Todos hemos estado en uno de esos restaurantes cuyo menú nunca fue bendecido por la mano de un editor. La situación se vuelve cómica rápidamente. Mientras exploras 15 páginas de contenido culinario en las que, por alguna razón, solo los postres tienen foto ilustrativa, no puedes evitar sentirte como cuando abres Reddit: aún no has buscado nada y ya te sientes cognitivamente disminuido y agobiado.
Los más aversos al riesgo terminamos por buscar algo que suene conocido. “El arroz basmati por lo menos debe tener arroz, así que me voy por ese”. Los más aventureros ordenan los platillos más exóticos y atrevidos: “pediré un Prawn Jalfrezi, a fin de cuentas mañana no trabajo”. Y no falta quien elija “las sugerencias del Chef”, esas combinaciones culinarias concebidas con tanto cariño e ignoradas con tanto placer.
El punto es que más —más opciones, más sabores, más combinaciones— no siempre es mejor. A este fenómeno se le conoce como “la Paradoja de la Elección” —nombrada así en un libro del psicólogo americano Barry Schwartz—, que describe la insatisfacción que podemos sentir después de tomar decisiones en contextos donde hay un exceso de alternativas.
Pero no todo es tan simple, así que vamos por partes.
Mermeladas caras, ensayos estudiantiles y chocolates Godiva
Mark R. Leper y Sheena S. Iyengar publicaron en el año 2000 un artículo académico revolucionario titulado When Choice is Demotivating: Can One Desire Too Much of a Good Thing? (algo así como Cuando la elección es desmotivante: ¿puede uno desear demasiado algo bueno?) en el que demostraron por vez primera los efectos psicológicos inducidos por un exceso de alternativas. Para lograrlo realizaron tres experimentos distintos en circunstancias diversas.
En el primer experimento se instalaron dentro de un supermercado en California para ofrecerle a la gente pruebas gratis de mermeladas. Algunas personas podían elegir de entre 6 sabores distintos mientras que otras podían probar hasta 24 (las pruebas eran gratuitas e ilimitadas). Después, los investigadores les indicaban el pasillo en que estaban los frascos de mermelada en caso de que quisieran comprar una (en ese pasillo estaban todos los sabores disponibles, alrededor de 28). Más personas se acercaron al puesto de mermeladas cuando había muchos sabores (60% de los visitantes vs. 40%), pero solo el 3% llegó a hacer una compra. En cambio, el 30% —sí, diez veces más, proporcionalmente hablando— de las personas que visitaron el puesto cuando había pocos sabores compró una mermelada posteriormente.
Este patrón —que tener más opciones es algo inicialmente atractivo o estimulante, pero que puede provocar una subsecuente disminución en nuestra motivación o satisfacción con la decisión tomada— se repitió en los siguientes dos experimentos realizados. En el segundo estudio, los investigadores le ofrecieron a estudiantes universitarios la opción de escribir un ensayo totalmente voluntario. A algunos alumnos les dieron a elegir de entre una lista de 6 distintos temas sobre los cuales escribir y a otros una lista de 30 temas. Se contrataron después a personas independientes que evaluaron los ensayos bajo distintos criterios —gramática, sintaxis, coherencia estructural, etc.— y descubrieron que los alumnos que eligieron un tema cuando solo había 6 opciones disponibles habían producido ensayos de mayor calidad que los alumnos que habían elegido de entre demasiadas opciones.
Finalmente, el tercer experimento involucraba chocolates Godiva y muchas más preguntas acerca de qué tanto los participantes disfrutaban del proceso de elección y qué tan arrepentidos o satisfechos estaban con sus decisiones. Los investigadores llegaron a las mismas conclusiones: tener más opciones hace que el proceso de elección sea al mismo tiempo más disfrutable y más frustrante.
Es emocionante ver 24 sabores distintos de mermelada o 30 distintos chocolates, pero cuando hay demasiadas opciones (lo que los autores llaman choice overload), aumenta el sentido de responsabilidad que las personas sienten al elegir, lo cual provoca que uno se sienta menos satisfecho con la decisión tomada y mucho más propenso a arrepentirse.
Es importante aclarar que cuando uno tiene preferencias muy claras y marcadas, un gran número de opciones puede no afectar la satisfacción personal, dado que, como comentan los autores, en realidad el problema inmediatamente se transforma a uno de pocas opciones (que son las que el usuario ya conoce o prefiere fuertemente). Esto resonó mucho conmigo. Por ejemplo, desde hace muchos años siempre intento comprar ropa negra, y prefiero visitar lugares que ya conozco para no arrepentirme y devolver ropa, así que tiendo a comprar lo mismo una y otra vez.
¿Y cómo aplica esto en mis finanzas personales?
Los investigadores Iyengar y Leper hacen una observación digna de mención:
Nuestros hallazgos demuestran que ofrecer una gama excesivamente amplia de opciones en contextos de decisión relativamente triviales puede tener efectos desmotivadores significativos. Sin embargo, quizás el fenómeno de la sobrecarga de opciones pueda verse aún más exacerbado en contextos —como decisiones sobre compras importantes de acciones o tratamientos médicos alternativos— en los que: (a) los costos asociados con tomar la decisión “equivocada”, o incluso la creencia de que realmente existen decisiones “equivocadas”, son mucho más prominentes; y/o (b) se requiere una cantidad considerable de tiempo y esfuerzo para que quienes eligen puedan hacer comparaciones verdaderamente informadas entre las alternativas. (Iyengar & Lepper, 2000, p. 1004; traducción y subrayados propios)
Es decir, si somos capaces de rumiar en el camino de regreso a casa si compramos o no algo tan simple como un tipo de mermelada, el efecto psicológico de no saber si estamos invirtiendo nuestro dinero en el lugar correcto puede ser un tema serio.
Volviendo a Reddit (pero también hay ideas similares en Youtube), entendemos que muchos usuarios quieran ver más opciones en Fintual en las cuales invertir. Esto es perfectamente comprensible y agradecemos su retroalimentación.

