Mirar los datos de Fintual siempre es una buena forma de entender las dinámicas financieras de las personas. Por ejemplo, entre octubre y diciembre el APV recibe 3 veces más depósitos mensuales que el promedio de enero a septiembre. Y si miras solo el mes de diciembre, es 4.5 veces más que el promedio de otros meses (tiene sentido, porque en diciembre se acaba el plazo para maximizar los beneficios de APV, y muchos chilenos dejamos todo a última hora)..
Así, hay varios periodos interesantes y especiales, y marzo también es uno de ellos: existe una estacionalidad donde los empleadores pagan los bonos. Y el combo descuento por planilla + APV / Depósito Convenido (DC) son una de las maneras tributarias más eficientes para recibirlos.
El "combo" de Descuento por planica + APV/DC
Lo que inviertes en el APV-B o en el Depósito Convenido se rebaja de tu base imponible del Impuesto Único de Segunda Categoría o Global Complementario, es decir, no pagas impuestos sobre ese monto invertido. Cuando el empleador paga tu bono en tu cuenta bancaria, ya retuvo ese impuesto, y como el mes del bono te tocó un pago más grande, el factor de retención posiblemente será más alto de lo que sueles pagar. Pero si lo inviertes directamente en el APV o DC pidiéndole esto a tu empleador (a esto se llama descuento por planilla), destinas el 100% de este recurso a tu jubilación de forma directa, rebajando de tus impuestos el monto depositado en el APV o DC y no tendrás que solicitar la devolución por la retención que hubiere realizado tu empleador al otro año.
Si quieres saber más sobre los descuentos por planilla, te recomendamos leer este post.
Pero hay algo que me llamó la atención: de los más de 177.000 clientes de Fintual en Chile, menos de 1.000 invierten sus bonos directamente con nosotros.
¿Tal vez no son tantas las empresas que entregan bonos en Chile?
Con algo de investigación llegué a un dato interesante: el 84,5% de las empresas declaran entregar bonos según la encuesta de la dirección del trabajo más reciente (ENCLA 2023). Lo sospechoso es que la misma encuesta admite que los resultados pueden ser poco fiables.
Obviamente, se me vinieron más preguntas:
- ¿Cuántas personas reciben bonos en sus trabajos? ¿Quizás la encuesta no era tan buena y en verdad no son tantos los que reciben bonos?
- Si los reciben, ¿saben que al invertirlos pueden tener beneficios tributarios?
- ¿Quizás lo usan para ahorrar con otros productos de inversión?
- ¿O se percibe como una plata que merece ser bien gastada? Unas buenas vacaciones o esa compra que te aguantaste todo el año pasado.
- Y por supuesto pensé que marzo es un mes de muchos gastos. Una probabilidad es que si recibes un bono, se te vaya como agua entre los dedos.
Para intentar resolver estas preguntas, fuimos directo a la fuente: le escribimos a algunos clientes de Fintual pidiendo ayuda contestando estas preguntas.
Recibimos más de 130 respuestas. Algunos nos explicaron la estrategia del pago de bono de sus empresas, otros nos enviaron reflexiones de por qué creen que no se suele ahorrar los bonos en Chile. Algunos se dieron cuenta que nunca habían pensado en sus bonos con ojos estratégicos o tributarios, y también se notó en las respuestas que la mayoría no tiene claridad (o incluso desconocen) los hacks para invertir un bono.
En este post quiero aprovechar de resolver algunos de los misterios de los bonos, usando las respuestas que recibimos como punto de partida. Y, como me di cuenta que el tema de los impuestos sobre bonos aún es muy desconocido para la mayoría, escribiré otro post de seguimiento con algunos trucos o estrategías para maximizarlo.
¿Por qué las empresas no pagan bonos?
De las 130 respuestas, 74% dice que recibe bonos, 13% dice que no recibe, y otros 13% nos contestó con su opinión, sin dejar explícito si lo reciben o no.
Un grupo dice que sus empresas no pagan bonos para mantener los costos bajos, o porque todavía no son rentables. Si la empresa opera bajo agua o sin mucha holgura, el bono es un costo que se puede ahorrar. Sus empleadores son startups, empresas familiares o corporaciones sin fines de lucro, como universidades.
