El índice MSCI All Country World (ACWI) marcó un nuevo máximo histórico la semana pasada. Este lunes los mercados están cerrados por el día de la memoria en Estados Unidos, pero hay renovada esperanza respecto al conflicto en Medio Oriente, luego de que funcionarios estadounidenses señalaran que un acuerdo con Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz está cerca. Irán matizó que un acuerdo no es inminente, pero el mercado valoró las señales de que hay diálogo.

En la agenda económica, este jueves se publica el PCE de abril —el indicador de precios preferido de la Fed— y el consenso apunta a una lectura cercana a 3.8% anual, casi un punto porcentual más alto que en febrero, lo que marcaría la aceleración de dos meses más intensa desde fines de 2021. La subyacente, que excluye energía y alimentos, también habría repuntado. El dato llega un par de semanas antes de la reunión del FOMC de junio y en la primera semana de Kevin Warsh como presidente de la Fed. Mientras más tiempo permanezcan las disrupciones al comercio por el conflicto, más crecen las presiones inflacionarias y más se erosiona el ingreso disponible de los hogares. La Fed, por ahora, no tiene espacio para bajar tasas.
En México, Moody's recorta la calificación crediticia
El jueves 21 de mayo, Moody's bajó la calificación soberana de México de Baa2 a Baa3, dejando al país a un solo escalón del territorio especulativo. La agencia citó el debilitamiento fiscal acumulado: gasto rígido, base tributaria estrecha y el apoyo sostenido a Pemex como factores que limitan la capacidad del gobierno para estabilizar la deuda en un entorno de bajo crecimiento.
La movida llegó una semana después de que S&P revisara a negativa la perspectiva de su propia calificación para México, lo que convierte a este mes en uno de señales incómodas consecutivas desde las principales agencias. Moody's ajustó su perspectiva a estable, lo que acota el riesgo inmediato de un nuevo recorte, pero el mensaje de fondo es que el margen fiscal es estrecho y que el entorno externo — energía cara, incertidumbre en la renegociación del T-MEC — no ayuda a mejorar esa lectura. El peso mexicano cerró la semana con presión, y los bonos soberanos de la región operaron con alzas de entre 4 y 11 puntos base en sus rendimientos, reflejando el ánimo general.
