El documental The Dinosaurs es la nueva apuesta de Netflix para traer a la vida a los animales extintos. Por medio de una serie de cuatro episodios narrada por Morgan Freeman y “del productor Steven Spielberg”, esta es una secuela espiritual del documental que ya había lanzado la plataforma Life on our Planet” del 2023.
Y a diferencia de su precuela, como bien dice el título, se concentra exclusivamente en dinosaurios y los millones de años de evolución que dieron origen a este importante grupo de animales.
Primera impresión
Esta serie documental queda corta en el contenido ya que carece de un guión inteligente que pueda explicar conceptos complejos. Si bien es una serie pensada para toda la familia, simplemente no logra comunicar correctamente las ideas que propone y los simplifica a tal punto que pareciera subestimar a la audiencia, y por lo tanto opta por una narrativa más sensacionalista. Sin embargo, tiene el contenido visual suficiente para poder entretener a una audiencia menos exigente.
Aunque se venda con el siguiente slogan (más que repetido), “esta es la historia de los dinosaurios como nunca antes se ha contado”, la verdad es que son pocas las sorpresas que trae, haciendo muchas referencias a otros documentales y películas (sobre todo a la saga Jurassic por obvias razones).

Capítulo 1: Rise - “El ascenso”
En la primera secuencia de la serie, nos presentan a un “Pachykephalosaurus” (mal pronunciado) macho, el cual debe sortear a toda una manada de hadrosaurios para llegar a su harén (que es señalado como su “familia”) la cual tendrá que defender contra otro Pachy macho (que parece aun mas viejo que nuestro protagonista). Estos pelean, nuestro Pachy es casi derrotado hasta que un Tyrannosaurus aparece y termina con la vida del Pachy rival.
Esta primera secuencia resume muy bien el tono que tendrá la serie, donde se prioriza la espectacularidad, escenas dinámicas y exageradas, rematadas por una imagen impactante.
Como mencionaba, visualmente es interesante y por supuesto que llamará la atención, pero la verosimilitud es lo menos que presenta la serie, y daré algunos ejemplos de por qué lo digo.
Ya de por sí, el hecho de que Morgan Freeman diga “ en el mundo del T rex, la única batalla que vale es por la sobrevivencia”, es poner a esta especie como si dominara a todo el resto y por ende, como si fuese el pináculo de la evolución. Que no lo es.
Si bien es un acierto retroceder millones de años antes del Cretácico y arrancar desde el Triásico para explorar “el origen de los dinosaurios”, cada cierto tiempo usa términos incorrectos como referirse a la era Triásica, cuando tal cosa no existe.

La idea general del primer episodio: Dinosaurios vs “los antiguos reptiles”

A lo largo del primer episodio veremos una gran variedad de animales, y hubiese sido interesante poder profundizar en ellos. Si bien 40 minutos es más que suficiente para una buena historia, hay un par de saltos entre diferentes dinosaurios, en los que el hilo conductor es cómo los dinosaurios tienen que pelear contra sus “némesis”, los antiguos reptiles.
Los “dinosaurios” presentados son Marasuchus, Plateosaurus, Procompsognathus (aunque es una interpretación bien hecha, se ve bastante la intención de mostrarlo como un animal con sed de sangre) y Liliensternus. Este último cayendo en el cliché del dinosaurio escamoso y con ojo rasgado para que se vea lo más reptiliano posible.


El capítulo concluye con un enfrentamiento interrumpido por la extinción Triásico/Jurásico entre un Liliensternus y otro reptil primitivo al cual ni nombre le dan, ya que lo importante es que ahora los dinosaurios son una fuerza temible y pueden “plantar cara”.
Capítulo 2: Conquest - “La Conquista”
Continuando donde nos dejó el capítulo anterior, finalmente los dinosaurios han vencido a sus “malvados” enemigos reptiles gracias a su aliado: la tierra misma. Esto nos transportará a través del jurásico por diferentes formaciones y por lo tanto, nos presentará una gran variedad de dinosaurios (algunos de los más famosos) de los cuales podremos ver sus posibles raíces. En este punto la serie se vuelve más cercana a Prehistoric Planet (la de Apple TV) pero con una narrativa que va del Triásico al Jurásico, ilustrando pequeños momentos de algunos animales que en mi opinión se terminan desaprovechando.
La serie ahora nos lleva a la Formacion Elliot en Sudáfrica (cosa que ni siquiera hacen mención, quizás para tener un menor margen de error). Esto lo podemos saber ya que nos presentan a Massospondylus y a Heterodontosaurus, junto a Vulcanodon.De este segmento es rescatable el trabajo técnico que se ve muy bien, tanto en los animales como en Heterodontosaurus, con una interpretación muy actualizada y también bastante cuestionable: visualmente es correcta, pero caen en un comportamiento muy especulativo siendo muy evidente que es extraído de las ardillas actuales.