Otro grupo parece no creer en las habilidades de su empresa. Dijeron que por desorden, falta de métricas o incompetencia, no pagan bonos. Nos explicaron que es complicado estandarizar un sistema de incentivos contingentes a metas que sea justo entre todos los funcionarios y en áreas distintas. O que quizás la empresa no tiene bien hecha la medición de lo que rentan sus proyectos, y que son muy variables entre proyectos.
Felipe mencionó que trabajó en 4 empresas, 2 de ellas multinacionales, y nunca recibió un bono. “En mi humilde opinión, no creo que todas las empresas hayan sido sinceras en su respuesta”, dijo refiriéndose al 84.5% de las empresas que contestaron la encuesta de ENCLA 2023 diciendo que sí pagan bonos.
Leyendo las respuestas armé mi primera hipótesis: muchas empresas sí pagan bonos, pero no siempre, y tampoco para todos.
En algunas empresas el bono es solo para mandos medios y superiores, según evaluación de desempeño. Y además, como nos comentó un cliente: "las metas son muy altas y casi nunca se ganan los bonos." La meta o forma de cálculo del bono es un tema bien delicado cuando hablamos de quiénes y cuánto reciben.
¿Cómo se calculan los bonos? La fórmula oculta
En general, la forma en que se calcula un bono es así: “cada trabajador tiene un bono ‘target’ y que tiene dos multiplicadores: rendimiento de la empresa, y rendimiento individual. Ambos multiplicadores pueden incrementar o disminuir el monto total del bono.”
Por lo que he leído, el problema es la fórmula de cálculo de estos multiplicadores. En una empresa que trabajé yo, el equipo de RRHH mostraba una fórmula larga y bien completa para calcular el bono, basada en números objetivos, y terminaba la fórmula multiplicando por el factor S, sin ninguna aclaración de cómo dicho factor era calculado. Algunos sospechábamos que esa S era de Subjetivo.
Algunas respuestas podrían haber sido escritas por ex-compañeros míos:
“Con respecto a los criterios, en el contrato dice algo así como ‘en función del desempeño’... pero en la práctica termina siendo por decisión de la gerencia general el porcentaje del global del bono que se le entrega a cada uno de los que tenemos bono por contrato, por lo que no hay tanta transparencia en la entrega de bonos.”
"El bono depende 100% del desempeño personal pero se aplica un algoritmo que también permite reducir el bono bajo ciertas condiciones. El bono ya no depende 100% del desempeño personal y efectivamente generaba incentivos perversos."
Alguien lo puso de una manera aún más literal: "en algunas empresas era un misterio de dónde salía el bono anual: muchas veces desde la guata del gerente o qué tan bien le caes. No aparecía nada en ningún lado, ni en el contrato, todo era 'de palabra' y en silencio."
El bono de la empresa “se caracteriza por tener un polinomio gigante que al final indica si hay o no hay bono. Y generalmente no hay. Siempre es un temón el tema del bono, casi de ocultismo." Otro lo resumió así: “básicamente, es subjetivo”.
Para qué sirve el pago de bono y cómo impacta la performance
No recibir bono incluso puede ser razón de make or break con el actual empleador o al momento de aceptar una oferta de empleo. Para Jaime, “nunca tuve un bono, porque cada vez que se tocaba el tema, la gerencia dilataba la respuesta y esta nunca llegaba. Al final fue uno de los tantos motivos por lo que renuncié hace poco para tomarme unos meses sabáticos.” O Andrés: "para mí los bonos son claves en el proceso de negociación; puede incluso decidir si me cambio a otra empresa, ya que es como un premio por el desempeño."
La idea del bono es compartir el éxito de la empresa con los empleados: "creo que los bonos son útiles porque ayudan a mantener el compromiso y el entusiasmo en lograr ciertas metas." Otra manera de "(...) alinear incentivos es indexarlos al valor real de la compañía: que cada persona pueda ser dueña de una parte proporcional en acciones equivalente a su bono."– como es el caso de los stock options que las startups suelen ofrecer a sus empleados.
