Tienes que escuchar esto, es la volada.
Me llega en un Whatsapp de amigos, todos músicos frustrados como yo, criados desde pequeños con un cierto gusto snob y soberbio de escuchar música rara (y según nosotros, música de verdad).
Así llegué a Angine de Poitrine (dolor de pecho en español), la antibanda del momento, encabezada por sus dos integrantes: Khn en la guitarra/bajo doble y Klek en la batería. Usan disfraces, tienen un idioma propio (de hecho su manager hace de traductor en sus entrevistas) y promueven una religión inventada, el Triangulismo.
Según la IA de Google, Angine de Poitrine tiene un marcado estilo “acid techno, experimental, math rock, y microtonal”, pero la verdad es que la única forma de describirlo es viéndolos tocar, así que si no los conoces, acá va el link: escúchalos y luego continúa leyendo.
Suenan raros… Deliberadamente raros. Todo suena desafinado, que es el efecto de la microtonalidad, es decir, usar instrumentos que tienen más notas que una escala tradicional. Las métricas son poco comunes, alejadas del clásico ¾ o 4/4 que escuchamos todos los días. Y para rematar, todo lo tocan en vivo a través de loops grabados y gatillados en el acto usando pedales y sintetizadores que Khn manipula con pies descalzos mientras toca.
En resumen, esta banda no debiese ser popular bajo ningún precepto. Pero el internet dijo lo contrario. Su presentación en KEXP radio tiene ya más de 6 millones de reproducciones en Youtube, se han transformado en un pequeño fenómeno viral y hasta han sido entrevistado en talk-shows canadienses (totalmente hilarante).

¿Cómo algo tan anticomercial puede ser popular?
Fue lo que me pregunté, y leyendo entre los cientos de comentarios, algo apareció.

Es el valor de lo “humano-no IA” de esta música lo que le da un cariz especial. Es tan extraña que no puede haber sido creada por máquinas, y eso tiene que ser celebrado. Los comentarios muestran a miles de personas gozando, casi con alivio del agobio de las listas formulaicas de Spotify donde cada reggaetonero, cada diva pop, cada nu-metal suena exactamente igual: pulido, perfecto, predecible, fome. Angine de Poitrine, pese a disfrazarse de extraterrestres místicos, exuda humano, y eso nos gusta, más aún ante una IA que promete generar a un click la música de cualquier artista, de cualquier estilo, hasta el infinito… Ad nauseam.

Y el momento no es casualidad. Los últimos meses han marcado el inicio de la era de la música generada por IA. Deezer (una plataforma de música) anunció en noviembre que más de 50.000 canciones generadas con IA son cargadas cada mes y la tendencia sólo está creciendo de la mano de mejores modelos y servicios (como Suno), gatillando la preocupación de artistas y reclamos por una mayor transparencia en plataformas como Spotify para distinguir qué es IA y que no.
¿Dadaísmo post IA?
Ante esta tendencia, son varios quienes ven en actos como el de Kleck y Khn un eco del movimiento dadaísta de inicios del siglo XX, donde artistas como Marcel Duchamp hicieron de lo irracional y absurdo una forma de rebelión contra la locura de la Primera Guerra Mundial. Mediante objetos prefabricados (conocidos como ready-mades) reflexionaban sobre el significado de qué es arte y satirizaban sobre un mundo donde todo ya venía construido, fruto de la revolución industrial.

La relación entre la tecnología y el arte siempre ha sido compleja, donde un nuevo invento puede ser visto como una amenaza como también una nueva herramienta. La fotografía generó un nuevo medio artístico como también produjo un quiebre de la pintura realista, generando movimientos como el impresionismo. De esta manera, no es de extrañarse que en el nuevo mundo, de autotune y música perfecta vía promt, algo que desafine y desafíe normas nos acerque a ese deseo de sorprendernos y conectar.
Si bien el espectáculo de Angine, acorde a ellos mismo, nace fortuitamente como una broma para poder tocar 2 días seguidos en el mismo bar (no permitían repetir los shows, así que el segundo día se disfrazaron), definitivamente los han elevado a una suerte de bastión de lo bello que es ser único e imperfecto, un glitch en la matrix, algo que ningún modelo autorregresivo (propiedad estructural de la IA generativa de hoy) va a poder crear de la nada, nunca.
Para cerrar, no se si van a desplazar a Taylor Swift o BTS como los nuevos ídolos de la música, pero si por alguna razón Khn y Klek están leyendo esto, porfavor vengan a Chile, los estamos esperando 🖖.