El conflicto entre EEUU-Israel e Irán entró en su segundo mes con una escalada significativa durante el fin de semana. Los huties de Yemen abrieron un nuevo frente al lanzar misiles balísticos y drones contra Israel, mientras Irán atacó bases militares en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Kuwait y Jordania.
La entrada de los huties al conflicto con su primer ataque de misiles sobre Israel desde el inicio de la guerra pone en el radar una nueva ruta comercial sensible. Arabia Saudita resolvió parcialmente el cierre de Ormuz activando su oleoducto interno de este a oeste, que termina en el puerto de Yanbu en el Mar Rojo. Desde ahí, los embarques con destino a Asia —su principal mercado— deben bajar por el Mar Rojo y cruzar el Estrecho de Bab el-Mandeb antes de salir al Océano Índico.

Es precisamente ese tramo el que los huties tienen la capacidad de interrumpir. El grupo tiene antecedentes en la zona: entre 2023 y 2025 atacaron más de 100 embarcaciones, lo que obligó a las navieras a rodear el Cabo de Buena Esperanza, con el consiguiente aumento de costos. Por ahora, los analistas consideran poco probable que el grupo retome ataques a buques en el corto plazo, dado el acuerdo tácito que mantiene con Arabia Saudita. Sin embargo, es una variable que el mercado seguirá de cerca, especialmente considerando que por el Canal de Suez —al que conecta Bab el-Mandeb— transita normalmente el 12% del comercio mundial.
En el frente diplomático, no hay señales concretas de avance. Trump alternó entre afirmar que las negociaciones progresan y amenazar con destruir las plantas eléctricas, pozos de petróleo y la isla de Jarg (principal hub de exportación petrolera iraní). Irán rechazó la propuesta de 15 puntos presentada por Washington, calificándola de "excesiva e ilógica", y presentó su propio plan de cinco puntos que incluye el pago de reparaciones de guerra, condición que EEUU e Israel difícilmente aceptarán.
Los mercados rebotaron con fuerza
El S&P 500 subió más de 2% y el petróleo retrocedió ante señales de que ambas partes buscan una salida al conflicto. El presidente iraní Masud Pezeshkián declaró tener "voluntad de terminar la guerra", mientras el Wall Street Journal reveló que Trump estaría dispuesto a dar por concluida la campaña militar incluso si el Estrecho de Ormuz permanece cerrado, dejando su reapertura para una etapa posterior.
Los mercados continuaron recuperándose el miércoles a la espera del discurso de Trump sobre Irán. Según reportes de funcionarios de la Casa Blanca, Trump presentaría la campaña como un éxito y señalaría que el fin de las operaciones podría llegar en dos a tres semanas, aunque su historial de plazos incumplidos genera escepticismo. La gran incógnita sigue siendo el Estrecho de Ormuz: Trump condicionó cualquier alto al fuego a su reapertura, mientras Irán rechazó esa versión y dejó claro que no negociará bajo presión. El estrecho permanece bloqueado y su estatus no resuelto sigue siendo la principal fuente de volatilidad para los mercados energéticos globales.

Imacec de febrero muestra debilidad prolongada de la economía
En la agenda económica, en Chile, el miércoles se publicó el Imacec. Febrero marcó otro mes de decepción respecto a las cifras del Imacec. La actividad de la economía se contrajo en 0,3% durante el mes, con —prácticamente— todos los sectores cayendo. Este es el segundo mes consecutivo de retroceso.
En una mirada más amplia, febrero extiende la racha de 10 meses de estancamiento en la actividad económica, reflejo de un sector industrial frágil y un desempeño particularmente pobre de la minería.

En términos anuales la actividad económica se contrajo 0,3%, muy por debajo de la expectativa del consenso de 1,5%. Ninguno de los analistas consultados por Bloomberg estimaba una contracción. Fue el segundo mes de caída en la medición anual, y lo más probable es que en marzo volvamos a ver contracción. Así, el primer trimestre se perfila muy flojo y podría incluso cerrar con crecimiento negativo, por debajo de lo previsto por el Banco Central.
El shock de la guerra en el Medio Oriente es un tipo de shock muy complicado para el Central porque lo pone entre la espada y la pared: si atiende las presiones inflacionarias de corto plazo, puede amplificar el efecto negativo en el crecimiento económico en el mediano plazo. La debilidad económica actual hace ese dilema aún más evidente.
En nuestra opinión, el escenario actual de debilidad en la economía reduce los argumentos para subir la TPM, bajo el argumento de que las presiones de corto plazo en la inflación se disiparán en unos trimestres en un contexto de escasas presiones de demanda. Esto, por supuesto, siempre y cuando las disrupciones causadas por la guerra no empeoren o se extiendan muchos meses más.
En EEUU, el dato más relevante se publicó el viernes. El mercado laboral sorprendió en marzo con 178.000 empleos nuevos, muy por encima del consenso del mercado, y la tasa de desempleo bajó a 4,3%. Sin embargo, buena parte del dato se explica por factores puntuales: el fin de la huelga en Kaiser Permanente y la mejora climática que impulsó empleo en construcción y ocio. Los salarios por hora subieron apenas 0,2% mensual, dejando el crecimiento anual en 3,5%, el más lento desde 2021. El dato es un reflejo del mercado laboral previo al shock energético causado por la guerra con Irán. Este dato implica cierto alivio para la Fed porque le da margen para mantener tasas sin urgencia de recortar de inmediato.
😌 Los mercados se mueven harto. No seas como los mercados
Estos vaivenes son la naturaleza del mercado. Todo esto te lo contamos para que, si tienes curiosidad, puedas informarte de las razones por las que tus inversiones se mueven. Sin embargo, no recomendamos darle mucha importancia a los movimientos de días o meses. Lo que debes saber es que tus inversiones están muy bien diversificadas y que cuando tenemos paciencia e invertimos a largo plazo, los retornos son siempre positivos.