“En mi empresa tenemos sólo mano de obra no calificada y tenemos un bono de $100.000 bruto por asistencia y cumplimiento de horarios. Fue un santo remedio para bajar el ausentismo.”
El bono les juega en contra cuando son percibidos como una extensión del sueldo y, si no lo reciben, parece una rebaja. "En mi empresa el bono se entregaba de manera más o menos discrecional y la gente lo asumió como una especie de aguinaldo." "Los bonos en el sector público terminan siendo percibidos como parte del sueldo, no como un incentivo real. No ganárselos se siente más como un descuento salarial que como consecuencia de no haber cumplido un objetivo."
Desconocimiento de los impuestos, decepción con los bonos
“Ver que un bono de $1.000.000 se transforma en $650.000 después de impuestos y cotizaciones genera una frustración inmediata.”
De la misma forma que el sueldo llega a tu cuenta con los impuestos descontados, lo mismo pasa con los bonos. La diferencia es que en Chile se suele negociar el sueldo ya liquido, entonces no tienes sorpresa al momento de recibir el pago. Pero el bono suele ser comunicado en bruto, así que uno muchas veces se olvida de la retención del impuesto y se decepciona cuando recibe el pago. Además, en el mes que se paga el bono, este se suma al sueldo para calcular el tramo de impuesto mensual, muchas veces saltando tramos y pagando un porcentaje más alto del impuesto de segunda categoría.
"A fines del 2024 tuve 2 bonos: uno por resultado trimestral y otro por una subrogancia. El resultado: pagué más de 3/4 de los bonos en impuestos ya que salté de tramo en el global." El tramo de impuesto marginal más alto es de 40%, así que imagino que en esta cuenta la persona consideró la retención de su sueldo + bono, pero igual, es bastante.
"Me sorprendí de todo lo que se me fue en impuestos y pensé que quizás existe una forma más eficiente de entregar este beneficio para que los colaboradores lo valoren más." (Sí, lo hay, como pedir que tu empleador te lo pague por Descuento por Planilla directo a tu APV-B o Depósito Convenido, tema para un siguiente artículo).
Algunos empleadores tratan de darle una vuelta al sistema: mi empleador "mensualiza el bono para efectos de impuestos (el pago final es único, lo hacen para no quedar en un tramo muy alto en diciembre)."
¿Qué hacen con sus bonos las personas que sí lo reciben?
"La gente toma el bono como algo extra para gastar, no para invertir." Algunos dicen que el bono ya se incorporó a su flujo de caja anual: Cómo ya saben que tendrán el pago, empiezan a gastar ese dinero antes de recibirlo: "Creería que la mayoría le empieza a cortar un alita al bono desde septiembre del año anterior, y cuando finalmente llega, lo ocupan para pagar deudas." "Mi bono llega justo a tiempo para recuperar la tarjeta de crédito del verano", "mi empresa entrega los bonos en febrero, justo a tiempo para no afectar el presupuesto del mes y disfrutar las festividades como corresponde." "Para mucha gente el bono es parte integrante del sueldo para su planificación financiera, no es plata extra para invertir. Algunos la usan para pagar colegios y ven poco y nada del mismo."
Muchos también mencionan el Súper Marzo, "los bonos de Q1 son pagados cerca del Super Marzo, por lo cual hay aún menos posicionamiento en las cabezas de usar esto para invertir.". O sea, usan sus bonos para "disminuir los efectos de marzo."
Los bonos también son destinados a compras no cotidianas, que no se hacen mensualmente: "La mayoría de personas ven el bono de una manera diferente al resto de sus sueldos y no destinan un porcentaje a inversión; más bien lo esperan para compras grandes: cambio de auto, vacaciones, renovaciones."
Algunos también hablan de la falta de organización para ahorrar el bono. "Psicológicamente, el dinero que no esperamos tiende a gastarse en gratificación inmediata (viajes, tecnología o, lamentablemente, deudas) en lugar de inversión a largo plazo." "Creo que mucha gente no invierte el bono en Fintual simplemente porque no lo tienen automatizado como el sueldo mensual. Cuando te llega el bono gran parte de este ya fue gastado vía tarjeta de crédito."