No solo por agregarle estas mejillas “expandibles” como si fueran algún tipo de roedor, sino que también la forma de moverse, sentarse y correr, pero, ¿por qué es una interpretación excesivamente especulativa?
Los dinosaurios no avianos se encuentran en medio de dos grupos aún presentes en el día de hoy: los dinosaurios avianos (las aves) y los cocodrilos, esto nos pone límites con los cuales trabajar. Claramente muchos dinosaurios tenían características únicas que ni los cocodrilos ni las aves poseen, pero para acercarnos a su biología, estos dos representantes son ciertamente lo mejor que tenemos. Por eso las reconstrucciones deben ceñirse a estos grupos de animales para interpretarlos y los mamíferos no son un buen referente. Los mamíferos tenemos estructuras anatómicas completamente diferentes a la de los arcosaurios (el grupo grande que abarca cocodrilos, aves, dinosaurios…). Eso quiere decir que tenemos un comportamiento propio que no se reflejaría necesariamente en los dinosaurios, lo que hace a esta interpretación de Heterodontosaurus poco probable.
La interacciones entre los herbívoros me causaron curiosidad, ya que justamente hay organismos que tienen los mismos nichos ecológicos y por tanto pueden llegar a competir por las fuentes de alimento. El problema es que Massospondylus, por su tamaño y características tan diferentes de Vulcanodon, pareciera que deberían tener fuentes de alimento diferente: por eso creo que la superioridad con la que muestran a Vulcanodon cae una vez más en el sensacionalismo de la batalla por la supervivencia.
Con esto pasamos a la sección de los Dilophosaurus, que es exactamente lo mismo que se mostró en Prehistoric Planet con los carnotaurus, pero en esta ocasión con Dilophosaurus y desde el punto de vista de la hembra (sin baile memorable eso sí). Y siguiendo la misma estética que con Liliensternus, nada de plumas aunque sí un comportamiento bastante aviano. Quizás con unas plumas la hembra hubiese caído rendida, pero no. Los dinosaurios con plumas no dan miedo y no se ven sedientos de sangre.

Un par de muertes de Massospondylus después, llegamos a China para ver a diferentes dinos, algunos más familiares que otros, ya que Anchiornis y Sinraptor son reutilizados de Life on Our Planet, no solo los modelos sino que varias tomas son extraidas directamente del documental anterior. Y este “reciclaje” pasa un par de veces más a lo largo de la serie.
Al igual que con Dilophosaurus, incluso con menos tiempo en pantalla (tan solo 3 minutos y 37 segundos), se nos presenta Mamenchisaurus (del 26:54 al 30:31), y así como llega, se va. Tiene cuello largo, cabeza diminuta y el cerebro más pequeño que una manzana. FIN, como si no hubiese más cosas interesantes por comentar.
Por ejemplo, podrían haber hablado sobre la neumaticidad de los esqueletos (cavidades de aire en los huesos que los hacen más ligeros) de los saurópodos, una de las razones que les permitieron ser TAN grandes. O el metabolismo que tenían estos dinos, que realmente no eran ni de sangre fría o caliente, sino que eran mesotermos: un metabolismo “intermedio” que permite generar calor suficiente pero no de forma constante, entre otras características que hubiese estado genial ver en este documental .
Y el segundo capítulo cierra con otro cliché norteamericano, Stegosaurus VS Allosaurus. No sin antes, poner a dos Allosaurus a pelear.
Sin entrar a detallar, el modelo de allosaurus ha ido progresivamente degenerandose desde el 2017 cuando salió Jurassic World Fallen Kingdom, ya que fue Industrial Light & Magic, la empresa de efectos que fundó George Lucas, quienes se han encargado de las imágenes generadas por computadora (o CGI) de este documental. Y actualmente se nota mucho como han reutilizado modelos, siendo el de Allosaurus el más lamentable.


El episodio concluye con un vistazo al capítulo 3 con Yutyrannus y Dongbeititan
Capítulo 3: Empire - “El Imperio”
Tal y donde nos dejó el avance, el capítulo comienza con la cacería de un Yutyrannus, que nuevamente es bastante sencilla, sin mucha novedad. Tuvieron que ponerle plumas sí o sí, ya que el fósil las tiene muy bien preservadas.


Es una grata sorpresa que hayan incluido a Guidraco venator teniendo que enfrentarse a una bandada de dinosaurios emplumados Longipteryx, la cual tiene una secuencia de persecución bastante intensa y muy bien hecha (sin contar el guión por supuesto).
Ahora vámonos a la parte de la expansión de las plantas con flores, uno de los cambios más importantes a principios del periodo Cretácico (aunque algunos paleontólogos proponen que pudo ser mucho antes).


El problema es que nos la presentan de forma rápida y afirman que “por su lado oscuro” extinguen a los Stegosauridos, una relación causal que en paleontología sigue siendo debatida.

Con narraciones como estas, siempre este documental encuentra cómo fastidiar escenas y comportamientos tan interesantes como la evidencia que tenemos de Ankylosauridos nadando y de su capacidad vocal.
Al menos de todos los dinosaurios que han hecho bailes y cantos de apareamiento, este es el único al que le ha funcionado, bien ahí Pelorpoplites (dejo en claro que en el documental jamas dicen el nombre de la especie, solo le llaman “Ankylosaurios”)
Nuevamente el enanismo insular es representado, esta vez en la Isla de Hateg, y nuevamente los Hazdarquidos los presentan como los cazadores que eran, pero en esta ocasión persiguen a unos mini saurópodos Magyarosaurus con cuellos medios extraños (de hecho a la gran mayoría de saurópodos en más de algún frame se les dislocan los cuellos)


Y por último pero no menos importante, el integrante que más llamó la atención en el trailer y teaser de este documental: la presencia y participación de Spinosaurus.

Es una representación muy bien hecha, con muchos detalles interesantes tanto en su modelo 3D como en la forma en que lo animaron. Aun con tejido oral queda muy bien, aunque tengo entendido que no a todos les ha convencido. Un estudio de 2023 publicado en Science concluyó que los dientes de los grandes terópodos estaban cubiertos por tejidos orales cuando la boca estaba cerrada, más parecido a un varano que a un cocodrilo, pero justo en el caso del Spinosaurus, por su hocico largo y su estilo de vida semi-acuático, la discusión aún no está cerrada.
Capítulo 4: Fall - “La caída”
El último capítulo al menos tiene un cierre interesante. Si bien se centra específicamente en Norteamérica, muestra algunos animales y comportamientos que llaman la atención, aunque recaiga en los clásicos Tyrannosaurus, Triceratops y Ankylosaurus.
Es más, arranca bien fuerte con los Hesperornitidos y hay que apreciar el trabajo bien hecho, y toda la secuencia en que se les muestra nadando, cazando y luego convirtiéndose en la presa de un Mosasaurus indet. Me pareció muy bien ejecutado, en todos los aspectos.

Otra de las sorpresas, fue la interpretación de los Hadrosaurios, que por sus características podrían ser Edmontosaurus, aunque, podrían hacer referencias a las nidadas de Maiasaura. Pero siguiendo el documental solo le llamaremos “Hadrosaurios”.
No soy fan de la forma tan Loki vs Hulk en cómo representaron a la madre Hadrosaurio protegiendo su nidada, pero nuevamente, sorpresa bien recibida al mostrar comportamientos poco comunes en los medios audiovisuales, ya que suelen mostrar únicamente las presas de los carnívoros.

A continuación el capítulo vuelve a mismo punto donde partió la serie: con los Pachycephalosaurus e introduciendo brevemente al Triceratops con ciertas tomas prestadas de Life on Our Planet. De todas formas esta presentación es para dar paso al Ankylosaurus y otra de las peleas clásicas contra el “Rey de los lagartos tiranos”.
Pelea que gana el terópodo, y llevándonos a la otra sorpresa del capítulo, un Prop o efecto práctico por parte del Ankylosaurus derrotado.

Suerte para nosotros que Netflix subió un detrás de escena, por lo que fue ¡una sorpresa más!
El “ascenso” de los dinosaurios contrasta con la caída del meteorito en la península de Yucatán, en México. Realmente las escenas que mostraron fueron bastante crudas y deja bien establecido lo fuerte que pudo llegar a ser la extinción de finales del periodo Cretácico. Desde los terremotos, los incendios y la muerte de todos los protagonistas que vimos en el capítulo. Aún más devastadoras son las tomas largas que nos muestran las consecuencias 2 semanas después de la caída del meteorito, que a diferencia de las peleas ultraviolentas de capítulos anteriores, permite realmente emocionarnos y que se nos apriete la garganta al ver los últimos momentos de unos animales que murieron hace 66 millones de años.
Pero un último regalo por parte de este documental aún queda por llegar, ya que finalizando el capítulo, intentando subir el ánimo, después de la catástrofe que se mostró, el documental da visibilidad a la labor de los paleontólogos, que justamente son pieza crucial para poder comprender la vida del pasado y para saber que las aves traen en sus genes y en su morfología toda la historia evolutiva de un linaje que creíamos extintos, pero que nos han acompañado volando por lo cielos, ya que todas las aves son dinosaurios.

Algunas conclusiones personales:
- A lo largo de la serie tenemos muchos altibajos, hay secuencias muy interesantes y una variedad de animales que dan visibilidad a comportamientos nunca antes mostrados. Sin embargo, el guión es algo que arruina por completo la experiencia y algunas de las secuencias parecen sacadas de algún falso documental de pelea de dinosaurios de hace 20 años atrás.
- Se nota que hay un intento de alguno de los desarrolladores por presentar correctamente a los animales extintos, sobre todo con los animales que no se suelen mostrar en este medio, con una muy buena calidad técnica. Pero por cada paso bueno que da, retrocede dos al simplificar ideas complejas como la evolución, interacción entre especies en sus ecosistemas, e incluso metiendo conceptos humanos en el comportamiento de estos animales como la venganza, y eso pesa mucho.
- Además la falta de información específica, deja grandes vacíos sobre la fauna que se quiere representar. Por ejemplo a lo largo del primer y segundo capítulo, jamás se nombra específicamente qué pterosaurios estamos siguiendo, que buscando información les cuento que el género es Caelestiventus, un Dimorphodontido.
