El Final de Oak Street: ¿más que una película de dinosaurios?
por Iñaki Goldaracena
Empieza como una fantasía suburbana, casi como una parodia de la vida perfecta americana. Con dinosaurios.
Empieza como una fantasía suburbana, casi como una parodia de la vida perfecta americana. Con dinosaurios.
En su novela más reciente, The Shards (Los destrozos, en español), el autor norteamericano Bret Easton Ellis cuenta en primera persona su último año de colegio en la California de los 80.
Una película gay, de terror, independiente y de Australia logró mantenerse varias semanas en cartelera chilena. El terror está de moda, como ya hemos discutido, pero hay algo en su poder metafórico que está capturando a las audiencias.
¿Han visto publicidad del streaming de Apple? ¿Conocen a alguien que lo tenga? Sus series atraen al talento más alto de la industria y cada año ganan premios, pero pareciera que se dedican a crear series que pasan desapercibidas para la gente.
Estaba listo para que La Odisea me diera igual porque Nolan, a pesar de todo el despliegue y fanfarria, suele darme igual. Por lo general salgo de sus películas igual que como entré, sin nuevos pensamientos, ideas e incluso sin haberme divertido particularmente.
La semana pasada se anunciaron las nominaciones de la edición 78 de los Emmys, como para contrarrestar con ficción la locura del Mundial. Y, al igual que con el fútbol, podemos llenarnos de estadísticas, frustrarnos por omisiones y competir por predecir a los ganadores.
Los análisis de la cuenta de X de Elon Musk indican que twittea en promedio unas 67 veces por día, pero no todos sus tuits se vuelven virales. Eso sí, recientemente logró más de 300.000 likes posteando una película entera, como si fuera una cuenta de cine pirata
La productora y distribuidora A24 se ha convertido en la favorita de muchos. Por eso el reciente anuncio de Google cayó tan mal.
Después de un debut silencioso en abril, Widow’s Bay terminó su primera temporada en boca de todo el mundo, con un público que disfrutaba haber descubierto algo nuevo.
Se ha especulado mucho sobre si está por llegar el “día de la revelación”, cuando las agencias de inteligencia que han estado recopilando La Verdad sobre la vida fuera de la Tierra finalmente se dignen a mostrarnos la evidencia.
Suena ingenuo pensar que faltan narrativas que se enfoquen en hombres, pero la verdad es que las que hacen falta son las que desmarquen a los personajes masculinos de los roles que socialmente se espera que cumplan.
Las dos estrenos más grandes que están en cartelera en este momento representan un movimiento en el cine por las particularidades que comparten: son películas de terror, bien recibidas por la crítica y el público y dirigidas por youtubers que no nacieron en este siglo.
Entre filas para premieres mundiales, esquivar personas vestidas de gala que esperaban atisbar a Rami Malek, ver varias películas por día y anotar apuntes para no olvidar mis primeras impresiones, terminé mi primer paso por el Festival de Cannes.
Ya les habíamos contado que asistiríamos a la versión 79 del Festival de Cannes, presenciando cómo un exclusivo pueblo costero del sur de Francia se convierte en la sede del festival de cine más importante del mundo.
El costo de la vida sube y hay que ponerse cada vez más creativos. Y las series ya se están haciendo cargo de representar esto, ya sea criticando las clases altas, o enfocándose en cómo dan cara los más empobrecidos.
“Ya no saben qué inventar”, es la frase que abunda al ver los estrenos que trae Hollywood. Y es que han tenido que diversificar los términos porque ya no son solo spin-offs, o precuelas o reboots, hay secuelas espirituales, remakes y cualquier recurso imaginable que permita expandir un universo.
Ahora, tres años después, vuelve manteniendo el tono bizarro y la premisa de “unamos a gente a través de un hecho fortuito y veamos cómo se destruyen”, pero esta vez con dos parejas en cada lado de la contienda, actores más famosos y el infalible tema de clase como trasfondo.
Después de una pausa de cuatro años, vuelve una de las series más vistas y comentadas del último tiempo. Pero el creador Sam Levinson lo dejó claro cuando reveló su lema para esta temporada: “evoluciona o muere”. Y efectivamente la tercera entrega del hit de HBO se siente definitivamente diferente.
Cine de autor de distintas partes del mundo, espacios de industria, alfombras rojas e incluso el estreno de las últimas películas de dos directoras chilenas. Es lo que promete la edición 79 del festival de cine más importante del mundo.
La misteriosa mirada del flamenco es el nombre de la fábula del joven cineasta, que mezcla el coming of age con una película del oeste, una relato de época queer con toques de realismo mágico. Una obra singular que Chile eligió para representar al país en los Oscar.
Hay un tipo particular de serie extraña, como The Curse o The Chair Company, que parece haber encontrado un hogar en HBO, el canal que siempre ha estado dispuesto a apostar por ofertas más particulares.
Era 1998 y los premios más importantes de la industria del cine gozaban su mejor momento: más de 55 millones de personas en EE.UU. solamente vieron a Titanic llevarse once estatuillas, la mayor cantidad ganada por cualquier película.
Este año, uno de los más notables es una historia sencilla que aplica a casi todo ser humano sobre la Tierra: usando la jubilación como pretexto, un narrador hace una lista de todo lo que hará cuando finalmente tenga tiempo para dedicarse a vivir la vida.
Como hace justo dos años indicó el documental que revisitaba Nickelodeon, la televisión estadounidense mira hacia atrás y crea morbo sobre lo nociva que ha sido su propia influencia. Ahora le toca a America’s Next Top Model.