En 1881 un incendio arrasó con el Ringtheater, en el centro de Viena, la por entonces ciudad más importante del Imperio Autrohúngaro. Mucha, un joven ilustrador que tomaba algunos trabajitos en el teatro, se quedó en la calle, sin su única fuente de ingreso.
Así que decidió tomar un tren al norte, tan lejos como le permitiera su escaso presupuesto.
Mucha había nacido en 1860 en la pequeña ciudad de Ivancice, en el sur de Moravia, una región que por ese entonces era parte del Imperio y hoy en día de la República Checa. Venía de una familia modesta, de padre ujier y madre molinera.
El tren lo depositó en Mikulov, al sur de Moravia, y así sin nada que perder se puso a pintar retratos, hacer arte decorativo e incluso grabados para lápidas. Hasta que el conde Eduard Khuen Belasi le encargó que pintara una serie de murales para su humilde castillo de Emmahof y su casa de veraneo, el Castillo de Gandegg.


a la izquierda, los murales del castillo de Emmahof, que se perdieron en un incendio. A la derecha, la segunda vivienda del Conde, el castillo de Gandegg.
Belasi, que también era un pintor aficionado, llevó a Mucha en expediciones para ver arte en Venecia, Florencia y Milán, y le presentó a muchos artistas, incluido el famoso pintor romántico bávaro, Wilhelm Kray, que vivía en Múnich.
Su salto a la fama llegaría en París, cuando le encargaron los carteles publicitarios de una obra de la por entonces famosísima actriz Sarah Bernhardt.



El estilo de Mucha empezaba a perfilarse: mucho art noveau y figuras femeninas. Sarah Bernhardt quedó tan encantada con el resultado y el fervor que causó en las calles de París, que le ofreció inmediatamente a Mucha un contrato de exclusividad por seis años.
Mucha empezaba a hacerse conocido en el ambiente, y su capacidad para moverse en diferentes registros le abrió bastantes puertas. Por ejemplo el joyero Georges Fouquet se decidió a crear una colección especial, presentada en la Exposición Universal de París en 1900, con una serie de joyas diseñadas por Mucha.





Las joyas de Fouquet diseñadas por Mucha
Pero Mucha quería llegar a un público más amplio. Así que renunció al trabajo con Fouquet después de diseñar las vitrinas de su tienda, que hoy se ve así



Pero su idea de llegar a públicos más amplios no era solamente para ganar más dinero. Al contrario, despreciaba un poco el lado comercial de su arte, que le había dado fama, pues consideraba que el arte solo servía para transmitir un mensaje espiritual. Entre idas y vueltas, y un centenar de obras de diferentes tipos, se instaló en Praga después de la Primera Guerra Mundial, cuando Checoslovaquia se independizó.









Al invadir los alemanes Checoslovaquia, Mucha fue arrestado e interrogado por los ocupantes. Nunca se recuperó de la tensión de este episodio, ni de ver su país invadido y vencido. Murió en Praga el 14 de julio de 1939 a consecuencia de una pulmonía y allí fue enterrado, en el cementerio de Vysehrad.