El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, renunció ayer. Y últimamente se podría percibir como algo “normal”, porque en 10 años ya han renunciado 6 primeros ministros del Reino Unido.

Para dimensionar lo seguido que ha pasado, el Telegraph (que es como El Mercurio en UK) nos muestra el siguiente dato: Larry, el gato del gobierno conocido como “Chief Mouser”, ha sobrevivido todas estas renuncias.

Pero fuera de este dato más anecdótico, ¿a qué se deben estas renuncias? La frase popular acuñada en la campaña de Bill Clinton “It’s the economy, stupid!”, es una de las principales razones que destaca la prensa, especialmente Financial Times y The Atlantic, que sacó un artículo bien auténtico llamado “Cómo Gran Bretaña se volvió tan pobre como Mississippi”. Esto porque el output del país por persona está solo un poco por encima del estado más pobre de Estados Unidos.
El autor de esta hipótesis, Idrees Kahloon, explica que después de la crisis económica los sueldos no han aumentado a pesar de la inflación, durante 18 años. Y esto empezó antes del Brexit.
¿A quién se tiende a apuntar como culpable de los problemas económicos?
No sorprende que el argumento del Labour Party (el partido de centroizquierda), cuando asumió como primer ministro su líder Keir Starmer, era que la responsabilidad era del Partido Conservador (conocido como los tories): llevaban 14 años en el poder y gran parte de la crisis de desarrolló en ese periodo.
Kahloon dice que una prueba de que no es tan simple como adjudicar los problemas económicos a los Tories, es la renuncia de Keir Starmer dos años después a pesar de haber sido elegido por mayoría parlamentaria.
Su conclusión es que al final hay problemas más profundos que empezaron antes del Brexit y que han llevado a un descontento más allá de quien gobierne: existe presión económica porque la población está envejeciendo, y la deuda ha aumentado mucho más rápido que otros países en occidente. Por eso, a pesar de que existe un récord en lo alto que están los impuestos, una libra de cada 12 de ingresos públicos se va a pagar intereses de la deuda.
Aunque esta frecuencia de cambios en el Reino Unido es llamativa - especialmente para el gato Larry - , no son los únicos que lo sufren. Mal de muchos, consuelo de tontos (o de tories), pero Perú por ejemplo, es un caso más extremo, que ahora mismo está viviendo un complejo periodo de elecciones. La segunda vuelta fue el 7 de junio y aún no se cierra:
