El 5 de Noviembre, en Fintual decidimos hacer un Ask me anything por Reddit, y como estoy seguro de que en un universo paralelo, mi yo alterno decidió ir por la pedagogía en lugar de la ingeniería, decidí voluntariarme contestando preguntas de los asistentes para honrar al profesor frustrado que vive dentro mío.
Nunca había usado Reddit, así que ese día en la mañana inicié sesión utilizando mi correo de Fintual para registrarme por primera vez. Para mi sorpresa, cuando uno se registra de esta forma no puede escoger el nombre del usuario, y así, sin quererlo, pasé a ser Quick-Tank-8621, nombre digno de cualquier gamer profesional.
Una vez superada la nostalgia de acordarme de mi yo adolescente buscando grupo para llevar a mi Paladin nivel 28 a las mazmorras de Ventormenta, me dediqué a prepararme un poco para cualquier pregunta que pudiese llegar de los cibernautas. Lo primero que hice fue leer algunos artículos de Fintualist y conversar con nuestra IA para aprender y absorber todo el conocimiento de APV que pudiera. Y el jueves 6 a las 17:00 había llegado la hora de la verdad: tenía que estar atento a las preguntas que pudieran llegar de los redditers, e intentar contestarlas lo mejor posible.

Después de un rato de ver dudas, hubo algo que llamó mi atención: muchas personas buscan optimizar el beneficio que ofrece el Estado por ahorrar para tu jubilación con APV, y ese problema está relativamente resuelto. Puedes usar nuestra inteligencia artificial en la app o probarla en fintu.al/hola para que te ayude en simulaciones y ver cómo ahorrar con tu nivel de ingresos, o si quieres entender más puedes leer este artículo para ver el mecanismo que permite maximizar el beneficio estatal.
Hasta ahí todo bien, pero resulta que maximizar el beneficio que entrega el Estado no siempre será lo que mejore en mayor medida tu futura pensión, pues son muchos los factores que influyen en el saldo de lo que tengas en tu inversión. Es por esto, que ahora venimos con una parte 2 para optimizar APV, pero esta vez no buscaremos optimizar algo matemáticamente, si no veremos diferencias que pueden darse en ambos tipos de APV considerando escenarios similares con distintas estrategias de inversión.
Una diferencia entre APV-A y APV-B
Los beneficios entre cada régimen son distintos. El APV-B te permite rebajar de tu base imponible y postergar el pago de impuestos con un tope de 600 UF ($23.786.154 pesos) anuales, mientras que con el APV-A pagas los impuestos por todos tus ingresos, y después el Estado te abonará un 15% de lo que hayas depositado con un límite de 6 UTM ($417.252 pesos) al año.
Lo que no está en el párrafo anterior, es el cuándo recibes este beneficio.
Para el caso del APV-B, tienes dos opciones: puedes deducir impuestos de forma inmediata al hacer un descuento por planilla pidiéndole a tu empleador, o bien puedes deducir los impuestos en la operación renta que se hace en abril del siguiente año en que fueron hechos los aportes.
Por el lado del APV-A, el beneficio llega al año siguiente, entre agosto y noviembre del año posterior al que fueron hechos los aportes (como dato, los que aportaron a su APV-A durante el 2024, recibieron el beneficio el 18 de Noviembre de 2025).
En la práctica, esto hace que el tiempo en el cual se accede al beneficio fiscal sea distinto según la forma en que se ahorra en APV. Por un lado, puedo tener APV-A, y acceder al beneficio desfasado, recibiendo la bonificación al año siguiente de haber hecho el aporte. Por otro lado, el APV-B me permite acceder al beneficio de forma inmediata haciendo el descuento por planilla, o bien acceder al beneficio al siguiente año durante la operación renta. Y como el tiempo es plata, entonces estos distintos escenarios pueden influir en el beneficio fiscal que recibes, y también en el saldo final que tengas en tu APV. Vamos a verlo con un ejemplo.
Mismo sueldo, 3 amigos y distintas formas de ahorro
Para ir a lo concreto, veamos el caso de 3 amigos que ganan el mismo sueldo, y durante los últimos 20 años han ganado el mismo monto en términos reales, y tuvieron distintas estrategias de inversión para su jubilación.
