Este fin de semana se celebra la edición 98 de los Oscars y ya conocemos a los largometrajes que están en la carrera por el premio y la gente tiene sus predicciones hechas: Una batalla tras otra probablemente ganará, pero Sinners le pisa los talones, Hamnet tiene asegurado Mejor Actriz y Marty Supreme debería ganar Mejor Actor.
Pero, ¿y los cortos? Los Oscar tienen tres categorías dedicadas a ellos y, aunque suelen pasar desapercibidas, si les ponemos atención nos encontraremos con sorpresas en cada edición.
Este año, uno de los más notables es una historia sencilla que aplica a casi todo ser humano sobre la Tierra: usando la jubilación como pretexto, un narrador hace una lista de todo lo que hará cuando finalmente tenga tiempo para dedicarse a vivir la vida.

Los Óscar recogen joyas ocultas si sabes dónde buscar
Ver los cortos nominados al Oscar no solo nos ayudaría a ganar más puntos en el concurso de apuestas que tenemos con nuestros amigos, sino que también nos abriría un montón de perspectivas de todo el mundo. Y nos daría la satisfacción de haber visto una película en una fracción de ese tiempo.
Y de vez en cuando hasta se vuelven populares. Chile ha participado un par de veces en esta categoría, con el famoso Historia de un oso, que se convirtió en el primer Oscar para el país, y unos años después con Bestia, el inquietante stop motion sobre Ingrid Olderöck.
Es difícil poder ver cortos, ya que suelen tener un sistema de distribución diferente a los largometrajes y por lo general habitan solo el circuito de festivales. Pero últimamente la oferta ha aumentado, diversas plataformas han ido adquiriendo cortometrajes e incluso algunos medios o redes sociales los publicitan.
Es lo que pasó con Retirement Plan (Plan de jubilación), el corto del director irlandés John Kelly, al que el New Yorker le dedicó un artículo recientemente, con la pieza incluida.
“Cuando me jubile, finalmente voy a hacer eso que siempre he querido hacer”
La genialidad de este corto radica en su sencillez y universalidad.
En 7 minutos, solo a través de narración y una serie de secuencias que se suceden, nos habla de la vida y el paso del tiempo. Es como esa cita famosa, que aseguraba que en la vida no había ninguna certeza, más allá de la muerte y los impuestos. Retirement Plan se enfoca en esto último y nos hace recordar que muchas veces olvidamos lo primero.
La voz en off del actor Domhnall Gleeson no nos está hablando de jubilarnos, sino de lo fácil que nos resulta postergar. Y no pregunta qué haríamos si finalmente tuviéramos todo el tiempo que necesitamos para hacer todas aquellas cosas que tenemos pendientes:
Encontrar nuestro deporte, leer los libros que empezamos, aprender a meditar, tener esa conversación incómoda, cuidar más nuestra salud, viajar y aprender a decir que no.
Es que tenemos tantos planes. Y es tan difícil concretar todo. Es que tenemos tan poco tiempo.
Y mientras el corto enumera su triste lista, vemos al protagonista envejecer y nos ponen de frente aquella verdad que en teoría sabemos –que nuestro tiempo aquí es limitado– pero que decidimos ignorar la mayoría de las veces.
Es más fácil hacer eso que cambiar nuestra vida. Pero también nos propone que podemos ir de a poco, que quizás no es necesario leer todos los artículos que guardamos en nuestros marcadores y que quizás nunca aprenderemos a tocar piano de forma competente, pero que practicar malabarear puede ser tan divertido como dominar esa destreza. Y que no necesitamos jubilarnos para acostumbrarnos a hidratarnos o llorar más.

¿A quién se enfrenta Retirement Plan?
La categoría de Mejor Corto Animado (al igual que las de los otros cortos, Live Action y Documental) son impredecibles porque hay pocos precursores que nos indican qué está viendo la gente y cuál es su preferencia.
Este año, como siempre, cualquiera puede ganar. Y aunque Retirement Plan sea el que más pueda identificar a sus espectadores, tiene fuerte competencia de parte de los demás nominados, tres de los cuales están disponibles online:
Mariposa, un corto francés que presenta a un nadador Olímpico nadando estilo mariposa. A lo largo de su trayecto, hace un recuento de su vida atravesando diferentes pasajes, algunos trágicos, todos vinculados al agua.
La Joven que lloraba perlas es un corto canadiense, también en francés, que usa stop motion y 3D para narrar una historia de amor tétrica sobre un par de pretendientes que ven su relación tensada por la codicia.
Las tres hermanas es un corto ruso, la tercera nominación del director Konstantin Bronzit en esta categoría. Es 2D sobre tres hermanas que comparten una casa en una isla remota y lo que les sucede cuando llega un marinero a sus vidas.
Forevergreen es el más tradicional de todos y nos recuerda a cuando esta categoría solía favorecer cortos de Pixar o de animación infantil. Es sobre un oso que es adoptado por un árbol, y cómo su relación es afectada cuando el oso decide comer basura.
Retirement Plan:
https://www.dailymotion.com/video/x9tpkqc