El mercado llegó a la publicación de resultados de Nvidia este miércoles con un alivio inesperado: el petróleo Brent cayó por debajo de US$90 el barril ante señales de que Irán y Omán negocian un marco temporal para reabrir el flujo de crudo por el estrecho de Ormuz, y reportes de que Estados Unidos volvería a enviar diplomáticos a la región.
Nvidia reportó buenos números, especialmente en ventas, donde los ingresos de Data Centers fueron de 89 mil millones de dólares mientras que el consenso esperaba 86 mil millones: con esto obtuvo un crecimiento de 116% interanual para su negocio de Data Centers. En expectativa de este anuncio y como reacción al mismo, los mercados reaccionaron positivamente martes, miércoles y jueves. Aquí un artículo al respecto.
Sin embargo, el viernes los índices principales se vieron afectados por una expectativa de una subida de tasas por parte de la Reserva Federal, consecuencia del discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole, quien fue mucho más claro que en ocasiones anteriores, enfatizando el compromiso de la Fed con alinear la inflación a su objetivo de 2%, así como la disposición a tomar acción si es necesario. Aunque no se comprometió a nada en específico, los mercados captaron el mensaje y la probabilidad implícita de una subida de tasas llegó al 57.5%.

De fondo sigue la historia de las tasas largas estadounidenses, que continúan cerca de sus niveles más altos en casi dos décadas pese a los intentos del Tesoro por contenerlas. La semana pasada Washington anunció que ampliaría sus recompras de bonos de largo plazo, una medida que reduce la oferta disponible para empujar el precio al alza y la tasa a la baja, pero el efecto ya se disipó: el bono a 30 años llegó a caer tras el anuncio y volvió a niveles similares días después. La caída del petróleo esta semana logró lo que la intervención del Tesoro no pudo sostener por sí sola.
Los índices accionarios globales mantienen ganancias sólidas en el año a pesar de la depreciación del dólar.


En México, rebotó el PIB del segundo trimestre
El PIB de México creció 1.4% trimestral durante el segundo trimestre, según la cifra final publicada este lunes por el instituto de estadística, después de la contracción revisada de 0.3% del primer trimestre.

En términos anuales, el crecimiento fue de 2.1%, apenas debajo del 2.2% que esperaba el mercado. El repunte vino de los servicios, la construcción y las exportaciones. La inversión fija bruta, que llevaba 19 meses cayendo, se estabilizó en abril gracias al gasto del Gobierno.
El mismo lunes se publicó la inflación de la primera quincena de agosto, que subió a 3.26% anual desde 3.14% en la quincena previa. La inflación que excluye alimentos y energía, bajó levemente a 3.93% desde 3.95%.

El rebote del crecimiento y la persistencia de la inflación subyacente son compatibles con el plan de Banxico de mantener su tasa sin cambios.
😌 Los mercados se mueven mucho. No seas como los mercados