Los tres amigos tienen una única fuente de ingresos: reciben un sueldo afecto a impuestos equivalente a 100,9 UF, esto es, $4.000.000 expresados en pesos al 1 de Diciembre de 2025, y cada uno destina $3.600.000 líquidos a vivir (ya sea gastos del día a día o inversiones que no sean para su jubilación) y todo el resto lo han destinado a su jubilación, invirtiendo mes a mes en un fondo que sigue al S&P 500 (podría ser otro índice, por ejemplo uno accionario global como el ACWI, para el ejercicio, la elección del índice no es lo más relevante) y reinvierte todos los dividendos. Considerando el tramo de ingresos, sabemos que la tasa marginal de impuesto a la renta sobre lo que está arriba de los $3.6000.000 es de 13,5%, por lo que lo primero que uno puede pensar, es que les convendría ir por el APV-A. No obstante, cada uno decidió por su cuenta una opción distinta:
- Uno ahorra en un APV-A, por lo que recibe su sueldo, e invierte en su APV el 1 de cada mes. Luego al año siguiente, recibe el aporte del estado, que para efectos de esta simulación, consideraremos el caso en que el monto llega siempre en el mes de agosto.
- El otro ahorra en un APV-B gestionando por su cuenta los depósitos, por lo que el 1 de cada mes hace un depósito a su cuenta de APV. Al año siguiente, recibe la devolución de impuestos de la operación renta en Abril, y la invierte toda en el mismo APV-B (asumimos que recibe esa devolución).
- El tercero, tiene un descuento por planilla (DPP) para aportar a su APV-B, y el 1 de cada mes su aporte queda invertido.
Considerando todo lo anterior, la situación de las 3 personas en Diciembre del 2025, se ve de la siguiente forma:
Supongamos que, a lo largo del tiempo, los aportes, el monto destinado al gasto mensual y los impuestos pagados mantuvieron la misma estructura que en la tabla anterior en términos reales, esto es, variando únicamente por el reajuste de la UF correspondiente a cada período.
De la tabla anterior se desprende una primera diferencia entre las tres estrategias: la persona que está invirtiendo con descuento por planilla, puede aportar más a su jubilación mes a mes. ¿Por qué ocurre esto? En pocas palabras, al hacerlo por descuento por planilla, la persona baja su base imponible, lo que hace que una fracción de la plata que en un principio iba a ser destinada al pago de impuestos, pase directamente a su cuenta de APV-B.
Ahora, viendo cómo le fue a cada uno, si viajamos al pasado y hacemos correr las estrategias de inversión, solo a modo de simulación informativa (utilizando el rendimiento pasado del índice S&P 500 como mencionamos arriba), los saldos en las cuentas de APV de cada uno se moverían así:

Los saldos no difieren tanto entre ellos, el saldo que tiene cada uno en su cuenta de APV al 1 de diciembre de 2025 es:
- APV-B DPP: $ 200,3MM
- APV-B: $ 198,4MM
- APV-A: $ 197,3MM
La pregunta del millón es, ¿por qué si todos estaban en una tasa marginal de impuestos de 13,5%, los que aportaron con el APV-B tienen mayor saldo en sus cuentas, incluso considerando que en el APV-A la bonificación estatal es de 15%?
Impacto de los impuestos y los aportes
En este caso, se hace necesario ver cómo actúan los impuestos y los aportes en las distintas estrategias, pues los impuestos pagados y aportes hechos durante esos 20 años son distintos:
¿Por qué se dan estas pequeñas diferencias? Por un lado, como el APV-B con descuento por planilla logra deducir impuestos de forma inmediata, ya vimos que mes a mes aporta más a su fondo.
En segundo lugar, el que tiene APV-A fue el segundo que aportó más si consideramos los aportes que le hizo el Estado. La pregunta es, ¿por qué no es tanto más que la persona que estaba con APV-B si ambos aportaban lo mismo mes a mes, pero el de APV-A recibía un 15% extra al año siguiente? La respuesta tiene dos aristas.
