrarles un infierno a tus seres queridos.
Seres queridos: contemplen la posibilidad de invitar a sus posibles benefactores a realizar su testamento, con esto van a cuidar sus relaciones familiares, y también sus bolsillos.