Los análisis de la cuenta de X de Elon Musk indican que twittea en promedio unas 67 veces por día, pero no todos sus tuits se vuelven virales. Eso sí, recientemente logró más de 300.000 likes posteando una película entera, como si fuera una cuenta de cine pirata:
— Elon Musk (@elonmusk) June 25, 2026
Pero lo que llamó la atención era el tipo de película posteó: Citizen Vigilante, una cinta de bajo presupuesto dirigida por quien es considerado uno de los peores directores de la historia y protagonizada por uno de los actores a quien la cultura de la cancelación sí logró erradicar.
Pero la controversia ni siquiera se quedó solo ahí. Porque el mensaje –muy explícito– de la producción es que los migrantes están causando tantos crímenes que los ciudadanos europeos deben tomar la justicia en sus propias manos.

La reunión de los funaos
La primera línea de Armie Hammer en la película es “han escuchado muchas cosas sobre mí, así que prefiero decirles yo mismo quién soy”. Claramente es una referencia a lo que le ha pasado desde el 2021, cuando se presentaron una serie de denuncias de abuso sexual, físico y emocional en su contra.
Lo que hizo que estas acusaciones fuesen distintas a las que impidieron que otros actores pudieran seguir trabajando fue la filtración de una serie de mensajes de Hammer a mujeres con contenido canibalístico, donde hablaba de comerse sus corazones y costillas.
La reacción fue tan negativa que el actor, que desde su revelación en La red social estaba teniendo una carrera ascendente, perdió a su agencia y publicistas, además de ser despedido de varias producciones en las que se suponía que iba a aparecer. Hammer dejó de trabajar por años.
Por eso no sorprende que el tipo de proyecto que sí se le ofreció fue una producción de Uwe Boll, considerado el “peor director del mundo” y ganador del Razzie a la peor trayectoria. Boll es reconocido por películas provocadoras que bordean lo casero, tienen malas críticas y no recuperan su dinero en la taquilla.
Esas credenciales harían de Citizen Vigilante una película omisible, una curiosidad de la cual reírse, pero el incendio tiene que ver con las ideas peligrosas que plantea.
En la primera escena, una mujer rubia y su hijo vuelven a su casa después de hacer la compra, cuando un migrante que camina por la calle a plena luz del día con un machete se le acerca, la acuchilla y sale corriendo.
Desde ahí, la película solo ejemplifica casos en que una muy genérica Europa está plagada de muy genéricos migrantes que solo quieren matar y violar desconocidos. Pero Citizen Vigilante no solo los apunta a ellos como el problema, sino al ineficaz sistema de justicia, que con sus ideas progresistas han fracasado en contener este problema y evitan que se controlen estas plagas.
Naturalmente, no queda otra opción: Armie Hammer debe salir a hacer justicia. Con temple de acero y voz de Batman, sale a impartir un par de consejos sobre cómo vivir en una mejor sociedad, antes de ametrallar a quien se le cruce en el camino, sean delincuentes, sus familias o la policía.

“Lo hago por ti hasta que aprendas a hacerlo por ti mismo”
El personaje de Hammer, como tantos que comparten estas ideas, tiene presencia online: se dirige a sus seguidores, educándolos sobre sus razones y está pendiente de las reacciones del público a sus dichos polémicos.
Su mensaje es que todos deberían hacer lo que él está haciendo.
El problema de la película, y la razón por la que se siente escrita por un adolescente, es que trata temas polémicos en términos muy absolutos.
Para Boll, los inmigrantes son una masa indistinguible de seres sin rostro que no pueden evitar delinquir. Las condiciones estructurales que relacionan la falta de integración con la pobreza y luego la delincuencia no existen en este universo.
Por su parte, el personaje de Hammer es estadounidense pero sí puede permitirse estar en Europa con libertad, extender su estadía e incluso tener propiedades por las que cobra un sueldo millonario a ciudadanos empobrecidos. Paga por prostitución, porta armas e incluso mata inocentes. Pero esta ambigüedad, que podría incluso resultar en una película incómoda o interesante, no se explora. Se da por sentado como la postura correcta.
No hay problemas sistémicos. No hay racismo. Migrantes malos mueran.
Todo está basado en ideas conspiranoicas sobre cómo se está buscando reemplazar a la población blanca e incluso se comenta vagamente la influencia de Rusia o China en esta operación.
Citizen Vigilante es demasiado ignorante y estúpida como para ofender, pero quizás por eso es más peligrosa.
No toda la respuesta ha sido negativa
En Alemania, el ente calificador bloqueó la exhibición de la película en cines por considerar que promueve la justicia por mano propia e incita la violencia contra los migrantes.
Boll denunció censura política: “si en la película seis neonazis violaran a una mujer migrante, sería la película de apertura del Festival de Berlín”.
Pero no tiene que preocuparse: el tuit de Elon Musk hizo que la película fuera vista por millones de personas y el interés generó que fuera alquilada en Amazon y Apple.
Ya se anunció una segunda parte para el 2027 que tendrá lugar en Estados Unidos, por lo que solo seguirá generando controversia.
Citizen Vigilante 2. Coming 2027 pic.twitter.com/s02MC8MCSB
— uwe boll (@BollFILMS) June 26, 2026
Y no conforme, un videojuego de PS5 en el que tú también puedes matar migrantes y a las fuerzas del orden que se empeñan en defenderlos.
Lo que queda claro es que la corriente de pensamiento que manifiesta Citizen Vigilante es real e identifica a mucha gente que no se ve reflejada con los discursos más progresistas que muchas veces el cine intenta impulsar.
Y por último puede ayudarnos a entender cómo piensan: también se sienten defraudadas por el sistema en el que viven, solo que buscan distintos responsables.
El problema es cuando aparece propaganda disfrazada de película de acción que no solo valida esos pensamientos, sino que a través de violencia gratuita y análisis a medias, se deja llevar por la fantasía de cambiar el mundo a través de una aniquilación aleatoria sin consecuencias.
Eso sí, esta vez el producto fue tan malo que no llegará a ser muy efectivo.
Nota de riesgo: muy arriesgada.