Estados Unidos e Irán acordaron un cese al fuego de dos semanas, con Teherán comprometido a reabrir el Estrecho de Ormuz a cambio de una pausa en los ataques. El acuerdo llegó horas antes de que venciera un ultimátum de Trump, quien había amenazado con destruir la civilización iraní —amenazas que expertos calificaron como posibles crímenes de guerra.
Los mercados reaccionaron con alivio: el petróleo Brent cayó hasta un 18%, los futuros del gas natural europeo tuvieron su mayor caída en más de dos años, las bolsas asiáticas subieron más de 5% y los futuros del S&P 500 avanzaron casi 3%. Sin embargo, el acuerdo deja abiertas preguntas críticas: las condiciones del paso por Ormuz son ambiguas —Irán habla de tránsito "en coordinación con sus fuerzas armadas", mientras Trump anunció una apertura "total e inmediata"—, y más de 800 buques permanecen varados en el Golfo Pérsico a la espera de claridad operativa. En el fondo, ninguna de las demandas centrales de Washington fue resuelta: Irán no desmanteló su programa nuclear ni su arsenal de misiles, y el país emerge del conflicto con mayor control sobre el Estrecho que antes de la guerra.
Las acciones anotaron un rally de siete días al hilo hasta el jueves. Los mercados se mantienen atentos a las negociaciones que pudieran surgir el fin de semana.
Primera mirada del impacto de la guerra en la inflación
Esta semana se publica la inflación de marzo en los principales países. Será el primer registro para evaluar el impacto de las disrupciones de la guerra en la inflación.
El jueves se publicó el IPC de marzo en México. La inflación anual subió a 4.59% en marzo, desde 4.02%, pero quedó un poco por debajo del 4.64% que esperaba el consenso. El aumento viene sobre todo por energía y componentes volátiles, más que por una contaminación generalizada de precios. Para Banxico, esa diferencia importa: deja vivo el escenario de pausa o recortes más adelante, pero con mucha menos holgura si el ruido externo sigue alto.
El viernes se publicó el IPC de marzo en Estados Unidos. Registró un alza mensual de 0.9%, el mayor salto en casi cuatro años, en línea con las estimaciones del mercado. El dato estuvo dominado por la energía: los precios de la gasolina subieron un 21.2% en el mes —el mayor incremento registrado— y explicaron casi tres cuartas partes del avance total.
El dato de inflación núcleo, en cambio, fue más moderado de lo esperado: subió 0.2% frente al 0.3% estimado, lo que en principio da al a la Reserva Federal algo de margen para no reaccionar de forma inmediata. Sin embargo, hay que considerar que el impacto inflacionario de la guerra recién comienza a trasladarse a los precios: tarifas aéreas, fertilizantes y costos de transporte seguirán presionando al alza en los próximos meses. Los mercados redujeron las probabilidades de un recorte de tasas para lo que queda del año a menos del 25%.
😌 Los mercados se mueven mucho. No seas como los mercados
Estos vaivenes son la naturaleza del mercado. Todo esto te lo contamos para que, si tienes curiosidad, puedas informarte de las razones por las que tus inversiones se mueven. Sin embargo, no recomendamos darle mucha importancia a los movimientos de días o meses. Lo que debes saber es que tus inversiones están muy bien diversificadas y que cuando tenemos paciencia e invertimos a largo plazo, los retornos son siempre positivos.