Los mercados cerraron esta semana en nuevos máximos históricos, con el S&P 500 completando su novena semana consecutiva de ganancias, la racha más larga desde 2023. Dos fuerzas los impulsaron: la expectativa de un acuerdo con Irán y la solidez de los resultados corporativos. Dell subió 28% tras reportar perspectivas sólidas, y el optimismo en torno a inteligencia artificial siguió siendo un soporte real el mercado. El S&P 500 acumula una recuperación de cerca de 20% desde los mínimos de marzo.

El escenario con Irán siguió siendo la principal fuente de ruido esta semana. Trump anunció el viernes que estaba tomando una "determinación final" sobre una tregua extendida, pero los mensajes desde Teherán siguieron siendo contradictorios y ningún acuerdo quedó cerrado.
El mercado procesó esa ambigüedad con relativa calma: el Brent cayó a US$92 y los bonos del Tesoro tuvieron su mejor semana desde el inicio del conflicto.
La Fed, por su parte, sigue sin espacio para recortar tasas mientras el PCE de abril, publicado esta semana, llegó cerca del 3,8% anual, lo que confirma que la inflación no se está enfriando.
En Chile, el desempleo sube
La tasa de desocupación del trimestre febrero-abril llegó a 9,1%, sobre el 8,9% previo y sobre las expectativas, que esperaban un 9,0%. Este nivel refleja un mercado laboral debilitándose.
El déficit fiscal se proyecta mayor de lo anticipado
El nuevo gobierno presentó esta semana su informe trimestral de política fiscal con un número que complica la narrativa de orden presupuestario que el presidente Kast prometió al asumir. El déficit proyectado para 2026 sube a 2,4% del PIB, desde el 1,8% que estimaba la administración anterior. El Ministerio de Hacienda atribuye la diferencia a ingresos sobreestimados y gastos no contabilizados por el gobierno de Boric, aunque el exministro de Hacienda saliente rechazó la lectura. La posición fiscal más estrecha reduce el margen para usar el gasto como palanca de apoyo a la economía.