Elon Musk le regala un millón de dólares a quien escriba el artículo de X más viral. Ese es el nuevo concurso del Mister Beast de los millennials viejos, que tiene al algoritmo lanzándote artículos al feed como un niño que te dice “mírame, mamá mírame!”. Lo más chistoso es que es inevitable imaginarse al propio Musk manipulando el algoritmo para que sus propios tuits te aparezcan en primer lugar, y generar el sentimiento de que tu vida será un pantano de miseria si no lees “How To Change Your Life In One Day”, del usuario @thedankoe.
Ese fue el artículo que, según lo que algunos usuarios prominentes especulan, es el que dio la idea a Elon de dar el millonario premio. El problema es que ese artículo, que ya tiene 173 millones de visualizaciones, 765 mil guardados y 55,5 mil reposteos, no alcanza a calificar dentro del concurso porque fue posteado 4 días antes de la promulgación de este, es decir, Dan Koe sonó. Y una vez que Elon publicó las bases, X se empezó a llenar de artículos con imágenes de portada insoportablemente similares a las del mentado artículo, haciéndolos todos casi indistinguibles y levantando sospechas de que la mitad de esta gente está escribiéndolos con AI.
Yo leí el artículo de Dan Koe cuando salió, y se lo mandé a mi mejor amiga. Lo guardé para aplicar el protocolo de “cambiar tu vida” más adelante, cuando realmente tenga ganas de cambiarla, porque la verdad es que por ahora estoy bastante conforme con mi vida, pero uno nunca puede estar seguro de no odiarlo todo la próxima semana. El artículo te hace contestar ciertas preguntas y hacer observaciones por escrito acerca de ti mismo y al parecer eso te ayudaría a cambiar tu perspectiva y aclarar tus deseos y objetivos. ¿Estás en un trabajo que odias pero te da miedo renunciar por la posible inestabilidad económica? Este artículo te dará el empujón. ¿Quieres terminar una relación dañina con alguna sustancia pero tienes temor a ser infeliz o a fracasar? Dan Koe sabe lo que tienes que hacer para tener éxito. Lo curioso es que suena chanta, pero yo disfruté la lectura.
Está escrito de esta manera.
En frases cortas, al grano, punzantes.
Nada de prosa innecesaria, nada de palabras rimbombantes.
Fresco, seco, preciso.
Y las preguntas que el autor te hace plantearte a ti mismo, no son nada de tontas.
Son bastante complejas.
De hecho incluso me dio un poco de lata hacérmelas.
Pero Dan Koe te motiva.
Sabe cómo hacerte sentir entusiasmo por tus propias capacidades y sentirte inteligente.
Eso es lo que hace que me caiga bien, independientemente de su estilo zorrón gringo.
Por supuesto que la mayoría de los artículos que le siguen, están escritos con la misma fórmula: premisa, frase polémica, reconocimiento de la extrañeza y explicación del fenómeno. Y eso hace que inevitablemente uno lea todo con el mismo tono, voz y actitud, y por ende, se te hace una ensalada en la cabeza que luego pones en un tupperware con el nombre “cosas que leí en X”, como cuando uno lee libros en el Kindle. (Punto aparte: El otro día estuve 20 minutos leyendo un libro que no sabía cuál era, pero estaba abierto en una página random en mi Kindle. Es muy desorientador.)
Uno de los artículos de X que no tienen ese formato de frase corta con punchline obligada, es “These ugly ass articles have got to go” (Estos artículos horribles tienen que acabarse) del usuario @deepfates. En él, dice :
“Now we have this 1 million dollar twitter articles award to encourage people to do long form writing because they’re bleeding users to substack and blue sky (...) This is basically a boomerslop website now like Facebook. Worst, because it’s trying to shove articles in your face instead of funny videos.”
(Ahora tenemos este premio de artículos de Twitter de un millón de dólares para incentivar a la gente a escribir textos largos, porque están perdiendo usuarios hacia Substack y Bluesky (…).
Esto es básicamente un sitio lleno de contenido para boomers, como Facebook. Peor aún, porque intenta enchufarte artículos en la cara en vez de videos graciosos.)
