La semana cerró con buenos rendimientos en los mercados. El reporte de empleo de junio en Estados Unidos trajo una sorpresa a la baja: las nóminas no agrícolas crecieron apenas 57,000 en el mes, por debajo de prácticamente todas las estimaciones del consenso, con revisiones a la baja en los dos meses anteriores. La tasa de desempleo bajó a 4.2%, pero por la razón menos alentadora: la tasa de participación laboral cayó a su nivel más bajo en más de cinco años. Los salarios siguen creciendo 3.5% anual, que en un contexto donde la inflación todavía presiona en varios sectores, deja poco margen de holgura real para los hogares. El S&P 500 abrió al alza tras el dato y los rendimientos de los bonos del Tesoro cayeron, reflejando una relectura del mercado: un mercado laboral más flojo reduce la presión para que la Fed suba tasas.

En el foro anual del BCE en Sintra, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, dijo que los riesgos de inflación han bajado y que las expectativas inflacionarias de las últimas semanas se han moderado. No ofreció guía prospectiva, o forward guidance sobre julio, pero el mercado leyó el mensaje como una señal de que una alza inmediata no está sobre la mesa.

Ormuz: el flujo sube y el petróleo cede
El flujo de crudo por el Estrecho de Ormuz ha superado los 10 millones de barriles diarios, con apoyo militar estadounidense que les ha dado más confianza a los armadores para transitar por la ruta sur del estrecho. Eso representa un salto importante desde los niveles de la guerra y ha reducido el margen de presión que Irán tenía sobre el precio del petróleo. Las conversaciones indirectas entre EE.UU. e Irán continuaron esta semana en Qatar, y aunque el acuerdo definitivo sigue lejos, el mercado ya está operando con menos prima de riesgo energético.
El TMEC no se resuelve
El 1 de julio llegó sin una extensión confirmada por Estados Unidos, lo que abre el escenario más probable: negociación prolongada, con el tratado vigente hasta 2036 pero sujeto a revisiones anuales. Para quienes toman decisiones de inversión de largo plazo en México —plantas, nearshoring, manufactura avanzada— la revisión anual reduce el horizonte efectivo de certidumbre, aunque no cierra el acceso preferencial al mercado estadounidense. El canal de mercado más directo es la prima de riesgo: proyectos que requieren años para amortizarse se vuelven más difíciles de justificar cuando el marco regulatorio se revisa año a año. No es una ruptura, pero sí una fuente de incertidumbre que no se despeja pronto.
😌 Los mercados se mueven harto. No seas como los mercados