Hace algunos meses, mientras reseñaba al ilustrador de la alta sociedad francesa Bernard Boutet de Monvel, y navegaba por el hoyo de conejo que es Google Images, me encontré con algunas pinturas que parecían totalmente diferentes a la del estilo de Bernard.
Tenían una cierta similitud, pero la verdad parecían de otra época. Después, me daría cuenta que eran de su padre, Louis Boutet de Monvel.
Muchas veces en estas reseñas me veo obligado a tocar la biografía de los pintores e ilustradores: allí se encuentran, muchas veces, las explicaciones de ciertas decisiones, estilos o incluso temáticas de la obra del artista en cuestión.
En el caso de Bernard, bueno, era más que obvio la influencia del padre en todo este asunto. Tiene sentido el nivel de riesgo e innovación formal que logró Bernard en su carrera, considerando que su padre también fue un adelantado.
En el caso de Louis, su biografía también nos ofrecen una serie de pistas para entender por qué pintaba lo que pintaba. Nació el 18 de octubre de 1850, es decir, ayer se cumplieron 176 años. Y nació en Orléans, la ciudad de Juana de Arco.
Recordemos este detalle. Y añadamos otro:
Venía de una familia ligada a los tablones: estaba emparentado con el actor Monvel, de la Comédie-Française, y con la célebre actriz Mademoiselle Mars. El teatro, entonces, es otro elemento.
¿Su formacón? Académica y tradicional: se formó en París con maestros bien reconocidos, entre ellos Alexandre Cabanel y Carolus-Duran, y comenzó su carrera como pintor de Salón, haciendo cuadros de historia, retratos y escenas orientalistas tras viajar por el norte de África.
Una trayectoria correcta pero sin demasiado brillo. Y lo más importante: no le alcanzaba para pagar las cuentas.
Y aquí viene el tercer dato importante: la necesidad lo llevó a trabajar para Saint-Nicolas, una revista para niños, y ahí descubrió que tenía talento para el asunto. En la década de 1880 publicó libros que hoy se consideran clásicos del libro ilustrado francés: colecciones de canciones y rondas infantiles tradicionales, las Fábulas de La Fontaine (era que no) y libros con textos de Anatole France.
Unos años después, llegaría su obra maestra.
Aquí se juntaron su lugar de nacimiento, y su pasión por el teatro: en 1896 publicó Jeanne d’Arc, escrito e ilustrado por él, considerado uno de los libros ilustrados más importantes del siglo XIX. Obviamente, cuenta la vida de la santa sin el drama de Milla Jovovich, y la disposición de los sujetos en las telas horizontales nos recuerda el teatro.








El estilo te descoloca: ¿de dónde salieron estos dibujos/pinturas/ilustraciones medio en dos dimensiones, con personajes dispuestos de manera hasta cinematográfica, con líneas finas y colores pasteles?









Murió en París el 16 de marzo de 1913. Su influencia en la ilustración infantil fue enorme, tanto en Francia como en el mundo anglosajón, y su hijo, Bernard Boutet de Monvel, se convirtió a su vez en un destacado pintor y retratista del Art Déco, famoso por sus retratos de la alta sociedad y de maharajás indios.