Uno de los cambios más relevantes que se ve en la versión definitiva del Régimen de Inversión de los Fondos Generacionales, es la ampliación de las bandas que determinan cuándo una AFP debe aportar o puede recibir una retribución por desviarse del desempeño de su cartera de referencia. Las bandas permanentes pasan de 60-90 puntos base anuales de la propuesta original a 240-290 puntos base.
A la vez, el tracking error máximo para acceder a retribución sube a 3,0% anual para todas las etapas y se elimina el requisito de Information Ratio. Durante el régimen transitorio, la banda será de 400 puntos base y el tracking error máximo de 4,5%.
En simple, el nuevo diseño reconoce mejor que una cartera bien gestionada puede desviarse temporalmente de su referencia sin que eso implique una mala gestión. Por el contrario, una mayor flexibilidad puede permitir tomar mejores decisiones de inversión y, potencialmente, mejorar la rentabilidad de los fondos y los resultados previsionales de los afiliados.
También aumenta de manera importante la flexibilidad para construir la cartera de referencia frente a la propuesta inicial, lo que amplía el espacio para diseñar carteras más eficientes y adecuadas para los afiliados. Los activos alternativos de la cartera de referencia pueden partir en 0%, se amplían los rangos por clase de activo y el máximo de activos de crecimiento del fondo más joven sube de 90% a 95%. Con los nuevos límites, el máximo de renta variable pública dentro de la cartera de referencia de la Etapa 1 aumenta de 70,76% a 84,8%. Además, se permite una mayor exposición a renta variable desarrollada en las diez etapas.

Con todo, creemos que todavía hay aspectos que pueden mejorar. La deuda de alto rendimiento y la deuda emergente siguen clasificándose como activos de crecimiento, y la reducción gradual del riesgo comienza todavía a edades tempranas, en la Etapa 2, que parte con afiliados de 36 años, entre otros aspectos. Pensamos que son materias que podrían seguir revisándose, lo que no altera nuestra evaluación general positiva del nuevo régimen.
Quedan temas relevantes por definir para completar la implementación. Entre los más importantes están la resolución que fijará los índices definitivos y el diseño operativo y contable de los Fondos de Pensiones Matrices.
Nuestro balance final es que la versión definitiva es sustancialmente mejor que la propuesta en consulta, amplía el espacio para construir carteras de inversión que puedan lograr mejores resultados para los afiliados del sistema y reduce de manera relevante las barreras prácticas para una AFP entrante.