Por un lado, está el efecto compuesto que tiene la devolución de impuestos para quien recibe la devolución. Quien hacía APV-A recibió un fijo de $310.039 pesos todos los años (correspondiente al 15% de los aportes realizados durante el año). Mientras, el que invertía en APV-B su devolución de impuestos, hizo que el monto de la devolución fuera creciendo año a año: el 2007 recibió $279.035, el 2008 recibió $316.705, el 2009 le tocaron $321.790, y así sucesivamente, hasta que el año 2025 recibió $322.583 (porque, además del aporte mensual, reinvierte las devoluciones anuales de impuestos en el APV).
Por otro lado, el que recibía un 15%, no necesariamente significa que tendrá un aporte final mayor al recibir un 15% más por parte del Estado en comparación al que deduce 13,5% de impuestos. Para ejemplificar, pensemos en $100 brutos de cualquiera de las 3 personas. El escenario en cuanto a aportes es el siguiente:
- APV-B DPP: Aporta $100 íntegramente, por lo que a lo aportado se suma $100.
- APV-B gestionando el depósito: Paga impuestos por los $100, por lo que aporta $86,5 al fondo, y luego reinvierte la devolución de impuestos, lo que le da una devolución esperada (considerando el factor compuesto mencionado arriba) de $16,06 aproximadamente, dejándole un aporte aproximado de $101,06 en su cuenta.
- APV-A: Paga impuestos por los $100, aporta $86,5, y luego el Estado le abona un 15% de eso, por lo que queda con un saldo de $99,45.
De lo anterior, ¿por qué si esos $100 aportados al APV-B gestionando los depósitos por cuenta propia “rinden más” que los otros casos, entonces no es quien más aportó? La respuesta es simple, esa persona tiene menos plata disponible (“monedas de $100 pesos”) que aportar en comparación a quien invertía con descuento por planilla.
Impacto del tiempo
Otro aspecto a considerar, es que en el largo plazo lo esperado es que el mercado vaya aumentando su valor a medida que avanza el tiempo, por lo que, el invertir antes hace que mis inversiones tengan más tiempo para ser parte del aumento de valor del mercado. En este ejemplo, quien tiene APV-B con descuento por planilla, no solo pudo aportar más, sino que también pudo aportar antes, y por lo tanto, capitalizar por más tiempo tales aportes. Por otro lado, quien tiene una devolución de impuestos, si bien aportó menos que quien tenía APV-A, este también pudo invertir antes, pues la devolución de impuestos se recibe antes de que el Estado entregue la bonificación del 15% a quienes invirtieron en APV-A. Si vemos los datos, el precio promedio de quién invertía mediante DPP fue el más bajo de todos: quien invertía en APV-B por su cuenta invirtió un 0,26% más caro, y el que lo hizo por APV-A invirtió un 0,4% más caro. Es decir, si el que invirtió en APV-B con descuento por planilla compraba una acción por $1.000, los otros compraron la misma acción pero a $1.002,6 y $1.004 cada uno
¿Y ahora qué?
Si uno lo ve fríamente, el impacto en la jubilación que pueda tener las tres estrategias no son radicalmente distintas entre ellas. Para que te hagas una pequeña idea, la diferencia entre el saldo más alto y el más bajo son 3 millones: imagina que tienes 3 millones que lo tienes que dividir en 20 años, probablemente no tengas una variación de más de $15.000 pesos mensuales en tu jubilación, por lo que surge la pregunta ¿valió la pena el esfuerzo de simular las 3 distintas estrategias para ver cómo invertir? Y la respuesta es que sí.
Por un lado, ya no tengo tiempo para seguir subiendo de nivel a mi Paladin, pero ahora me entretengo haciendo estos experimentos, y por otro lado, hay algo que aún no comentamos: ¿qué pasa si tengo un imprevisto, quedo sin trabajo, se enferma un familiar o quiero tomarme un sabático? Ahí es donde estos 3 escenarios tienen otra diferencia, pues cada APV tiene distintas reglas para hacer un retiro anticipado. Para entender los distintos escenarios, hay que saber cómo se llegó a tener ese saldo en el APV: tenemos que una parte se debe al aporte del Estado y lo que rentaron dichos aportes y por otro lado el aporte de cada uno y la rentabilidad asociada a dichos aportes. Para los 3 amigos, se vería así.