La verdad es que yo no soy tan hater de los artículos. He disfrutado leyéndolos, imaginando de qué se trataría mi propio artículo, fantaseando con un millón de dólares, con cambiar mi vida en un día (¡o en una hora!), con “cómo expresarse inteligentemente”, o “cómo pensar como un genio”. Pero X es lo suficientemente adictivo para hacer que yo no quiera dejar de leer y scrollear, en vez de poner en práctica tan nobles tutoriales. Pero siendo honesta, de lo único que me ha servido leer tantos artículos en X es para aprender a copiar el tono y el formato, porque soy una reconocedora innata de patrones y repeticiones en el lenguaje. Me encantan los géneros narrativos y ver cómo en ciertos círculos el lenguaje y el tono del hablante muta. Finalmente esto de los artículos me hace preguntarme ¿Quién está aplicando estas enseñanzas? ¿Hay alguien que realmente se siente en su silla a responder las preguntas que plantea el protocolo de Dan Koe, o solo lo leen personas que, como yo, escanean el formato y sacan lo que necesitan para escribir sus propios artículos virales? ¡Es una burbuja! Auto-ayudarse consiste en escribir un libro de auto-ayuda exitoso; parecido a esa estafa de Instagram en que dueñas de casa te dicen que han ganado 500 mil dólares en un día vendiendo productos digitales, que son guías para hacer guías y venderlas.
Independientemente de esa realidad, me parece que dar la posibilidad de escribir en largo formato en X es una buena cosa, sobre todo porque es precisamente la limitación de caracteres lo que hace que X sea el reino de los malentendidos y las interpretaciones de mala fe. Por un lado me parece sano que no se pueda latear infinitamente al público, pero por otro lado es noble dar la chance de explicarse bien. Después de todo, muy pocos asuntos de los que se hablan en X son temas sencillos; la mayoría son tópicos tremendamente complejos que necesitan un alto manejo de matices y sutilezas por parte de sus usuarios, y eso precisamente no existe en mensajes cortos. Substack es un ejemplo interesante de esto, como plantea @deepfates. Los usuarios de X, cansados del límite de caracteres, migraron a Substack para escribir y leer ideas más desarrolladas. Lo curioso es que en el mismo Substack abrieron “Notes”, que es una especie de X: mensajes cortos, inmediatos, con posibilidad de respuesta, like y “restack”, es decir, reposteo. Muchos usuarios de Substack alegan por ese espacio –en ese mismo espacio– diciendo que se ha perdido la gracia de leer “long form” y que todo está invadido por algoritmos demoníacos que nos hacen perder nuestra capacidad de atención.
Llama la atención la necesidad y la tenacidad de las aplicaciones para adoptar las características de otras aplicaciones. Substack le copia a X y a instagram cuando abre “Notes”, X le copia a Substack cuando abre “Articles”, Instagram le copia a X cuando abre “Threads”. (Independientemente de que Threads sea el queso de la situación.)
Finalmente todas las redes sociales van a ser iguales y van a generar agotamiento, similar a lo que pasa con los servicios de streaming: ya nadie quiere pasearse entre Disney+, Netflix, HBO, etc. etc. etc., porque ya estamos hartos, son lo mismo, same shit, different flies. Solo queremos que nos digan qué película es buena e ir a buscarla al Blockbuster. De la misma manera, para enterarnos del último tema de moda ya no vamos a querer pasearnos entre X, Substack, Instagram o Facebook, sino que necesitaremos un gran medio que junte todo. Como El Mercurio. No, broma. Pero sí creo que la gente querrá algo que unifique todo el discurso online. Suena totalitario y monopólico, ya sé, pero ¿no es a eso mismo a lo que nos están empujando con tantas opciones?, y ¿no es a ese mismo monopolio a lo que aspiran los dueños de esas apps?
Al igual que los autores de los artículos de X, todos los dueños de las apps quieren tener la app imperial. Les voy a proponer a los founders de Fintual que hagan un foro de usuarios en la app donde puedan hablar de sus objetivos. “Chicos, acabo de hacer un nuevo objetivo, se llama “Verano Farkas”, ¿qué opinan?
Fuera de bromas, pienso en Facebook y en su decadencia. Un minuto de silencio por el feisbuc. Me refiero, eso sí, a su popularidad y nivel de coolness entre la gente, porque por supuesto que seguimos usándolo ya que sus tentáculos están esparcidos por toda estrategia de marketing digital existente. Quizás una de las razones de su desgracia ha sido su apertura a todos los formatos sin discriminación y sin linea editorial clara. Su expansionismo ha sido su muerte. Se puede postear fotos, videos, reels, puedes vender, puedes hacer eventos, artículos, páginas web, avisos, AI slop…todo con una interfaz horrible. Y la gente, salvo tu abuelo, odia Facebook.
Quizás el equilibrio para estas redes sociales en cuestión es delicado: hay que abrirse a los formatos que la gente quiere pero no tanto como para perder la identidad. Lo mismo pasa en el arte: cuando hago un cuadro y le pongo muchos colores, a nadie le gusta. Son los que respetan una paleta limitada los que llaman más la atención y la gente quiere tener colgados en sus casas. Pero para hacer cosas buenas con límites, hay que tener una gran capacidad de renunciar, de no sentir FOMO. Yo creo que Elon Musk tiene mucho FOMO. Como dice el tío Rene, “lo querí too”. Y todo es mismo que nada.