A lo mejor, algunos gastan una parte y logran invertir lo que queda. “En general, invierto una parte porque muchas veces tengo ya algún compromiso en mi presupuesto por ejemplo, este año una parte va a matrícula hijos, cuota incorporation, permiso circulacion, revision técnica y prepago en parte de algún crédito (por ejemplo), compra de pasajes con anticipación, otra lo invierto.”
¿Y qué hace la gente que lo invierte?
“Todos los años recibo bonos. Los invierto en Fintual. No conocía los beneficios, recibo el bono con mi sueldo e invierto la mayoría (una tajada se queda conmigo, me compro algo duradero/significativo o lo ahorro para un viaje). Personalmente, prefiero un sueldo más alto que tener bonos.”
"Lo que yo hago es no considerar ese bono en mi ingreso anual (hago como si no existiera), así cuando lo recibo lo direcciono directo a inversión."
El truco para que los impuestos no te coman el bono
"La gente no sabe cómo operan los bonos y menos sus beneficios. Hay instituciones que proactivamente se acercan a las empresas en período de pago de bono a ofrecerles a sus empleados el depósito convenido."
Aprovecho esta cuña para aclarar de manera breve las formas en que puedes invertir un bono:
- APV: puedes invertir en sus regímenes A y B mediante un descuento por planilla único o depositándolo directamente en una institución autorizada, como Fintual. Tiene buenos beneficios tributarios según el régimen, y, si es el régimen B, el valor invertido se rebajará de la base imponible del Impuesto Único de Segunda Categoría o del Impuesto Global Complementario con un tope de 600 UF anuales (aprox $23,900,000 al mes de marzo de este año).
- Depósito convenido: también lo inviertes para tu jubilación y no pagas impuestos hoy por la renta que significa el bono. Similar al APV-B pero con un tope mayor (900 UF al año) independiente al tope del APV. Se usa harto para bonos mayores a $2 millones.
- Invertirlo en fondos, acciones y dólares: si te pagan el bono directo en tu sueldo puedes usarlo para invertir en lo que quieras y sin restricciones para retirar. Eso sí, no tiene beneficios tributarios y el bono sí paga impuestos.
"Si las empresas ofrecieran alternativas para por nómina llevarlo a APV o depósitos convenidos, sospecho que ustedes verían mucha más inversión. En mi experiencia casi ninguna ofrece estas alternativas."
Aquí hay un primer hack: los empleados pueden solicitar a la institución financiera donde elijan invertir su bono,que ésta se coordine con la empresa para enviar el bono directamente a inversión, sin pasarlo por su cuenta, o sea, sin restarle impuestos, y sin esperar que la empresa se lo ofrezca.
"Creo que si se informara de los beneficios, más gente querría invertir sus bonos. Hay una desinformación brutal." "Desconocía que el tope de los depósitos convenidos de 900 UF es independiente al del 600 UF del APV-B. Seguramente somos varios los que no sabemos que se puede optar a un beneficio total de 1.500 UF."
Mi respuesta favorita fue esta “Generalmente no depósito bonos en APV porque si lo voy a necesitar antes de mi jubilación tendría que pagar los impuestos al momento de rescatarlo (pero ahora que lo pienso, podría ser menor a lo que pagaría el año que recibo el bono si lo retiro en un año ‘de pocos ingresos’, por el global complementario... pero puedo estar equivocándome. En resumen, parece que no lo he planificado bien… No conozco los depósitos convenidos, me gustaría saber un poco más de ellos.”
Lo que me gusta en esa respuesta es que mientras nos escribía su respuesta, se dió cuenta que había una oportunidad no aprovechada. Leí muchas otras respuestas que me picaron los dedos en contestar al tiro porque tenían inconsistencias o desconocimiento sobre los beneficios fiscales para recibir los bonos. Así que termino este post contándoles que se viene otro post de seguimiento al misterio de los bonos, ahora pensando en herramientas tributarias disponibles.
Si también te pican los dedos para conocer más y no aguantas esperar al otro Fintualist, te dejo este post. Y si eres un empleador y tienes ganas de enseñarles más a tus empleados, te tengo una propuesta.