Por el momento queremos compartir que nuestra preferencia por la simplicidad no solo tiene un respaldo en la literatura académica de la psicología humana, sino también en la de las finanzas cuantitativas. El mutual fund separation theorem establece que, dadas ciertas condiciones, el rendimiento de cualquier portafolio óptimo puede ser alcanzado combinando linealmente dos portafolios óptimos. En el contexto de la teoría moderna de portafolios, un portafolio óptimo es aquel que maximiza el retorno esperado para un cierto nivel de riesgo (en este caso medido como la volatilidad o varianza del portafolio).

Puesto en palabras simples: combinar los 3 fondos que ofrecemos —FT-Liqu, Moderate Portman y Risky Hayek, ordenados de menor a mayor riesgo: el primero más conservador, el segundo intermedio y el tercero más agresivo— es suficiente para conseguir prácticamente cualquier combinación riesgo/retorno deseada y razonable. Una persona 100% aversa al riesgo elegirá FT-Liqu (si es que se anima a invertir), mientras que alguien amante del riesgo elegirá Risky Hayek (si es que no lo ha apostado ya). La mayoría de nosotros, sin embargo, estará en algún punto entre ambos extremos, por lo que le ofreceremos una combinación.
En Fintual, esta simpleza es totalmente deliberada. Detrás de esos pocos fondos hay un proceso disciplinado de inversión que utiliza técnicas modernas de gestión y optimización de portafolios, validado tanto por la comunidad académica internacional como por la industria de las finanzas cuantitativas, que busca construir portafolios eficientes: combinaciones de activos que, para cierto nivel de riesgo medido con una métrica de riesgo de mercado llamada CVaR —que estima cuánto podría perder un portafolio, en promedio, en escenarios negativos—, aspiren a entregar el mejor retorno posible. Que el usuario vea pocas alternativas significa que alguien ya hizo la talacha matemática, financiera y de inversión para convertir miles de combinaciones posibles en una decisión eficiente pero más simple.
Y bueno, no está de más mencionar que nuestro producto de Stocks cuenta con casi 12 mil opciones para quienes quieran agregar una capa extra de personalización, o de plano crear sus propios portafolios “a mano”.
¿Qué es lo que realmente necesitamos?
Hablando de cuestiones tan teóricas corremos el riesgo de olvidar que el gran ingrediente para alcanzar rendimientos extraordinarios es la disciplina y la paciencia. Empezando por mí mismo, lo que muchos de nosotros necesitamos no es un cuarto o quinto o sexto fondo, sino la capacidad de invertir mes con mes y dejar que el tiempo haga lo suyo. En su increíble novela en siete partes, En busca del tiempo perdido, Marcel Proust dijo que “El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos”, y acaso lo mismo sea cierto en las inversiones.
En el siguiente gráfico comparamos los rendimientos obtenidos simplemente comprando y manteniendo tu inversión en el S&P 500 versus 22 estrategias de análisis técnico populares en finanzas como las bandas de Bollinger o el Fear & Greed.

En Fintual siempre estará abierta la puerta a crear más fondos, particularmente si el mercado los necesita. Nos encanta democratizar el acceso a fondos a los que antes solo podían acceder los inversionistas de altos ingresos. Pero lo que más nos encanta es ver el patrimonio de nuestros clientes crecer sostenidamente. Y en ese sentido, al igual que en los experimentos antes citados, preferimos ofrecerles a nuestros clientes un par de frascos de muy buenas mermeladas, que abrumarlos con un exceso de información y opciones innecesarias. A fin de cuentas, para eso último ya tenemos a Reddit.