¿Cuáles son las reglas de cada régimen? Por el lado del APV-A, al retirar de forma anticipada, el Estado pide de vuelta todo lo que está en la cuenta gracias a sus aportes, deja retirar libre de impuestos el capital que aportó la persona y la rentabilidad de los fondos que uno aportó pasa a ser parte del ingreso global complementario en la operación renta. En cambio, en el APV-B, se suma la totalidad de los fondos al global complementario, y además se gravan con un impuesto extra que va desde el 3% al 7% de lo retirado.
Volvamos a los tres amigos. Los 3 deciden el 31 de Diciembre del 2025 tomarse un año sabático, por lo que el 2 de Enero piden un retiro total de sus cuentas APV. Dejando de lado la retención provisoria que guarda el SII, ¿cuánto del dinero de las cuentas de cada amigo quedaría eventualmente en su bolsillo?
El caso del APV-A es relativamente directo saberlo. La persona tendría que devolverle $24MM al Estado, podría retirar libre de impuestos $41,2MM, y debería declarar como ingreso afecto a impuestos $132,1MM durante el 2026 (es decir, como si ganara aproximadamente $11MM brutos al mes). Con dicho nivel de ingreso, en la operación renta del 2027, el servicio de impuestos internos haría el cálculo, y le informaría a la persona que le corresponde pagar $27,4MM en impuestos, por lo que se quedaría con $145,9MM.
Por otro lado, quienes tenían APV-B es distinto, pues el cálculo es algo más complejo, porque para determinar el impuesto adicional se utiliza una fórmula que depende de otros factores. Para evitar entrar en tanto detalle, te cuento que el SII tiene una calculadora que permite saber cuánto tendrían que pagar ambos amigos que invirtieron usando APV-B. De ahí, podemos sacar que quien tenía DPP tendría que pagar $62,4MM, por lo que se quedaría con $137,9MM para su bolsillo, y el que tenía APV sin descuento por planilla tendría que pagar $61,6MM, por lo que se quedaría con $136,8MM.
En conclusión
Entonces, si vemos los resultados, ¿cuál estrategia fue mejor? La respuesta que me encanta dar siempre es: depende, porque nunca sabes el futuro. Si es que yo fuese el amigo que invirtió en APV-B con descuento por planilla, si llego a destinar el APV a mi jubilación, entonces tendría un poco más de plata, y con dicha diferencia probablemente podría salir a comer con mi señora una vez cada dos meses, pero si llegase a necesitar la plata antes de tiempo para tomarme un sabático, probablemente los primeros días deambularía por los pasillos pensando que si lo hubiera hecho con APV-A, podría haber conseguido lo mismo que tengo, y destinar el excedente a cumplir un gustito que siempre he soñado: ir a África con mi señora y mis dos hijos a ver los elefantes, las cebras y, a mi animal favorito, los monos.
Es complejo elegir cómo y dónde invertir, hay muchas variables: aversión al riesgo, distinto régimen tributario para distintos tipos de inversión, valoración personal de lo que podría hacer a futuro, y muchos otros factores. Por eso siempre que me preguntan cómo conviene ahorrar, mi respuesta siempre es la misma: eso nunca nadie lo va a saber, porque el factor tiempo es relevante: el tiempo viene con la incertidumbre asociada a qué será del futuro de cada uno y de los mercados. Lo que sí me gusta recomendar, es que todo parte con ordenar tus finanzas, conocer la propia tolerancia al riesgo y, por lejos lo más importante, generar un hábito de ahorro y ser consistente con él, pues al final eso es lo que más premia en el largo plazo.
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- Infórmate de las características esenciales de la inversión en estos fondos mutuos. Están en sus reglamentos internos, que puedes ver en la CMF y en fintual.cl/docs.
- La rentabilidad es fluctuante, por lo que nada garantiza que las rentabilidades pasadas se mantengan en el futuro.